sábado, 22 de julio de 2017

Mitad Negra y Mitad Blanca II - Diosa del Inframundo

Por Eric de Vries

(Traducido por Sugoi de Hedge-Rider: Witches and the Underworld)


La diosa Hel, según la Edda prosaica, tiene un rostro que es "mitad azul oscuro y mitad color carne", esto se parece a la imagen de la Diosa del Inframundo, Frau Holle. Ambos aparecen como diosas del inframundo y pueden ser ligados a través de su aspecto y etimología de sus nombres.



La Diosa Proto-Indo Europea Kolyo, significa “la cobertura”. Esto se refiere a la cobertura de los muertos con la tierra, especialmente en los montículos de entierro y colinas de sepultura. De la raíz 'kol', que significa hueco, las palabras colina (hill), pasillo (hall), agujero (hole), hueco (hollow), infierno (hell) y el nombre Hel son derivados. Todo este significado tiene alguna connotación de ser "cubierto" - es decir, enterrado. También el nombre Holda / Holle se deriva de la raíz 'kol', básicamente exponiendo que Holda / Holle significa exactamente lo mismo que Hel, ya que se derivan de la misma fuente. Son esencialmente la misma Diosa, ambas Reinas del Inframundo.



A mediados del 1500 se cuentan historias sobre la Caverna de Sibillia, acerca de una Señora de los Elfos que vive dentro de la colina. Cada noche ella y sus seguidores se convertían en serpientes. La asociación de la Reina del Inframundo, o al menos su reino del Otro Mundo, con serpientes es profundamente sólido. Como se puede recordar en el capítulo dos, Hell también se llamó Wyrmsele, el Salón de las Serpientes y en varios cuentos folklóricos la Colina Hueca está habitada por elfos que se convierten en serpientes cada Domingo o Sábado.

La fuerte conexión entre ciertas montañas, la Diosa-bruja y el Inframundo podría explicar la asociación entre la montaña llamada "Brocken" y las brujas. El Brocken se extiende por la región de Harz, y en Walpurgisnight (la Noche de Walpurgis) o la Víspera de Mayo, las brujas volaban en masa al Brocken, según la información más temprana, para luchar con demonios malvados. Irónicamente, la información más reciente nos dice que estaban besando las nalgas del Diablo. De todos modos, las montañas a menudo se consideraban sagradas para Frau Holle y, más generalmente, para la Diosa Bruja. Por eso el Jinete del Cerco fue allí; porque allí el límite era más delgado y se encontraba la Caverna de la Diosa, la entrada al reino de la Señora de las Colinas Huecas.



Los pozos se asocian con Frau Holle y a menudo funcionan como entradas a su reino del Otro mundo. En una montaña de Tegernfelden, una Señora Blanca reina sobre varias hermosas salas. Contra la pared, se colocan las almas de los ancianos. En una segunda sala, duermen las almas de los jóvenes y las niñas. En la tercera, un gran número de niños pequeños se acuestan fingiendo estar dormidos. En el centro de cada vestíbulo hay un pozo en el que las almas destinadas a renacer son purificadas. En Hessen, Alemania, un pozo o un lago mágico concede niños a las mujeres que toman un baño en este agua. Este pozo también se conoce como Lago de Holda y el baño tomado por las mujeres se llama un "Hollenbad". Bajo el pozo, se encuentra un reino en el que residen las almas de los niños no-natos, a la espera de renacer. En este cuento se puede ver claramente el reino subterráneo de Frau Holle como el vientre de la Diosa de la Tierra - a quien volveremos después - pero lo más importante es, de nuevo, la asociación con un reino de los Infiernos. Este cuento muestra el vínculo con el pozo mágico a través del cual se consigue la entrada en el mundo de Frau Holle. Como recordará usted en el último capítulo, en el cuento de hadas de Dama Holda, una jovencita accedió a su mundo saltando en un pozo.

La asociación entre el Inframundo de Holle y el pozo otorgador de niños es bastante profunda. El concepto es siempre el mismo: una mujer toma un baño en un lago que se dice que es la entrada a su reino, en el que los niños están esperando para nacer. Nos ocuparemos de esto extensamente más adelante. Frau Holle también se llama a menudo señora de la colina y en toda Alemania y Holanda están propagados los llamados 'Hollebergen'. Uno de ellos es el Hörselberg, que a menudo se equipara al Venusberg en el que Holle se dice que vive. Situado entre Hilgerhausen y Kammerbach, el Hollestein, que significa «roca hueca», esconde una cueva que conduce al reino de Frau Holle. En Holanda, en el parque nacional 'de Veluwe' hay otro Holleberg.



Frau Holle como la Señora del Inframundo se muestra más claramente en el juicio de Diel Breull, un brujo de Hesse, Alemania. Dijo que viajó al Venusberg en el que "Frau Holt" le mostró los sufrimientos de los muertos reflejados en un cuenco de agua. Frau Holle es la Reina del Inframundo, mostrando su rostro medio negro y medio blanco como Señora de la Fiesta Eterna y de la Corpse Shore (1). Ella es la Diosa de la Horca, arrastrando a los muertos por un lazo alrededor de sus cuellos hacia el Inframundo, reclamándolos por completo.

(1) En referencia al Nástrǫnd. Lugar del Hel en el que Níðhöggr vive masticando los cadáveres en la mitología nórdica (Nota del Traductor).
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viernes, 14 de julio de 2017

Mitad Negra y Mitad Blanca I - La Diosa del Destino

Por Eric de Vries
(Traducido por Sugoi de Hedge-Rider: Witches and the Underworld)

El destino, Wyrd, teje su vida y su muerte, su trayectoria, sus pecados, su felicidad y su miseria. Como usted probablemente ha notado, el destino puede ser cruel, tomar la vida cuando aún se es joven, masacres, genocidio, violación, asesinato - todas son creaciones del Destino. La vida no es necesariamente agradable y la mayoría de la gente sufre: este es su Wyrd. El destino destruye la vida, destruye la felicidad y toma todo lo que siempre quiso. Sin embargo, el destino también da vida, da felicidad y da las cosas que siempre ha querido. El destino es tanto cruel como cariñoso. Ella es tanto madre como asesina.



Esta es una característica importante del Wyrd. Aunque esto es un proceso amoral y no puede juzgar si algo es bueno o malo, definitivamente tiene un lado positivo (creación) y negativo (destrucción). Esto es mostrado en el cuento de Frau Holle en el que a una de las niñas se le da oro y a la otra se le da nada más que suciedad. Esto significa tanto el lado positivo como el negativo del Destino. Por otra parte, esto también se muestra en la vida humana: un niño nace, crece y crece con el Destino a menudo manteniendo un papel "cariñoso" hacia él, mientras que en próximas etapas de la vida destruirá su cuerpo y, finalmente, lo matará. Las Damas del Destino generalmente han sido representadas como Tres Hermanas, las Hermanas Extrañas de Shakespeare, de pie junto al caldero. Aparecen como un signo de amenaza inminente al reino, para predecir el futuro del Caballero. Sin embargo, a veces su mensaje no es feliz o glorioso, a veces es la muerte, el castigo y el terror.



En los cuentos y canciones populares, los asesinos son a veces visitados por sus víctimas muertas que les informan sobre su azaroso destino. Los muertos, los seres del Otro Mundo, los elfos son a menudo mensajeros del Destino, prediciendo enfermedad venidera, guerra o muerte y a veces prosperidad. Los elfos están profundamente atados al Inframundo. En el folclore, la Señora de las Colinas Huecas también es llamada la Señora de los Elfos y preside un reino oculto abarrotado de elfos. A veces la gente pensaba en ellos como espíritus fallecidos largo tiempo atrás, o a veces espíritus divinos de la naturaleza y otras veces son los Genius Loci; los espíritus de un lugar que se han fusionado con la tierra. En algunas ramas de la brujería tradicional, se cree que cuando la muerte adviene, uno deja de ser humano y se transforma en un elfo, aunque reencarnará únicamente como humano. De cualquier manera, fueron seres íntimamente conectados con el Inframundo.

Aunque los elfos y los muertos a menudo aparecen como mensajeros, hay una suprema Diosa del Destino. Ella es la principal mensajera. La Señora que está detrás del doble rostro del Destino es la Dama de las Brujas. Ella es mitad oscura, mitad blanca; lo que representa sus aspectos de creación y destrucción. 

Al Pastor de Luckenwalde, la Señora de los Elfos, Frau Holle, se le apareció hermosa de frente, pero hueca y podrida por la espalda. Frau Holle, quien vive dentro de la montaña Venusberg, se dice que tiene la misma apariencia. A veces, Frau Holle aparece como una mujer con una cara mitad negra y mitad blanca. Su apariencia está íntimamente ligada al cruel y compasivo funcionamiento del Destino.



En el folclore, Frau Holle está íntimamente relacionada con el hilado y por lo tanto, el destino. Antes, el Destino estaba íntimamente asociado con el hilado y en realidad se equiparaba a él. De Noruega a Italia y de Rusia a Irlanda, la imagen y sabiduría popular de la Vieja Diosa fueron bien conocidas. Aunque los diferentes nombres culturales específicos difieren y ciertos aspectos parecen definitivamente diferentes, su asociación con el hilado es muy clara. En las doce noches después del invierno, se decía que Frau Holle reinaba Midgard. Durante este tiempo, de acuerdo con varias tradiciones populares, uno debería haber terminado de hilar o Perchta, un nombre local para Frau Holle, se limpiaría el culo con el lino todavía restante. Además, los hilanderos no deben continuar hilando durante las doce noches, porque Frau Holle, que es la Diosa del Hilado, los maldeciría y les enviaría mala suerte mientras recompensaba al trabajador que se detuvo durante las doce noches - en realidad rindiéndole homenaje, diciendo que Ella era la máxima hilandera, reconociendo su poder. Durante las Noches de la Madre, otro nombre para las Doce Noches, el orden natural se invierte y el Desgobierno impera. Tradicionalmente, Wodan - a quien volveremos en el próximo capítulo - guió a la Caza Salvaje durante estas noches, pero los primeros informes nos aseguran que también Frau Holle la lideró.



En realidad, las doce noches son los momentos más potentes para las operaciones de brujería. Se dice que durante los doce días después del pleno invierno, la Caza Salvaje y otros poderes del Otro Mundo vagan libremente por la Tierra Media. En estos doce días, (¿alguna vez has contado los días entre la llegada de los tres sabios al lugar de nacimiento de Jesús y la Navidad?) el orden mundial se invierte, el límite es más fino.

En Phulsborn, un hombre fue por la noche a una montaña donde se encontró con "Frau Hulle" hilando laboriosamente. Una gran pila de lino ya terminada estaba delante de ella, con una pequeña cantidad restante a su derecha. Le pidió al hombre que tomara el lino, pero rehusó diciendo que ya tenía suficiente en casa. Aún así, un poco del lino acabó en su zapato y cuando iba de vuelta notó un dolor en el pié, el lino se había convertido en oro.

Algo similar ocurrió con los niños de Kyffhauser. Ellos también vieron a 'Frau Hulle', hilando laboriosamente y ella les dio lino. Todos los niños tiraron el lino, a excepción de una muchacha. Cuando llegó a su casa, los bolsillos de la niña estaban llenos de oro. En Weingarten, un puente se yergue ante un castillo en ruinas. Por la noche, una anciana hilaba y la gente escuchaba los sonidos de la rueda hiladora. También, en Alemania, la gente adoraba a una talla de mujer de madera, especialmente durante las doce noches, también conocido como el Zwölften. Hilaban el lino y lo sacrificaban a la Mujer de Madera quemándolo en el fuego.

Además, en la colina del castillo cerca de Biesenthal, aparece una dama blanca con una rueda dorada en sus manos. En Neu-Berstein cerca de Gernsbach, una mujer fue a ayudar a las muchachas porque tuvieron que hilar demasiado para el señor del castillo. Frau Holle es la diosa del Hilado, así como del hogar y la laboriosidad y se puede ver claramente cómo estos dos elementos convergen en los cuentos anteriores. Frau Holle te ayuda, te da oro o alguna cosa si estás dispuesto a permanecer con ella.


A veces incluso la madre de Jesús adoptó el aspecto de hilandera de Holle. En la canción medieval Mariënfaden se dice:

"María, bien ella podría hilar, el hilo de esa mujer"

En Mecklenburg, se dice que cuando el lino no es hilado para cuando comienza el Zwölften, vendrá Frau Wod o Frau Gaue. En Preignitz vendrá Frau Gode; en Untermark, 'Frick' aparecerá; en el Harz el nombre original aparece a veces: Frau Frien o Frau Freke. Todos estos nombres son nombres erosionados o títulos del nombre Frick o Freya o una de las versiones femeninas del nombre Wodan. Podríamos darnos cuenta en un cuento popular que rodea el Venusberg, en el que se dice que dentro de esta montaña reside el espíritu de la tormenta, Wode, junto con su esposa Holda.


En última instancia esto conduce de nuevo a la idea tan sobrevalorada dentro de la Wicca moderna de una divinidad femenina y una divinidad masculina como los Dioses de las Brujas. Sin embargo, como veremos, Frau Holle es ctónica, oscura y muy diferente de la mujer completamente melodiosa del paganismo de la nueva era, que apenas se puede considerar como una mujer. Frau Holle es la diosa del hilado, como se muestra claramente a través de los cuentos populares y el folklore antes mencionado. Sin embargo, esto significa que ella es la Diosa mitad blanca y mitad negra del Destino. Ella es la que determina el curso de nuestras vidas, la que nos da felicidad o miseria, nos mata o nos da otra vida. Desde su vientre todos fuimos enviados y a ella regresaremos, a Nuestra Señora del Destino.




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Bienvenida al Nuevo Colaborador de La Huella Hendida del Maestro Astado

Aprovecho esta ocasión para dar a conocer a todos los lectores de este blog que desde hoy entra a formar parte en calidad de colaborador Sugoi, quien se ha demostrado como un buen amigo, estupendo traductor y gran conocedor de la temática. 

Me alegra poder contar contigo a partir de ahora cuando así lo desees, ya que como todos podrán apreciar este blog/proyecto de traducciones sobre Brujería Tradicional se verá enormemente enriquecido con tu buen hacer.

Sugoi, esta es ya tu casa, bienvenido a la misma.


Manon



viernes, 7 de julio de 2017

Entrando en la Zona Crepuscular V - Vuelo del Alma o Transvección

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

También llamada algunas veces “Proyección Astral”, la Transvección es un método para entrar en el Otro Mundo que los brujos han usado durante siglos y es una de las verdaderas derivaciones y razones para el término “Jinete de Cerco”. Todos hemos oído viejos relatos de brujas volando sobre escobas al Sabbat, ayudadas por sus familiares y demonios, haciendo cabriolas con el Diablo toda la noche y después regresando extenuadas por la mañana. Alternativamente, también están los relatos de brujas “tomando prestados” caballos de los granjeros de la localidad y “Cabalgándolos” a lo largo de la noche, dejándolos goteando sudor y casi comatosos a la siguiente mañana. Aunque fantásticos, estos relatos tienen su origen en técnicas reales, aunque bastante menos dramáticas de lo que generalmente se las retrata.


Es un punto debatible si el alma del practicante del Arte toma realmente el vuelo no durante la transvección, o si la atención o consciencia está tan enfocada en el vuelo y la llegada a otro lugar que parece en realidad ser así. No importa, ya que lo que cuenta es la experiencia y el conocimiento y aprendizaje que derivan de la misma. El ejercicio en lo que radica es en “elevarte hacia arriba” y viajar a un reino diferente, con el objetivo de avanzar en tus habilidades, capacidades y conocimiento. La mayor parte del conocimiento “superior” del Arte se ha impartido de dicha manera y solo aquellos que son capaces de desarrollar dichas capacidades avanzadas, son considerados dignos de que se les imparta dicho conocimiento. No, podría añadir, por agencia humana, sino por aquellos Seres que mantienen y guardan ese conocimiento de quienes no son dignos de él.
Ahora daré dos métodos para el logro del Vuelo del Alma y dejaré al lector que vaya tan lejos como sea capaz con ellos.

Montando en el Stang

Aunque esta técnica se llama Montando en el Stang, la Escoba puede igualmente ser usada y por ello, los comentarios que haré pueden considerarse aplicables a ambos.

En la Luna Oscura, ve a tu sitio de trabajo bajo el cielo y haz las cortesías usuales. Consagra tu compás, asegurándote de que llamas a tus guardianes. Haz la cruz y el círculo antes de cualquier acción. Coloca tu Stang (Escoba) en pie en el centro del espacio consagrado y enciende un pequeño fuego o vela grande ante ti. Teniendo en mente la prohibición sobre el metal al crear el fuego sagrado, enciéndelo con cerillas, no con un encendedor, si eres incapaz de encender un fuego de necesidad(1). Iniciando en el norte, empieza a andar en círculo como la rueda de un molino, en sentido levógiro, con el siguiente cántico:

“Por todas partes y alrededor, alrededor y alrededor,
Entre los mundos se encuentra mi sendero.
Alrededor y alrededor, por todas partes y alrededor,
Cruzaré el cerco a horcajadas de mi montura gris.

Por todas partes y alrededor, alrededor y alrededor,
En medio y entre ambos mi verdadero sendero está enroscado.
Alrededor y alrededor por todas partes y alrededor,
Me levanto y pronto tomaré el vuelo.”


Una vez creada una buena sensación de poder, coge el Stang y colócalo entre tus piernas mientras sigues andando (Esto puede parecerte un poco tonto o necio al principio, pero si puedes superar tu arraigada autoconsciencia, te darás cuenta de que es perfectamente práctico y tradicional. Un paso “a brincos” sería aquí apropiado). Céntrate ahora en el fuego en tu recorrido, manteniendo tu cántico hasta que sientas que el estado de trance te sobreviene con fuerza. Cuando suceda esto, en el último posible momento, gira sobre ti mismo y salta sobre el fuego diciendo con completa convicción:

“¡A través del puente tomo ahora el vuelo,
Sobre el cerco y hacia la noche!”

Mientras aterrizas al otro lado del fuego, que tu mente vuele libremente...
Cuando hayas regresado a la consciencia normal, consagra algo de comida y bebida para tomarlas y acuérdate de compartirlas con tus guardianes y los espíritus locales. Asegúrate de que estás totalmente de vuelta a la consciencia normal antes de despejar tu compás y realiza finalmente la cruz y el círculo.

Viaje Nocturno

El otro método principal de Vuelo del Alma es a través de la ensoñación. La mayor parte de las personas son conscientes de sus sueños, pero generalmente despiertan solo con vagos y deshilvanados recuerdos, lo cual puede se a menudo escenas de dos o tres sueños separados. El brujo se entrena para no solo recordar en detalle cada sueño, sino para dictar la dirección y destino del mismo. Uno de los lugares donde tradicionalmente se encuentra mucho conocimiento y donde se puede encontrar a los maestros del Otro Mundo, es dentro de las Colinas Huecas, el reino del Pueblo Feérico. Muchos practicantes del Arte han buscado y recibido conocimiento e inspiración en el reino Élfico, y ahora describiré un método por el que se puede entrar en sus reinos  a través de “la puerta que no tiene llave”, esto es, a través de la ensoñación enfocada y consciente (Se podrá leer más sobre el Pueblo Feérico en el siguiente capítulo, “Trabajo con Espíritus”).


Esta técnica requiere un fuerte control tanto sobre los poderes de atención del practicante, así como sobre la voluntad. El método implica empezar un viaje mientras se está acostado para dormir y continuarlo, con completa consciencia, una vez pasas dentro del sueño. Es en el punto liminal entre el dormir y la vigilia que la completa atención debe estar concentrada en el viaje y donde toma lugar el Vuelo del Alma. Mucha práctica será necesaria para esta técnica aunque las recompensas justifican con creces el esfuerzo puesto, descubriendo muchos practicantes del Arte que es una forma excelente de enriquecer sus conocimientos, una vez aprendida y dominada.
No hagas una comida pesada varias horas antes de retirarte para la noche. Muchas personas descubren que una pequeña almohada llena de lúpulo y lavanda secos, con un poco de artemisa y ajenjo añadidos, ayudan con esto. Solo colócala bajo tu almohada usual e inhala el aroma mientras te preparas para tu viaje. Descansa sobre tu espalda con los brazos a tus lados para empezar, toma algunas respiraciones completas de forma deliberada y comienza la visualización. Enfoca tu atención y consciencia en la imaginería tradicional y sigue el sendero conforme se despliega, a través de las puertas del sueño.

“Te encuentras sentado sobre una orilla verde y cubierta de musgo, junto a un apacible arroyo que corre. La luz del sol brilla sobre las ondulaciones del agua que fluye suavemente. Tu atención es captada por un gran saúco que crece cerca de la orilla, bajo cuyas ramas sombrías estás sentado. El embriagador aroma de la flor del saúco flota y lo inhalas profundamente. Desde detrás del árbol aparece un bonito caballo blanco, caminando lentamente hacia ti. Es la más bella yegua que alguna vez viste y su piel brilla y reluce con cada paso que da conforme se acerca. De sus brillantes crines blancas, cuelgan pequeñas campanillas de plata que tintinean suavemente conforme las balancea con su paso ondulante. El sonido te calma y parece llamarte, te levantas del suelo y caminas hacia la yegua a la que saludas tranquilamente. Sabes instintivamente que ha venido por ti y al mirar profundamente en sus ojos de marrón líquido, te haces consciente de una gran inteligencia que parece estar llamándote. La yegua agita su cabeza y bufa, aparentemente impaciente y recibiendo el mensaje, te subes en su lomo con poco esfuerzo. Tu corcel blanco como la leche danza ligeramente mientras te acomodas, te agarras a sus crines y se pone en marcha. Salta hacia delante como si fuera una flecha disparada y levanta el vuelo sobre el arroyo junto al que estabas sentado, cruzando a la otra orilla en no más de dos zancadas. Una vez en la otra orilla, establece su paso y empieza a correr hasta la distancia con aparentemente poco esfuerzo.


Tu corcel vuela más rápido que el viento, sobre campos y prados, sus cascos rara vez tocan el suelo, se dirigen hacia la puesta de sol. El gigante orbe cuelga justo encima del horizonte, emitiendo un resplandor misterioso y rojizo, bañando el paisaje con una misteriosa luz, como si estuvieras cabalgando a través de un mar de sangre. Cabalgas incesantemente, cruzando tramos de tierra sin fin, tu corcel nunca se cansa, su respiración es un fácil suspiro. No sientes ninguna incomodidad durante este viaje, eres arrullado hacia un ligero ensueño mientras te meces rítmicamente sobre la amplia espalda de tu maravilloso corcel, galopando establemente hacia el sol descendente. Mientras viajas, la tierra de abajo gradualmente cambia, y mientras que el sol finalmente se pone mostrándote todavía su rojizo resplandor, ves que en lugar de lozanos y verdes pastos, estás ahora cruzando una tierra desnuda y rocosa, que en sí te lleva a un suelo pedregoso y estéril. Al mirar hacia arriba y por delante de ti, puedes distinguir justo en la distancia una divergencia en el sendero que estás siguiendo. Tu montura te lleva rápidamente a una bifurcación de tres caminos en el sendero.
A la derecha, el camino se vuelve una estrecha pista, que se retuerce y revuelve sobre sí mismo, plagado de zarzas y arbustos espinosos. Más adelante el camino continúa como un amplio, muy amplio sendero, con renovado verdor a lo largo de sus veredas, salpicado de flores blancas y florecimientos espinosos. A tu izquierda el camino se estrecha ligeramente, pero parece volverse más llano y claro a tus ojos, con un suave brillo verdoso, casi como si los tréboles estuvieran espolvoreados con gotas de rocío. Se ondula suavemente hacia la distancia, donde desaparece detrás de una línea de colinas ondulantes. Tu magnífico corcel no disminuye su paso y conforme se acerca a la escisión en el camino, continúa galopando por el sendero de la izquierda, sin siquiera un segundo de vacilación.


Desde este punto en adelante, tu viaje parece tomar una notable claridad, el aire parece más fresco y brillante, la luz parece más clara y los objetos parecen más definidos con bordes más agudos, no estridentes, pero pareces capaz de captar las cosas con una visión más aguda y clara. Conforme tu montura continúa su sencilla tarea, llevándote hacia algún destino trascendental, tus pensamientos se vuelven más definidos y bien formados, tus emociones se ensanchan y se expanden más de lo que lo hayan hecho nunca.
Tu corcel blanco como la leche empieza a disminuir su precipitada carrera y te encuentras ahora pasando por en medio de un jardín claro y verde, entre ondulantes campos que estallan con una oculta y apenas suprimida vida propia. Tu sendero ahora te conduce hacia lo que parece ser un gran montículo de césped, rodeado de nudosos aunque bellos y antiguos manzanos, tanto en flor como en fruto. La yegua aminora su marcha hasta parar ante el montículo verde, el viento sopla brevemente y oyes un sonido como de mil diminutas campanillas de plata, todas repicando a la vez. Agita sus crines y como si fuera un acompañamiento, las campanillas suenan produciendo un tono ligeramente más profundo a su repique normal. Te dejas caer de tu sólida montura, que no aparenta cansancio alguno después de acabar de llevarte en el que parecía un viaje sin fin y te acercas al manzano que hay ante el montículo. Ves que sus frutos están maduros y rosados y arrancas uno, perturbando inadvertidamente a una hilera de campanas blanco plateadas, que sonaban obviamente para darte la bienvenida a tu llegada. Repican de nuevo, con un tono exquisitamente bello que se hace eco a través de ti, despertando recuerdos elusivos que no puedes captar completamente. Conforme el sonido empieza a morir aparece una grieta en el montículo ante ti, que empieza a ensancharse lentamente. Mientras contemplas intrigado y excitado, más que aprensivo, la grieta se hace más y más grande hasta que se abre un estrecho pasadizo aunque suficientemente alto, que se extiende hacia el interior del montículo. Te adentras sin vacilación, aferrando todavía la manzana que arrancaste y mirando a la semipenumbra que hay por delante.


En la distancia puedes distinguir una tenue luz, como si estuviera al final  de un túnel, y un ruido débil, como de jolgorio y festejo. El sonido es enormemente seductor y te descubres pasando confiado a lo largo del pasadizo hacia su lejano final, volviéndose más fuerte conforme avanzas tanto la luz como el ruido. Cuanto más te adentras te sientes casi abrumado por una extraña avidez por alcanzar el final del pasadizo, y una gran figura da un paso y bloquea la mayor parte de la luz, apareciendo como una silueta al final del túnel. Te paras de repente y miras hacia delante. La figura parece ser la de una alta mujer escultural de pie con su espalda contra la luz, por lo que es poco más que un contorno para tus ojos. Lentamente levanta su mano izquierda y hace señas, lentamente una vez más, pone su palma plana, como invitándote a que le des algo. Recuerdas la manzana que cogiste a la entrada del pasadizo, todavía en tu mano y das un paso hacia delante, hacia la figura que espera.........”

Desde este punto en adelante es tu propio viaje y lo que ocurra será único para ti. Debes usar todas las habilidades que has aprendido hasta ahora para recordar lo que haya ocurrido cuando despiertes por la mañana, ya que seguramente habrás aprendido más de lo que las palabras mortales pueden transmitir.


(1) Need-fire en el original. Es un término regional escocés e inglés (del norte). Es fuego obtenido a partir de madera seca a través de la fricción violenta, al que antiguamente se le suponía varias propiedades mágicas, especialmente la protección del ganado contra la enfermedad (Nota del Traductor).
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viernes, 30 de junio de 2017

Entrando en la Zona Crepuscular IV - Trabajo de Trance

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


El Arte Tradicional usa muchas técnicas diferentes para inducir el trance y entrar en estados alterados de consciencia, como se los denomina a menudo en estos días. Uno podría casi decir que hay tantas técnicas como practicantes, ya que entrar en los reinos crepusculares es un asunto intensa y profundamente personal. Todas las personas son individuos (en el sentido de seres únicos) y, quizá, los practicantes del Arte todavía más por su llamada, por lo que es lógico que lo que funciona para un individuo puede que no se adecue a otro. Asimismo, la razón de un individuo para entrar en un trabajo de trance puede ser radicalmente diferente a la de cualquier otro, de ahí que usarán técnicas ampliamente diferentes. Hay, sin embargo, algunas técnicas generalmente usadas y ampliamente reconocidas entre los practicantes del Arte, de las que describiré algunas de ellas aquí.

Fijación de la Mirada

Una de las técnicas más simples de aprender – pero no por ello de las de menos resultados – es la técnica de la “Fijación de la Mirada”. Algunas veces se la denomina “Fascinación”, pero esto se refiere realmente al trabajo con espejos propiamente y llegaré a eso más tarde. En su forma básica, esta técnica simplemente significa mirar a un objeto o acción con exclusión de todo lo demás y por consiguiente producir una atención introvertida, que conduzca a contactar con otros reinos – o los Otros Reinos. Idealmente es adecuada para contactar con los espíritus o habitantes de los reinos de la Naturaleza, a los que a menudo se llama “Elementales”. La técnica descansa en el mantenimiento del enfoque de los ojos, mientras se permite que la mente reine libre para viajar a otro lugar. Describiré una versión simple de ella.

Encuentra un lugar aislado donde sea improbable que te molesten durante un rato, junto a un arroyo que corra, preferiblemente uno que tenga un fondo de guijarros, en un brillante y soleado día. Siéntate confortablemente junto al arroyo, asegurándote de que sea poco probable que te caigas en él en caso de llegar a un estado profundo de trance. Enfoca tu atención en el agua mientras fluye y en cómo la luz del sol juega sobre las ondulaciones del agua, corriendo y cayendo sobre las piedras a su camino. No mires el agua, solo deja que tu visión descanse suavemente sobre su superficie y se entretenga en el juego de luces. Gradualmente te encontrarás cayendo en un ligero estado de ensoñación, un tipo de estado medio despierto, medio dormido, pero todavía reteniendo el control sobre tu volición (que de todos modos es lo que básicamente es un trance), a través del cual puedes ahora volver tu mente hacia el asunto o reino que deseas investigar. Cambia tu foco de atención al área en la que estás interesado y procede. Puede ser que empieces construyendo para ti un simple viaje, o lo que muchas personas llamarían una ensoñación, pero con la voluntad enfocada y la atención de un practicante del Arte entrenado, lo cual te llevará ciertamente a una  realidad y significado mayores que eso. Realiza lo que sea necesario y, una vez encontrado lo que buscabas, puedes simplemente rehacer tus pasos y traerte de vuelta, o, si te sientes suficientemente seguro, permitirte caer dormido, para ir más lejos tal vez en tu búsqueda. De cualquier manera, regresarás de forma natural en algún punto y no hay necesidad de temer ser “atrapado” en algún otro reino.
Esta técnica, tan fácil como es, puede usarse mirando fijamente las ramas de los árboles, meciéndose suavemente con la brisa, o las nubes flotando lentamente en un cielo, por otro lado claro. Experimenta con lo que funcione mejor para ti y después trabaja para mejorar tu técnica.

Balanceándose y Meciéndose

Aunque técnicas separadas, ambos métodos descansan en los movimientos rítmicos del cuerpo para lograr su propósito. Mientras que en el método previo, confiábamos en el movimiento de algún objeto natural para mantener el foco de atención, son nuestros propios cuerpos los que movemos aquí, mientras mantenemos la mente aquietada y enfocada. El movimiento del cuerpo relaja la mente y le permite alcanzar el estado de trance que deseamos.

La técnica del Balanceo es exactamente tal y como suena, ¡siéntate en un columpio y ve hacia atrás y hacia delante! No obstante, el balanceo se hace con intención y con completo conocimiento de lo que pretendemos lograr. Es ligeramente más difícil que el método previo, pues tenemos que poner más esfuerzo por nosotros mismos, ¡es gratificante y bastante más divertida! Una vez más, sitúate en un lugar aislado (con un columpio - ¡si no haz uno!), donde sea improbable que te molesten durante un rato. Siéntate y empuja, estableciendo un ritmo suave, querrás moverte a un ritmo decente, pero no tan rápido que vueles. Al principio, enfócate en el balanceo, hacia atrás y hacia delante, atrás y adelante, arriba y abajo, arriba y abajo, hasta que empieces a sentir ese ligero desapego característico del principio del estado de trance. Ahora, aquí está la parte de truco. A una y la misma vez, necesitas desacelerar cuidadosamente el movimiento de balanceo así como cambiar tu enfoque hacia aquello por lo que estás entrando al trance. Por supuesto, podrías solo seguir balanceándote, pero entonces te arriesgas a caer y arruinarlo todo, por no mencionar la posibilidad de transportarte permanentemente al Otro Mundo a través de un cráneo fracturado. Así que, desacelera a solo un lento balanceo que gradualmente se parará por sí mismo y sigue el sendero que te hayas preparado, o déjate llevar por cualquier contacto que hayas hecho. Como anteriormente, serás perfectamente capaz de regresar cuando estés preparado, porque tienes todo el control.
Mecerse (algunas veces también llamado la Mecedora), como método de inducción al trance es tanto más fácil como más difícil. Más fácil en que puedes hacerlo en cualquier lugar y no tienes que tener un columpio, más difícil en que tienes que ponerle un poco de más esfuerzo. Encuentra algún lugar confortable para sentarte, donde tengas espacio para moverte hacia atrás y hacia delante (de lado a lado también ocurre algunas veces de forma espontánea, pero es menos usual); un sillón está bien si te sientas al borde, un taburete o en el suelo es mejor (¡hay menos posibilidad de caerte también si la cosa va mal!). Ponte cómodo y empieza un suave movimiento hacia atrás y hacia delante, a un tiempo y ritmo adecuados para ti. A la mayoría de las personas le gusta entonar un cántico con esto, o si no un suave tararear para uno mismo puede hacer maravillas. En adición, o como una alternativa a esto, golpear dos piedras o huesos para un un rítmico sonido de “tic-tac”, o dar palmas suavemente con tus manos también puede ayudar a profundizar la experiencia de trance. (Muchos practicantes del Arte encuentran que llevando a cabo el golpeteo y/o el tarareo/entonado, ese mecido sucede de forma natural con poca volición consciente. Alternativamente puede empezar espontáneamente por sí mismo durante cualquier rito). Una vez más, continúa hasta que sientas los inicios del trance, después cambia el foco de tu atención a donde quieras ir/a lo que quieras hacer. Descubrirás que conforme profundizas en tu trabajo, el mecido parará por sí mismo y no deberás preocuparte por ello. Si estás sobre el suelo y sientes que quieres acostarte en ese punto, adelante – ¡es tu trance!
Con ambos métodos anteriores, puede que descubras que conforme el ritmo del balanceo o el mecido se pone en marcha, también sientes tu energía interna elevándose o poniéndose más caliente, así como puede que sientas que una vibración interna o “zumbido” está sucediendo, siendo ambos perfectamente normales, continuando en la medida en que sean necesarios desvaneciéndose después. Sin embargo, en esta fase, si los encuentras completamente molestos, deberías entonces haber desarrollado suficiente control para pararlos si así lo deseas hacer.

Trazando la Línea

Este método implica mucho más enfoque y concentración por parte del practicante del Arte, ya que hay muy poco en la forma de lo que uno podría llamar “herramientas” para ayudar en el trance. Esto involucra el uso de un diagrama/símbolo/glifo preparado, usualmente tallado o pintado sobre una piedra o madera. La pieza de piedra o madera (tablilla), es suficientemente larga, del diámetro aproximado de un balón de fútbol, para permitir que el símbolo sea de un tamaño decente. Estas tablillas, a menudo llamadas “Piedras Troy”(1) por el patrón laberíntico tallado sobre ellas, se emplean como mapas a los mundos internos, guiando al practicante del Arte en su viaje al otro mundo. La técnica consiste en sentarse tranquilamente con la tablilla sobre el regazo, elevar la energía interna y quizá empezar un suave movimiento de mecerse. El practicante entonces coloca el dedo índice de su mano dominante en el principio del glifo que hay en la tablilla y, con total enfoque y concentración, traza la línea del símbolo hasta su conclusión, en cuyo momento debería haberse entrado en el estado de trance. El trazado de la línea también puede ser acompañado por un corto y repetitivo cántico o encantamiento, así como el anteriormente mencionado tarareo o sonsonete. Los símbolos implicados generalmente son laberínticos o de naturaleza espiral, por lo que conducen a la mente del practicante del Arte hacia un foco cada vez más pequeño, resultado de lo cual es la entrada en los Otros Mundos, o dondequiera que sea el lugar al que el practicante desee ir. Esta técnica debe realizarse muy lentamente, ya que trazar el símbolo rápidamente no produciría resultado en absoluto, con total atención a lo que se está haciendo. Implica algunas de las técnicas y habilidades ya mencionadas en este capítulo y las lleva todas al unísono a una praxis de trabajo.


La Escalera del Brujo

La Escalera es un trozo de cuerda, cinta o cordel, a menudo el propio Cordón o Ceñidor del practicante del Arte, en el que se han atado cierta cantidad de nudos, cuentas, piedras u otros objetos contables. Se usa como un rosario, pasándolo a través de los dedos y contando el número de veces un repetitivo cántico o verso, determinando la naturaleza del trance que se salmodia o entona. Esto también puede acompañarse, una vez más, de un movimiento de mecerse para aumentar la sensación rítmica del método, y lograr un mejor estado de trance. El número de veces que el cántico va a ser repetido puede decidirse de antemano, pero es improbable que uno se adhiera a esto una vez el trance empiece a tomar forma. Lo mejor es usar el conteo como una repetición rítmica y dejar que la mente vaya donde desee.


Fascinación

Ahora llegamos a la descripción del trabajo con espejos previamente mencionado. Algunas veces llamado “Scrying”, los fundamentos de esta técnica pueden ser usados con una bola de cristal o un cuenco de agua tintada, pero este método particular funciona mejor con un espejo. El espejo en sí (algunas veces llamado “Speculum”), a menudo ha sido preparado de antemano de cierta forma, pero esto no es estrictamente necesario y no entraré en ello aquí, considerando que un espejo plano y claro, sea con respaldo negro o con una superficie reflectante normal, es suficiente. Es la mente del practicante del Arte en sí la que logra el trabajo, no el espejo, que solo es una herramienta en la operación.
La siguiente es una descripción de una técnica que le fue comunicada a uno de mis mentores por su maestro en el Otro Lado. En la medida en que yo sé, nunca ha sido publicada anteriormente, pero, como técnicas similares han sido publicadas en años recientes, siento que es correcto que esta versión debería ahora ver la luz del día. Aquí la doy en su redacción original, con alteraciones hechas en aras de la gramática y el entendimiento.

“Instrucciones para hacer un viaje etérico con el propósito de obtener iluminación sobre un asunto, o para comunión con tu Maestro, Diosa o Dios.
Siéntate ante tu portal astral, o un espejo suficientemente grande para reflejar tu cara. Oscurece la habitación y coloca una única vela encendida junto a ti, de tal manera que no se refleje en el espejo, o no la veas por el rabillo del ojo.
Siéntate relajado ahora y considera el propósito del viaje mientras miras a tu reflejo. Enfoca tu atención en tus ojos. No los mires fijamente, más bien contémplalos y mientras observas notarás un cambio en tus rasgos. Esto denota el primer cambio de la consciencia, esto es, la mente está cayendo hacia el nivel más profundo, es probable que tus rasgos se vuelvan grotescos e imaginarás un demonio o similar que te mira desde el espejo.

No vaciles, porque conforme más progreses el espejo se volverá negro y ningún reflejo será visible.
Mantén tu mirada fija en esta fase porque en breve, comenzando como un punto de luz en el centro de tu visión, el espejo se iluminará completamente. No habrá reflejo de ti. Te harás consciente de una puerta ante ti y un sendero hacia delante. Dirige tu mente ahora al conocimiento que buscas, o la entidad con la que deseas contactar y espera la manifestación, o mentalmente da un paso a través de la puerta y procede a lo largo del sendero.
Aunque el ejercicio para nada es peligroso, no obstante lo mejor es realizarlo en presencia de otro que actuará como vigilante, por si el estado de trance se hace demasiado profundo y el ejercicio se alarga mucho.
Si se ha fijado un tiempo, el vigilante, usando una voz suave, te llamará de vuelta desde lo Otro, el espejo se nublará y tu reflejo retornará. No te muevas hasta que esto haya ocurrido.
Este ejercicio puede llevarlo a cabo cualquiera, pero es dado para aquellos que se están entrenando o son competentes en las Artes y lo mejor, es realizarlo en el Templo o Compás.”

Creo que lo explica todo bastante bien, sin necesidad de más comentarios por mi parte. Notarás sin embargo, que no solo esta técnica permite al practicante del Arte lograr un profundo nivel de trance, sino también ofrece la oportunidad de proyectar totalmente la consciencia a través del espejo. Esto nos conduce a la sección final que me gustaría tratar en el presente capítulo.


(1) Troystone en el original (Nota del Traductor).
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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


domingo, 25 de junio de 2017

Entrando en la Zona Crepuscular III - Elevando la Energía

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Hay dos razones básicas para elevar la energía en el sentido en el que estamos hablando sobre ella en este libro, una es para formas prácticas y operativas de magia y la otra se usa para alterar la consciencia del practicante del Arte. Es esta última con la que estamos interesados en este momento. También es aquí donde empezaremos a examinar ese cuarto “elemento” mencionado en el siguiente capítulo, “Trabajo con Espíritus”, el Fuego.
El fuego, en este contexto, no es visto realmente como un elemento, de hecho, como se mencionó en otro lugar, muchos practicantes del Arte no trabajan con “los elementos” como tales, y aquellos que lo hacen, no siempre trabajan con los cuatro comúnmente reconocidos. El fuego sobre el que estamos hablando aquí es la chispa divina dadora de vida, regalada a la humanidad por el Dios Brujo, el Padre de Todos, en el amanecer del tiempo. Es el regalo de la consciencia y la autoconsciencia, así como algo un poco más que eso; es también el conocimiento de la divinidad interior, el conocimiento de que por donde los dioses ahora pisan, nosotros también tenemos la habilidad de pisar a su tiempo. Esto se manifiesta en el marco humano – a un nivel físico – como la sensación de calor inspirado. Con esto no quiero decir que sientas calor – aunque podría suceder como subproducto – sino que eres consciente de un intenso calor interno, que es al mismo tiempo una vibración casi física también. Es similar al calor sentido durante la excitación sexual y de hecho, ambos participan de la misma fuente, pero son diferentes en tipo. También es similar, pero no igual a la serpiente de fuego “kundalini” del yoga hindú, de la que se dice que asciende desde la base de la espira durante ciertas prácticas. No necesito ir más allá en el tema de las técnicas orientales de misticismo aquí, pero suficiente será con decir que algunos practicantes tradicionales usan técnicas similares a algunos yoguis y con el mismo fin en mente. Ellos no trabajan, no obstante, con los así llamados “chakras”, tan queridos por el moderno movimiento de la Nueva Era, pero se sabe de hecho, que hay ciertos puntos en el cuerpo físico-etérico humano, en los que ciertos tipos de energía se concentran y con los que se puede trabajar.

Sin embargo, para volver a nuestro tema actual. La energía interna del cuerpo humano puede ser elevada, intensificada y enfocada a través de varias prácticas, algo a lo cual echaremos un vistazo ahora. Las técnicas previamente descritas de enfoque y concentración, deben haber sido ya muy bien dominadas para que las siguientes técnicas funcionen con cualquier gran efecto. La primera técnica es engañosamente simple, pero puede llevar a cabo profundos cambios tanto en los niveles de energía como en la consciencia, otra razón para dominar las técnicas precedentes tanto de protección personal como de foco.

Elevando el Fuego Interno

Realiza la cruz y el círculo como anteriormente, para tu propia satisfacción. Enciende una única vela y colócala más o menos al nivel de los ojos mientras estás sentado cómodamente. Realiza algunas respiraciones completas antes de empezar. Ahora, enfoca tu atención en la llama de la vela, hasta que seas consciente de poco más. Observa solo la llama y no pienses en nada más que la llama. Ahora tomarás nueve enfocadas respiraciones completas. En la inhalación visualizarás que tomas la luz de la llama en tu pecho. En la exhalación visualizarás que envías esta luz llameante a través de todo tu cuerpo. A la terminación de las nueve respiraciones completas, cierra tus ojos y visualiza un fuego, como una fragua de herrero al estilo antiguo, en el mismo centro de tu ser. Enfócate en este fuego y continúa con la respiración completa, enviando el fuego a través de tu cuerpo. Mantén esta visualización tanto tiempo como te sientas cómodo. Las primeras pocas veces que lo intentes, puede que no sientas nada en absoluto, pero gradualmente te volverás consciente de algún efecto. Los resultados serán diferentes para cada individuo, pero puedes esperar uno o más de los siguientes: puedes sentirte volviéndote más y más caliente, como si te acabaras de comer un curry muy picante, pero sin la sudoración usual; puedes empezar a sentirte sexualmente excitado, logrando la erección si eres un hombre (esto tiende no obstante a disminuir conforme procedes); puedes descubrir que partes de tu cuerpo se vuelven muy calientes o más sensibles y tu atención se enfoca allí; puede que descubras repentinas intuiciones sobre la naturaleza del fuego divino que previamente te eran desconocidas; este y otros efectos son perfectamente normales. Sigue con este ejercicio durante tanto tiempo como te sientas cómodo con él, después, lenta y suavemente, permite que el calor y la visualización de la fragua desaparezcan. Nunca termines este tipo de prácticas abruptamente ya que puede causar daño, tanto físico como mentalmente, si repentinamente cambias los niveles de energía y consciencia. Te llevó tiempo llegar hasta este nivel, así que necesitas volver a bajar suavemente. Cuando estés preparado, abre tus ojos y toma unas pocas respiraciones completas más, enfocándote esta vez en un efecto refrescante, solo para reajustar tu sistema (¡no obstante no demasiado frías!). Apaga la vela, levántate y realiza la Cruz y el Círculo para reequilibrarte, yendo a comer y beber algo. Probablemente te sentirás muy energizado después de esta experiencia, por ello dale un buen uso práctico como contrapeso al ejercicio místico. ¡Cava el jardín o ayuda a un vecino con sus compras!

Como he dicho, puede llevarte algún tiempo sentir cualquier efecto en particular con este ejercicio, sé paciente y continúa con la práctica hasta que lo consigas. Una vez puedas sentir los efectos, será relativamente fácil producirlos a voluntad, sin el uso de la vela, con una respiración concentrada y visualización enfocada. Esta técnica puede entonces ser usada para elevar tu propia energía para cualquier trabajo mágico que puede que desees hacer, o como un preparatorio para cualquier trabajo de trance que sea necesario.
Una vez seas suficientemente competente produciendo las sensaciones que te dicen que tu propia energía interna ha sido despertada, será entonces el momento de practicar dirigiéndola, lo que generalmente se hará usando un bastón o vara, a través de las manos. Un ejercicio simple es como el que sigue. Eleva tu fuego interno a un nivel con el que te sientas cómodo y que no te extenúe. A través de visualización enfocada y voluntad, dirige la energía a tu pecho, a lo largo de tus brazos y a tus manos. Une las manos con una aguda palma y empieza a frotar tus palmas la una contra la otra, como si estuvieras enrollando un palo entre ellas (¡como encendiendo un fuego!). Pronto sentirás un intenso calor que empezará a crecer entre tus palmas, debiendo continuar hasta que no puedas soportarlo por más tiempo. En este punto, coge tu vara, bastón o stang y canaliza la energía hacia la herramienta, enviándola hacia fuera por el otro extremo, en la dirección de tu intención. Esto debería hacerse como un rápido disparo de energía – como un estallido – cargado con la intención del trabajo. No hay invocaciones o hechizos largos, solo visualiza lo que deseas que suceda y envía el poder en camino. Una vez más, se requiere mucha práctica para alcanzar un nivel eficiente, pero la mayor parte de la gente puede lograr esto con trabajo dedicado. Una vez el practicante del Arte haya alcanzado esta fase, por supuesto, debería ser obvio que el bastón o vara ya no serán realmente necesarios, un simple gesto será suficiente para enviar la voluntad enfocada del brujo en camino.
El punto de este presente trabajo, no obstante, es entrar en los reinos Crepusculares usando el poder elevado para permitirnos hacerlo, efectuar un cambio en la consciencia en otras palabras. Antes de que echemos un vistazo a las técnicas diseñadas expresamente para hacer esto, hay una técnica principal que casi todos los practicantes del Arte emplean o reconocerán, un tipo de escalón a medio camino entre el despertar de la energía y el entrar a un estado de trance y a la que echaremos un vistazo ahora.

Haciendo Andar el Molino(1)

También llamada como Al Ritmo del Molino(2), esta es una de las técnicas básicas del Arte Tradicional y el término también puede ser usado para referirse al Trabajo del Arte en general. Como con la mayoría de las cosas en el Arte, aparentemente es muy simple de practicar, pero bastante profunda en sus efectos. En esencia, la práctica implica andar, o marcar al paso, un círculo alrededor de un punto fijo en el centro, manteniendo todo el rato los ojos enfocados en el punto central. En otras palabras, estás caminando alrededor de un círculo, con tu pecho mirando hacia delante, pero tu cabeza vuelta a un lado para enfocarte en el centro de tu Molino. Este punto focal puede ser un rasgo natural del paisaje, tal como el tocón de un árbol o un menhir, o puede ser algo que tú hayas colocado allí, tal como tu Stang/Bastón o un fuego encendido. El foco dependerá de la intención del rito y de lo que esté disponible. Recuerda que el Arte siempre es práctico, por lo que si no tienes lo que idealmente querrías, usa otra cosa. La dirección de tu recorrido también dependerá del rito que estés llevando a cabo. Como se mencionó en algún otro lugar, si el rito es por razones puramente de celebración, entonces el recorrido normalmente será en sentido horario o dextrógiro; si es por razones mágicas u otras de tipo práctico, el recorrido normalmente será levógiro o antihorario. La energía elevada y las propiedades inductoras del trance de la práctica no se ven alteradas ni una pizca por la dirección del recorrido, es puramente por separar los diferentes propósitos en nuestras propias mentes que diferenciamos. Esta práctica puede realizarse en el interior o a cielo abierto, siendo igualmente de efectiva, sea en un compás completamente preparado o no. Dependiendo de la razón para el trabajo, puede que algunas veces sea mejor no consagrar un compás, sino usar un círculo natural que haya en el paisaje, ¡como siempre, todo depende!

Así que, ¿cómo se hace un “Haciendo Andar el Molino”? Asumamos que deseas incrementar tu energía y crear un estado de trance ligero, con el propósito de contactar con los espíritus locales de la Tierra. Irías a tu acostumbrado lugar de trabajo a cielo abierto y habiendo realizado todas las cortesías acostumbradas, colocarías tu Stang hacia arriba en el centro del área de trabajo. En este caso consagrarías el compás en primer lugar, para crear una línea entre este Mundo y el Otro. Eleva ligeramente tu energía interna (aunque debería elevarse automáticamente con esta técnica de todos modos), concentrándote en tu intención e iniciando desde el norte,  empieza a andar por el borde interior del compás, en dirección levógira. Vuelve tu cabeza hacia la izquierda para que puedas colocar tu enfoque en el Stang en el centro, pero mantén tu cuerpo mirando hacia delante en la dirección en la que andas. Puede que desees entonar algún tipo de cántico para reforzar tu propósito – y  la mayoría de la gente encuentra que esto ayuda – pero que sea simple y suavemente pronunciado, ¡no hay necesidad de gritar! Mantén tu paso a un ritmo estable para empezar – uno ligeramente más lento del ritmo usual de paseo – y tus ojos enfocados en el Stang conforme recorres el círculo. Mientras marchas, gradualmente descubrirás que tu energía empieza a aumentar y puedes sentir que te sube la temperatura, esto no solo se deberá al ejercicio físico, ya que este es mínimo. También descubrirás que naturalmente empezarás a entrar en un ligero estado de trance, en el que te vuelves más relajado, tu concentración se hace más aguda, tu mente más clara y tu propósito más nítido. Desde este punto en adelante, el rito tiende a cuidar de sí mismo encontrando que tienes poco control consciente sobre lo que tiene lugar, solo déjate ir con el flujo. Como con la mayor parte de los ritos del Arte Tradicional, una vez hayas alcanzado la fase real de trabajo, donde las cosas empiezan a suceder, si puedes dirigir conscientemente lo que está pasando, entonces no estás haciéndolo de forma correcta, ¡o simplemente no estaría sucediendo! Practicar el dejarte ir es justo tan importante como el saber cómo mantener el control. En este caso, no te harán ningún daño ya que has llamado a los espíritus locales de la Tierra y solo vendrán si están interesados en ti, si no, solo no estarán disponibles para el contacto. Puedes experimentarlos de cualquier manera, por visión directa, como formas reconocibles o quizá patrones cambiantes de luz o color en el borde mismo de la visión, “sintiendo” su presencia y comunicación, por aprehensión directa como de mente a mente, o de varias otras maneras más. Tu Haciendo Andar el Molino puede o no llegar espontáneamente a un fin por ahora, pero si no, una vez seas consciente de lo que estás haciendo una vez más, deja de andar y siéntate. Consagra algo de comida y bebida y toma y comparte con los espíritus, después despeja el lugar y márchate.
Es difícil decir cómo experimentará un individuo el haciendo andar el molino, ya que todos somos diferentes como lo son las razones para llevar a cabo el rito. El tiempo que te lleve realizar el rito también es muy flexible; todo lo que se puede hacer es empezar y ver a dónde va. Terminará a su propio tiempo, sea media hora, una o tres. A partir de mi propia experiencia puedo decir que los resultados y efectos varían notablemente de ocasión a ocasión. En una ocasión hice andar el molino, pretendiendo nada más que un gentil contacto con la Tierra en Michaelmass(3). El ritmo se volvió más y más rápido conforme el tiempo pasaba, hasta que me encontré girando prácticamente alrededor del Stang, con la inconfundible impresión de estar corriendo con una jauría de perros. En otra ocasión lo estaba haciendo con el concertado intento de entrar en cierto reino, con la meta de contactar con un específico Ser y “todo” lo que sucedió fue una sensación de gran languidez y acabé con una suave risa que se desvanecía en mi oído interior. Todo lo que puedes hacer es empezar y ver a dónde te conduce... ¡pero eso es la mitad de la diversión!
Ahora pasaré a echar un vistazo a algunas técnicas específicamente diseñadas para inducir el trance y permitirnos entrar a los Reinos Crepusculares.

(1) Treading the Mill en el original (Nota del Traductor).
(2) Pacing the Mill en el original (Nota del Traductor).
(3) Festividad de San Miguel, el 29 de septiembre (Nota del Traductor).
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domingo, 18 de junio de 2017

Entrando en la Zona Crepuscular II - Foco y Atención

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Habiendo echado un vistazo a nuestro inmediato bienestar físico y espiritual, es momento de tornar la atención a algunos detalles más sutiles. Antes de ser capaz de entrar a cualquier forma de trance u otro mundo, es necesario agudizar el foco de la mente y concentrarse allí donde la atención se coloque, lo mejor posible para ser capaces de posicionarla donde deseemos, cuando lo deseemos. Esto puede parecer obvio y simple a muchas personas, pero si piensas en ello, no es una materia simple en absoluto. Todos somos bombardeados cada segundo de cada minuto de cada hora de cada día, por constantes sensaciones, emociones y distracciones. La persona promedio no dedica más de unos pocos segundos en cualquier momento a concentrarse en un único pensamiento u objeto, antes de que la atención sea barrida por las demandas de alguna otra cosa. Y no estoy siquiera refiriéndome solo a las demandas de la vida moderna, da un paseo relajante por el campo y todavía tendrás múltiples áreas sobre las que enfocarte, aunque sean naturales. Los árboles, las plantas, el cielo,  el canto de los pájaros, el sonido del agua corriendo, el viento en los árboles; todas estas cosas afectan a nuestras mentes conscientes y distraen nuestra atención. Para ser capaces de entrar al trance y/o proyectar nuestra consciencia dentro de diferentes reinos de la realidad, tenemos que mantener el foco de la atención consciente sobre una única cosa o punto, sin interrupción o distracción. El principio de este foco es el control de la respiración.


La Respiración

Ya que la respiración es el único factor más importante para mantenernos vivos, es sorprendente cuán poca importancia le da la mayor parte de la gente. Respirar oxigena nuestra sangre y elimina residuos como el dióxido de carbono, por lo tanto regula el ritmo de nuestro corazón y controla nuestro estado de consciencia, en última instancia afecta a nuestra claridad mental y proceso de pensamiento y dicta en qué estado de “realidad” existimos. Casi todas las culturas a lo largo de la historia han puesto gran énfasis en el control de la respiración para la producción de cualquier tipo de experiencia o estado místicos. El aliento se considera – literalmente – la sustancia de la vida y es sagrado para muchas culturas. Algunas técnicas, tales como ciertas formas de Yoga, elevan la respiración a una forma de arte y afirman todo tipo de cosas sobre ella, pero no necesitamos ir tan lejos aquí. Como hemos declarado en algún otro lugar, el Arte tiene esencialmente un enfoque práctico y de sentido común, por ello solo necesitamos contemplar lo que sea práctico para nuestros propósitos aquí. Estamos aspirando a silenciar y aquietar la mente consciente lo mejor posible, para enfocar nuestra consciencia sobre las áreas en las que estamos interesados. 
La respiración debería empezar desde el estómago, empujando el vientre hacia fuera y tirando del diafragma hacia abajo, por lo tanto empujando aire hacia el interior y llenando la totalidad de la capacidad pulmonar en la inspiración. A la inversa, la espiración debería empezar desde la parte superior de los pulmones, tirando del diafragma de vuelta hacia arriba, liberando por lo tanto los pulmones por entero del aire viciado/usado. Tanto la inhalación como ha exhalación deberían ser a través de la nariz, no de la boca, ya que para eso está. Una completa y adecuada respiración es limpiadora, inspiradora (literalmente), curativa y energizante y forma la base esencial sobre la que empezar cualquier tipo de exploración dentro de otros reinos. Ten cuidado de no exagerar con ella sin embargo, ¡ya que una prolongada “respiración total” para alguien que no está acostumbrado puede causar hiperventilación y desmallo! Aquí sigue una explicación de la técnica básica de la respiración total. Afloja toda la ropa apretada (o quítatela por completo), particularmente alrededor de la cintura. Acuéstate sobre la espalda, quizá con una almohada bajo tu cabeza y asegurándote de estar cómodo. (¡No hagas este ejercicio cuando estés cansado, ya que puedes caer dormido en esta posición!). Coloca tus manos sobre tu vientre ligeramente. Exhala completamente – ¡a través de tu nariz! – y siente tu vientre hundirse hacia dentro. Sigue empujando el aire hacia fuera hasta que tus pulmones y vientre estén suficientemente vacíos.

Ahora, gradualmente empieza a inhalar – a través de la nariz – y siente tu vientre cómo empieza a elevarse - ¡todavía no dejes que tu pecho suba! Sigue inspirando hasta que tu vientre esté completamente hinchado, momento en el que deberías sentir que tu pecho empieza a ascender, mientras tus pulmones se llenan completamente. Sigue inhalando hasta que sientas una presión bajo la clavícula, entonces estarás lleno. No pares, sino comienza la exhalación. Espira lentamente, que tu pecho caiga gradualmente, manteniendo tu vientre lleno. Cuando tu pecho haya caído, automáticamente sentirás que tu vientre empieza a hundirse. Sigue la espiración hasta que tu vientre se haya hundido hasta la posición en la que empezó. Esta es una respiración completa.
Cuando hagas este ejercicio, nunca te tenses o empujes a ti mismo demasiado lejos. Si te duele, ¡para inmediatamente! Para empezar, a la mayoría de las personas le gusta contar a través de su respiración hasta que establece su propio ritmo. Intenta inspirar durante una lenta cuenta de 4, después espira durante una lenta cuenta de cuatro y observa cómo te va. Después puedes alterarla a lo que mejor se adecue.  Para empezar, intenta hacer un ciclo de 4 respiraciones completas, pero solo si te va bien. Algunas personas se sentirán cómodas con más, algunas con menos, ¡no te fuerces! Una vez en marcha, deberías sentir que tu cuerpo está haciendo un patrón como de onda, fluyendo hacia arriba y abajo a ritmo con tu respiración, esta es la razón de colocar tu mano sobre el vientre. Una vez le hayas cogido la maña, puedes prescindir de ello. Después de algún tiempo practicando esta técnica de respiración, deberías encontrar natural respira de esta forma, empujando tu vientre hacia fuera, llenando los pulmones y tirando del vientre hacia dentro. Así como silencia y aquieta la mente, también descubrirás que esta técnica te permite pensar con mayor claridad. Una vez dominada, no es necesario seguir respirando conscientemente de esta manera, ya que tu cuerpo encontrará su propio ritmo y serás capaz de mover tu atención a otras cosas. Mira, ni siquiera te diste cuenta de que habías empezado a concentrar tu atención, ¿verdad?

Colocando la Consciencia

Una vez seas bastante competente en el control aumentado sobre tu respiración y la mayor agudeza mental que aporta, puedes empezar a practicar colocando tu consciencia en diferentes lugares. Esto será de gran beneficio después, cuando empieces el trabajo de trance propiamente dicho, o desees proyectarte a otros reinos del ser. Para empezar con esto, lo mejor es mantenerse cerca de casa, esto es, las partes de tu propio cuerpo. Esto es por dos razones: te enseñará lo mucho – o poco – que sabes sobre tu propio vehículo físico y también evitará cualquier proyección involuntaria a lugares con los que no estés familiarizado – ¡y de los que puedes tener dificultades para regresar! Empieza este ejercicio con la técnica básica de la cruz y el círculo, después sigue con una breve sesión de respiración completa, sentado en una posición cómoda o acostado.

Elige una parte de tu cuerpo, puede ser cualquiera que te guste, pero lo mejor es evitar cualquiera de los órganos más grandes. Selecciona algo como una rodilla, codo u hombro. Intenta enfocar tu consciencia sobre ella, de manera tal que puedas sentir lo que realmente está pasando allí, no lo que pienses que está pasando. Es útil recordar aquí que no estamos pensando en una zona del cuerpo y viendo una imagen de la misma en nuestra mente, sino colocando nuestra consciencia allí. La diferencia se volverá obvia conforme progreses. Intenta ser consciente de lo que pasa, ¿puedes realmente sentir la textura de la piel, el flujo de la sangre, el latido del pulso, el movimiento de la articulación? ¿Estás realmente allí? Las reacciones variarán de persona a persona, obviamente, pero la mayoría de las personas se hará consciente de una sensación de hormigueo o “zumbido” cuando haya colocado exitosamente su atención en un lugar particular, o si no un ligero estiramiento de los músculos en dicha zona. Puede que no seas consciente de ello en ese momento, pero generalmente te volverás consciente del aflojamiento de los músculos después del ejercicio. Ambas son buenas señales y muestran que estás haciendo progresos. Esta es una de las razones de que no nos enfoquemos en órganos más grandes mientras se practica, ya que afectamos inadvertidamente a su funcionamiento - ¿¡y no querrás apagar tu corazón!? Intenta esta práctica tan a menudo como puedas, pasando a hacerla en la vida diaria, así como en momentos de quietud cuando estés acostado o sentado tranquilamente. Es bastante fácil de hacer cuando no estás haciendo otra cosa, pero mucho más difícil cuando tienes el mundo a tu alrededor. Una vez te sientas bastante competente en colocar tu atención en un único lugar, intenta moverla alrededor de tu cuerpo a múltiples lugares y siente las diferencias en los distintos lugares. ¿Cuáles son las diferencias, qué se siente cuando estás moviendo realmente tu consciencia, hay alguna diferencia en esta sensación en contraposición a permanecer en un único lugar? Como probablemente podrás ver, todo esto está preparándote para ser capaz de cambiar tu atención y enfoque en otros reinos pero, si no puedes hacerlo en este, ¿qué esperanza tienes de hacerlo en un mundo con el que no estás familiarizado? Ahora pasaremos al siguiente paso de la preparación, siendo la práctica de ver en un lugar en el que no estás.

Visualización

Esta es probablemente una de las mayores herramientas en el arsenal del brujo, siendo la otra el poder de la Voluntad (o, en muchos casos que conozco en el Arte, ¡puro mal genio! Pero los resultados son los mismos). Si puedes visualizar algo adecuadamente y con suficiente fuerza, estarás a mitad de camino para lograrlo o estar allí. Todas las técnicas modernas de “pensamiento creativo” y “ver para lograr” o “realización positiva” están todas basadas en esto, lo cual no es nada más que ¡buena magia brujeril al estilo antiguo! Ahora bien, hay mucha gente que dice que no puede visualizar, no puede ver imágenes en su cabeza - ¡qué disparate! ¡Todo el mundo puede! Si no pudieras visualizar cómo se hace una taza de té, estarías muy sediento. Si no pudieras verte vestido, entonces podría ser bastante embarazoso para ti o la gente que te rodea. Para ser capaz de hacer algo, nosotros – todos nosotros – primero tenemos que ser capaces de visualizarlo. Cuando la gente dice que no puede hacerlo, lo que quiere decir es que lo hace tan a menudo sin pensarlo que no es algo consciente y no se da cuenta de ello. El punto está en traerlo a un nivel consciente, dirigiéndolo y enfocándolo hacia las áreas o lugares que deseamos visitar o las cosas que deseamos lograr. ¡Y eso necesita práctica!
Ahora ya deberías tener bastante confianza en enfocar y colocar tu consciencia alrededor de tu cuerpo, habiendo cultivado una mente clara y aguda con la ayuda de una correcta respiración. Ahora vas a aprender a colocar tu consciencia fuera de ti mismo, en lugares tanto cercanos como lejanos, pero todavía en este mundo. Es mejor si empiezas con un lugar o un objeto que conozcas bien, algo hacia lo que tengas un apego emocional, depende de ti que te encante o lo odies, en la medida en que haya una conexión ahí. Elige este objeto y colócalo en un lugar que no puedas ver desde donde estés practicando, o selecciona un lugar en el que no estarás, pero que esté sin embargo bastante cerca. Asegúrate de que no te molesten durante un rato y ponte cómodo, realizando la técnica básica de la cruz y el círculo y unas cuantas rondas de respiración completa, de forma consciente (porque, por supuesto, ahora ya estarás respirando de esta forma todo el tiempo subconscientemente).
Relájate y ve con los ojos de tu mente el lugar u objeto que has elegido. Olvida el hecho de que no puedes “ver”, solo hazlo. Coge el objeto o anda lentamente alrededor de lugar y examínalo con tanto detalle como puedas alcanzar. Recuerda los sentimientos y sensaciones que experimentaste cuando estabas colocando tu consciencia en diferentes partes de tu cuerpo y tráelos aquí y ahora. No es suficiente con solo imaginar el objeto y lugar, debes sentir realmente como si estuvieras realmente allí y experimentarlo de la misma forma. Intenta recordar con tanto detalle como puedas y archívalo de esta forma para futuras referencias. No te fatigues en exceso para empezar, 10 minutos serán suficientes al principio, puedes alargarlo conforme te haces más competente.

Una vez hayas finalizado el ejercicio, haz la cruz y el círculo de nuevo y unas pocas respiraciones profundas. Ahora, ve al lugar u objeto que visualizaste y examínalo estrechamente con tus ojos físicos. Sé brutalmente honesto contigo aquí, ya que no hay espacio para el autoengaño si quieres triunfar en esto. ¿Lo viste todo correctamente? ¿Viste las marcas o mellas o colores sobre el objeto adecuadamente? ¿Está todo en el lugar en el mismo sitio que lo viste en la visualización? Necesitas comprobar todos los detalles, ya que si no lo viste correctamente, entonces todo lo que estabas haciendo era recordando el objeto o lugar y no enfocando tu consciencia allí. Este es el motivo de que necesites atraer las sensaciones que experimentaste cuando colocabas tu atención alrededor de tu cuerpo – entonces podrás decir que estás teniendo éxito o no.
Esta práctica puede ser bastante difícil para mucha gente y es solo a través del duro trabajo y la aplicación diligente que te volverás bueno en ella. Sin embargo debe practicarse, ya que es uno de los bloques de construcción vitales del futuro. Trabajo artesanal y uno que será necesario para un trabajo más avanzado. Tómate tiempo y no te precipites. Disfruta la experiencia y mira hacia delante en tus sesiones. Antes de que lo sepas, estarás colocando tu consciencia en todo tipo de extraños lugares – y siendo también muy preciso.
Una vez hayas dominado la técnica para el mundo físico, puedes intentar un lugar no físico y finalizaré esta sección con un corto viaje de visualización al que algunos llaman “El Jardín del Otro Mundo”(1). Este es un lugar entre los mundos que es solo tuyo, que creas por el poder de tu visualización y voluntad, nadie puede entrar, ni físicamente ni de otra manera sin tu expreso permiso y en el que puedes simplemente recargar tus baterías, o tener encuentros con otros seres a los que puede que te guste llamar o invitar a él. No lo uses, no obstante, como un tipo de “vía de escape espiritual” en tiempos duros, ya que es parte del ethos del Arte encarar los problemas y arreglarlos, ¡no correr lejos y esconderse de ellos!

“El Jardín del Otro Mundo”

Este es un viaje para encontrar y crear tu propio lugar en los Mundos Internos. Este es el espacio propio del individuo para curación/ritual/meditación/aprendizaje, que le es solo accesible a él, a menos que decida llamar/invitar a algún otro ser al mismo. Existe en su propia dimensión y es justo tan real como cualquier otro lugar que puedas querer visitar. Realiza los preliminares usuales, incluyendo la cruz y el círculo, asiéntate y empieza.

Visualízate delante de una pesada y sólida puerta de roble con remaches de  hierro. La puerta, que es más alta que tú y está colocada en medio de un muro de ladrillos muy alto y antiguo, se curva ligeramente a ambos lados a partir de ti, hasta que se pierde de tu visión. Toma nota de cualquier símbolo que puedas ver tallado, grabado, pintado o dibujado sobre la puerta. Puede tener relevancia para ti, ahora o más adelante. Ahora, silenciosamente la puerta se abrirá para ti, balanceándose suave y lentamente hacia dentro, sobre goznes bien lubricados.


A tus pies verás el principio de un camino de ladrillos rojos, que conduce hacia fuera en la distancia. A la brillante luz de la luna, recorre exuberantes prados verdes por un camino, desapareciendo después bajo las ramas de un bosque acogedor y sombreado, compuesto, tan lejos como puedes ver de Robles, Fresnos y Espinos. Das un paso hacia el sendero y empiezas a caminar hacia el bosque. La luz de una luna casi llena brilla sobre ti e ilumina el sendero por delante.


Conforme andas, absorbes las vistas, olores y sonidos de tu viaje, la fragancia de la hierba y las flores que crecen en él, los colores de las flores y hierbas que puedes ver, el aroma de las hierbas pisadas bajo tus pies mientras caminas, las imágenes y sonidos de los pájaros nocturnos que vuelan sobre tu cabeza y entonan sus cantos conforme pasas. La Luna está brillando en las alturas sobre ti y te llena con una extraña luz casi física que se introduce en tu ser más íntimo. Tienes la sensación de estar haciendo un viaje que te lleva a casa, de vuelta a un lugar al que realmente perteneces y que siempre has conocido.
Mirando hacia arriba y por delante de ti, puedes ver que estás a punto de entrar en el bosque. La sombra más oscura bajo las ramas parece más sugerente y conforme entras en ella, te sientes envuelto en un diferente tipo de luz, una que es acogedora y reconfortante. La luz que te rodea cambia ahora a un verde sombrío, con tonos más luminosos y oscuros brillando desde los árboles. Mientras caminas, distingues el tipo de árboles por los que estás pasando, observa la edad de los mismos, los colores de las hojas y la textura de la corteza. Fija estas cosas en tu mente. Mientras caminas dentro del bosque, escucha el susurro de las hojas, de las criaturas corriendo en la maleza y, de vez en cuando, capturas el vislumbre de un animal más grande, mientras pasa a través de los rayos de la luna, que brilla a través de los huecos de las ramas altas por encima de tu cabeza. No sientes miedo, solo acogida, ya que todo lo que te rodea está vivo y conmovido por tu presencia.


Mira hacia delante y verás que el sendero se convierte en un abrupto recodo, a tu izquierda o a tu derecha, así que no puedes ver dónde termina. Una sensación de intensa excitación y anticipación te llena conforme te das cuenta de que te acercas a la meta de tu viaje. Sigue el sendero hacia delante y mientras giras en el recodo, justo puedes ver por delante de ti una apertura en los troncos de los árboles, un claro en el bosque que está esperando tu llegada. Este es tu lugar, el Jardín del Otro Mundo – nadie sino tú puede entrar, aquí puedes sentirte a salvo y seguro, capaz de descansar y curarte, aprender y experimentar aquellas cosas que desees conocer.
Dedica algún tiempo aquí y ahora, conociendo tu lugar especial, buscando sus secretos y descubriendo sus alegrías, sintiendo lo que sus energías tienen que ofrecerte. Permanece en paz en este lugar durante un rato......................


Ahora ya es tiempo de hacer tu viaje de retorno. Termina cualquier cosa que estuvieras haciendo, agradece a cualquier ser que puedas haber encontrado y despídete, por ahora, de tu lugar especial. Puedes regresar aquí por tu cuenta en cualquier momento que desees, en perfecta seguridad. Ve al principio del camino de ladrillos rojos y empieza el viaje de vuelta. Regresa a través del bosque, tomando nota de nuevo de tus alrededores, viendo si algo ha cambiado, ¿qué se siente?... Cuando alcances el límite del bosque, regresa a través del prado. ¿Ha cambiado algo aquí? ¿Los aromas, sonidos, colores quizá? Sigue andando hasta que llegues a la puerta de roble y una vez más se abrirá silenciosamente. Oscila hacia un lado y te permite salir, cerrándose suavemente detrás de ti. Ahora solo siéntate tranquilamente y permítete retornar gradualmente a la consciencia diaria, después realiza la técnica básica de la cruz y el círculo y toma unas pocas respiraciones completas. Después necesitarás tomar nota de tu experiencia, cualquier cosas que hayas visto, símbolos sobre la puerta, etc., para futuras referencias.

Ahora pasaremos a echar un vistazo a varias técnicas para elevar la energía personal, que pueden usarse en conjunción con las técnicas que ya hemos cubierto y aquellas todavía por venir.


(1) The Otherworld Garth en el original. Garth es un patio o jardín cerrado, especialmente uno rodeado por un claustro (inglés medio, nórdico antiguo garþr, garðr, similar al geard anglosajón). Esto llevó a la palabra que se da como apellido a las personas que trabajaban en o cerca de un jardín (Nota del Traductor).
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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace: