sábado, 2 de diciembre de 2017

Acercándose a los Poderes V - La Reina Brillante

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Los Hilos de la Diosa

Considera el Hilo Inicial.
Soy Virgen, soy el Principio,
La Semilla de la que todo resultará.
Soy la Hija de la Sangre,
Soy la Grieta que emerge de la Tierra.
Soy la Bailarina Sagrada, el Espíritu Seductor, la Llama Vital.
De mi Cuerpo fluyen las Aguas de la Vida.

Considera el Segundo Hilo.
Soy Madre, la Fructífera,
Ella que anima la Tierra.
Soy la Madre eterna,
Madre del Alma, Fuente de Confort.
Soy la Tejedora, la Artista, la Fuente del Reposo,
La fuente Divina de la Fecundidad Femenina.

Considera el Tercer Hilo.
Soy Madura, la Matrona de la Sabiduría,
Ella que tiende al nacimiento del Conocimiento.
Soy la Divina Antepasada,
La Hechicera con la Copa de la Inspiración.
Asisto a la Siembra y a la Cosecha y mantengo la Tierra a mi cuidado.
Determino el tiempo de Vida y Muerte.

Considera el Cuarto Hilo.
Soy Anciana, la Bruja en la Oscuridad,
Ella que pudre los cadáveres al final de sus Vidas.
La Gran Reina que está Dentro y Más Allá de Todo.
Soy la Luminosa Luna y la Tierra Fértil, la Madre de la Sangre,
La Controladora del Tiempo y las Mareas y el Destino,
Creadora y Destructora, la que Es, la que Ha Sido y la que Será.
Soy la Continua Fuerza Vital, soy el Destino.

La Diosa, como se percibe en la Brujería Tradicional, no es la “Triple Diosa Luna” de “White Goddess” de Robert Graves, tan amada por los modernos paganos y wiccanos. Ni es Ella solo la fértil Madre Tierra de la así llamada creencia “neolítica”. Ella de hecho incorpora todos estos elementos, pero es mucho más. Aunque el Arte surge de la Tierra, su poder, mareas y estaciones y Ella es la encarnación de esto, no obstante, Ella siempre está presente en el trasfondo de la práctica y creencias tradicionales, nunca completamente percibida o aprehendida, ni siempre Se revela por completo a Sí Misma. Mientras que los Poderes masculinos están muy en primer plano y son activos de una forma dinámica – generalmente – los Poderes femeninos tienen mucho más que ver con el “cuadro general”, la planificación y formación de los flujos de energía, que lo masculino después manifiesta en este nivel. Es Ella la que mantiene las mareas de la Vida en Sus manos, sean vistas como hilos sobre un telar – la urdimbre y trama que crea el patrón final – o las mareas de la luna y el mar que crecen y menguan, como lo hace Ella. Es el Sino, el Wyrd, el Hado y el Destino. Es Ella la que está detrás de las estrellas y ordena su curso. Si el Dios tiene el poder para hacer y dar forma, para crear y hacer que se manifieste, Ella es la que origina e inspira ese poder. Es y puede ser todas las cosas para toda la Humanidad y es el misterio Eterno. De Ella se ha dicho que “Ningún hombre ha levantado mi velo y visto mi rostro. Y en el momento en que él lo haga, perecerá”. Esto es todavía verdad. Ninguna representación de la Diosa puede expresar completamente Sus poderes y naturaleza, pero Su esencia existe en todas las diosas inventadas por el hombre – porque todas lo han sido. La verdadera Diosa Bruja está más allá de todas las formas y figuras, más allá de todos los tiempos y mareas, ya que estos son Sus herramientas y Ella no puede ser conocida solo por ellas.


Ella puede ser – aparentemente – cruel y caprichosa en un momento y salvajemente seductora y encantadora al siguiente. Puede hacer que las rodillas de un hombre – o mujer para el caso – se vuelvan de agua en un instante y erizar el vello de tu nuca de horror un momento después. Ella es la Primera Madre y la Antepasada Divina de todos nosotros – la Madre de Sangre del Sangreal Prayer de W.G. Gray – y es de Ella que todos salimos y a Ella es que todos retornaremos al final de los tiempos. De verdadero Útero a Tumba en el más especial sentido del término. Sería imposible describirla por completo en una obra de este tamaño, por ello intentaré dar una impresión de dos aspectos y espero que el practicante del Arte que esté interesado llegará a encontrarla en algún lugar intermedio.

La Reina Brillante

La Reina Brillante y la Reina Oscura son títulos tradicionales para dos aspectos muy diferentes de la Diosa Bruja y vistos algunas veces como Su cara del Verano y del Invierno respectivamente. Sin embargo, como verás, son mucho más que solo eso y ambos aspectos están presentes en cualquier momento dado.

La Reina Brillante

Vida, Amor, Sexualidad, Muerte y la Tierra. Esta puede parecer una extraña forma de resumir la esencia de los Poderes femeninos Luminosos, pero es a estos fundamentales y arquetípicos conceptos básicos que debemos mirar para tener alguna oportunidad de entendimiento de la compleja naturaleza de este aspecto. Todos los atributos mencionados arriba tienen una cosa esencial en común y es el “estar vivo”, sí, incluso la Muerte es parte de la Vida, siendo justo una etapa a lo largo del viaje. El Arte Tradicional es esencialmente una forma práctica de conducirse uno mismo y nuestra propia espiritualidad, por lo tanto todo los prerrequisitos para la Vida están encarnados en la Reina Brillante. Ella está relacionada con todo desde el principio hasta el final de la Vida y con todo lo que ocurra entre ambos extremos. Por ello es a una y a la misma vez la sensual doncella que seduce a Sus amantes con su abrazo tanto peligroso como iluminador. Puede conducirles a una alegre danza y destruir sus sueños y suposiciones por completo, solo para abrirles a un mayor nivel de la realidad, conocimiento y entendimiento. El amor puede llegar en cualquier etapa de la Vida y no está solo asociado con los embriagadores días de la Juventud, por lo tanto Ella también es la mujer madura y comprensiva, que enseña por el ejemplo. Ella es la Madre que da a luz en el cuidado y la compasión y también la iracunda maestra que castiga para llevar a casa duras lecciones, lo mejor para equipar a Sus hijos con las herramientas para el desarrollo. Ella es la tierna hembra que se preocupa por Su lecho y la cerda sin remordimientos que devora a Sus propios lechones. Al final de los días, Ella es la Reina en duelo que alimenta las almas de los muertos en las Islas de Avalon, que esperan allí para  renacer de las nieblas de Su Castillo de Rosas. Debe recordarse que para el practicante del Arte, los dioses son tanto maravillosos como misteriosos y que no buscamos poner las percepciones de la humanidad en nuestras deidades. Por lo tanto, si el entendimiento y preocupaciones de la gente cambia – sintiéndose menos cómoda de lo que se sentía con ciertos aspectos de las deidades que ha adorado durante siglos – eso no significa que los dioses en sí hayan cambiado. Como son productos y de hecho parte del universo natural que nos rodea, aunque también evolucionan no pueden cambiar su naturaleza básica, incluso sucediendo que no encontremos ciertos aspectos aceptables en un mundo cambiante. El practicante del Arte lo sabe y pretende conocer a sus dioses como son, ¡con verrugas y todo! Para alimentar y nutrir a su cachorro, la zorra debe matar al mullido conejo y presentárselo con el hocico manchado de sangre.


La Reina Brillante se puede ver en la Tierra, considera sagrada por el verdadero brujo, ya que esta es la fuente de todas las cosas. No solo en la suciedad y la tierra del reino físico, sino en la brillante luz que anima su misma esencia, interior y parte integral de ella, para aquellos con ojos para ver. Esta luz participa de la misma esencia y origen que la del Maestro de Luz, el Fuego interior, pero es de diferente tipo, siendo la energía de vida de una fuerza complementaria – la naturaleza femenina de la divinidad. Para algunos la Reina Brillante es llamada “Soberanía” y es el espíritu vivificante del campo, la Madre Tierra si así gustas. Esto es verdad, pero una vez más, Ella es mucho más, Ella es la Vida misma en la Tierra y de la Tierra, sin Ella simplemente no sería. Considera Su poder. Ella es la fuerza que empuja a una pequeña brizna de hierba a través del cemento sólido. Es la fuerza de un zarcillo de hiedra que tira abajo un edificio. Es la determinación que hace que un claro de bosque rebrote después de la destrucción por el fuego. Y Ella también es el poder que destruye todo esto, todo esto es parte de una sola cosa y es algo que todo practicante del Arte tiene que aprender y experimentar, no importa lo desagradable que pueda ser. La Reina Brillante puede no parecer tan brillante cuando se la experimenta por primera vez, pero entiende aunque solo sea una parte de Su naturaleza y entenderás una parte de ti mismo, lo cual te conducirá a un entendimiento más profundo de ambas.

Dirigiéndose a la Dama

Este es menos un rito que una práctica continuada, pero es no obstante válido para eso. Se ha diseñado para crear una relación a lo largo de un periodo de tiempo, entre el practicante del Arte y la Reina Brillante. Su naturaleza es tal que sería imposible hacerlo de otra manera, siquiera con simples ritos repetidos.
Escoge un momento en el año que sientas correcto para ti, uno con el que estés sintonizado para empezar esta práctica. No importa cuándo sea, ni la fase de la Luna, en la medida en que estés en resonancia con él y lo sientas correcto. Haz una nota en tu diario ya que necesitarás recordar cuándo empezaste. También necesitas hacer algún tipo de dedicación personal o voto antes de empezar, por el que continuarás esta práctica durante un año y un día haciendo tus viajes a intervalos regulares y establecidos. Esto puede ser una vez al día, una vez a la semana o una vez al mes, pero con una frecuencia no menor a esta última. Esto no es un juego, ni arreglos florales, sino un intento de establecer un vínculo fuerte y duradero con la Dama en la Tierra.


Sal al campo para una larga caminata. Una vez más, no importa si es a un bosque, un páramo, una zona costera o montañosa, en tanto en cuanto esté en plena “naturaleza” (¡en la medida en que podamos encontrar una zona así en estos días!). En tu primer viaje, busca algunos materiales naturales a partir de los que puedas crear una figura humana en bruto. Podría ser un trozo de madera que puedas tallar toscamente, o algunas ramas/ pajas/parras que puedas retorcer para darles forma, quizá algunos tallos de algas marinas o una piedra de extraña forma. Cualquier cosa que capte tu mirada y que pueda usarse para crear una forma. Cuando la encuentres, tómate un momento para pararte y hacer una breve oración de gracias a la Dama (otro término para la Reina Brillante) y quizá dejar atrás un poco de pan, leche o miel que habrás traído como ofrenda a la naturaleza. Necesitas darle la forma de una simple figura humanoide, de apariencia toscamente femenina si es posible. Mientras la trabajas, mantén en tu mente el pensamiento de que estás creando una imagen en la que pedirás al espíritu de la Dama que more y a la que poder dirigirte para hacer peticiones, oraciones y dirigirte en busca de ayuda en tu trabajo. La imagen se convertirá en un tipo de fetiche, o ídolo si así gustas, pero uno que está potenciado por tu intención enfocada y por la energía y espíritu de la Reina Brillante que mora en él. Conforme lo haces, entona un encantamiento peticionario, usando estas palabras o similares.

“Mientras trabajo para dar forma a esta figura,
Este encantamiento del arte yo hago,
Que los poderes de la Dama emerjan,
Cada vez que la retuerzo y con cada serpiente.
Llamo a la Reina Brillante para que aquí esté,
La petición de devoción dirigida,
Concede la presencia de la intención divina,
Estando ahora la imagen ya bendecida.”

Una vez satisfecho con tu imagen inicial, cúbrela con una tela oscura y ponla aparte en algún lugar seguro, fuera de los ojos de los profanos. A lo largo del siguiente año, harás frecuentes viajes al campo, según tu voto inicial y con todas las condiciones climatológicas. En estos viajes recogerás cosas de la naturaleza que añadirás a tu imagen inicial, refinándola y desarrollándola a lo largo de dicho periodo. Puedes añadir cualquier cosa que encuentres, con tal de que participe de la esencia de la Reina Brillante, hojas, corteza de árbol, semillas, nueces, bayas, enredaderas, plumas, frutos, huesos, ramitas, conchas, piedras, cualquier cosa por la que te sientas atraído y que pueda ser incorporada. Agrega cualquier cosa que encuentres cada vez que vuelvas a casa, usando el mismo cántico, después tómate algún tiempo para sentarte en contemplación ante la imagen, enfocándote en lo que estás haciendo e invocando a la Dama para que more en ella. Después cúbrela con la tela de nuevo y ponla aparte y segura. A lo largo del año de creación la imagen crecerá y se desarrollará, no solo físicamente sino también mágica y espiritualmente. Después de un tiempo deberías empezar a sentir una sensación palpable de algo, una “otredad” que la rodea y puede que desees empezar a usarla en tus ritos en dicho punto.


Al terminar el año (¡recuerda tu fecha original!), habrás creado una imagen viviente de tu relación con la Reina Brillante. Habrás aprendido a apreciar y honrarla en todas las estaciones y tiempos y tu conocimiento de sus trabajos habrá crecido inmensamente. No solo esto, sino que una pequeña chispa de su ser (si has tenido éxito), estará morando en la imagen y podrás usarla en todo tipo de trabajos. Obviamente, esta no es una tarea que hacer a la ligera o tomar caprichosamente. Una vez empezado, este trabajo debe ser llevado a cabo hasta el fin, lo cual será una prueba tanto de tu devoción por este sendero, como de tu integridad y perseverancia. No obstante, es muy posible que seas ampliamente recompensado por tus esfuerzos.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


3 comentarios:

  1. Manon, macho! ¿no descansas nunca? como siempre, te digo un gran trabajo!

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  2. Jejejeje pues la verdad es que intento no parar mucho, porque la cantidad de material interesante es tan grande y el tiempo tan poco que si no, no avanzaría.
    Un abrazo Jose.

    Manon

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