martes, 27 de septiembre de 2016

Lugares de Poder

Por Gemma Gary
(Traducido por Manon de Traditional Witchcraft)


Muchos son los lugares que aportan alguna virtud, sabiduría o potencia útil que el Pellar puede aprovechar para que le ayude en el trabajo de su Oficio. Empecemos en el hogar...

La Casa de Campo del Pellar

El hogar de un practicante de pueblo a menudo contendrá signos de puntos de entrada y salida entre los mundos, en dicha casa hay un omnipresente recordatorio de que el reino de los espíritus es, de hecho, siempre inmanente. Amuletos colgados en el portal de la casa donde las fuerzas sobrenaturales pueden ir y venir, en las ventanas, puertas y chimenea, para repeler influencias no deseadas o dañinas y atraer espíritus ayudantes y fuerzas benéficas. Casas para los espíritus adornan las estanterías y cuelgan de travesaños para que las ocupen espíritus que de otra manera podrían volverse maliciosos, o para asegurar la presencia continuada de espíritus ayudantes. En un rincón de la casa de campo, oscuro y cubierto de telarañas, pueden estar al acecho las temibles herramientas de destrucción y los negros amuletos, que influyen sobre los malhechores y enemigos del encantador y sus clientes.

Para nuestros antiguos ancestros, la chimenea era el mismo centro del hogar y toda la vida doméstica, tanto mundana como espiritual, se llevaba a cabo a su alrededor. La chimenea provee calor, alimento y luz en la oscuridad. Daba vida y por ello era reverenciada como el centro consagrado del hogar. Historias sagradas se contaban alrededor del fuego del hogar, se adivinaba la guía de los espíritus en sus llamas, siendo la chimenea el altar para todos los ritos domésticos de adoración y comunión con los dioses, los poderes de la tierra y con los amados difuntos.


Para los brujos, encantadores y gente de la Astucia, la chimenea ha mantenido muchas de estas antiguas asociaciones y usos, proveyendo la 'superficie de trabajo'. Donde el espacio sea un problema, otra superficie de trabajo, 'altar' o 'santuario', puede también acomodarse en algún lugar conveniente. Algunas de las herramientas de hechicería pueden guardarse en la chimenea, preparadas para su uso a la llegada de un cliente, guardándose allí también las herramientas más 'religiosas' del culto, para los ritos domésticos y la comunión con el Otro Mundo. Se puede buscar adivinación y consejo de los espíritus en las llamas danzarinas del bendecido fuego, o dentro de las espirales de humo que ascienden de un crisol colocado al fuego del hogar. Los amuletos se harán a la chimenea, potenciados allí y dejados durante la noche sobre el fuego para que se 'cocinen'. Hechizos pueden ser conjurados y liberados hacia su destino a través del tiro de la chimenea (siempre se tendrá en cuenta aquí la dirección del viento), y los amuletos más protectores y anclas físicas para los espíritus guardianes domésticos serán colocados sobre la chimenea o escondidos dentro del tiro de la misma. Como con los hechizos, los espíritus ayudantes o familiares de los brujos, o algunas veces sus propios espíritus en forma animal, serán enviados a llevar a cabo su trabajo a través de la chimenea o si no, a través de la ventana, que también es muy importante ya que le permite a uno mantener un ojo atento a lo que está pasando en el exterior...

El Pueblo

La observación es una habilidad vital del brujo exitoso. Los tejemanejes del pueblo y las vidas diarias y conductas de los aldeanos serán de gran interés, observados tranquilamente como fuente de información, por lo tanto, sabiduría, para que cuando un cliente llame a la puerta de su practicante local, lo más común sea que el brujo ya sepa cuál es el problema, quién o qué lo causó y cómo rectificarlo.


Los tiempos han cambiado, la mayoría de pueblos y ciudades han perdido su mujer sabia y hombre de Astucia de la comunidad local, por ello, los pocos que todavía practican como personas de Astucia hoy en día, ya no tienen el lujo de tratar casi exclusivamente con clientes a los que ya 'conocen' de su propia comunidad, sino que recibirán peticiones de muy lejos. Esto hace que la habilidad de la observación sea de lo más importante. Es un hecho, conocido por el Sabio, que la gente a menudo crea sus propios problemas. También se sabe que hay personas que son muy similares, en aspecto, conducta, personalidad y carácter, teniendo a menudo estas personas problemas similares con causas similares y con la mayor de las frecuencias, soluciones también similares. La observación penetrante de las vidas de personas diferentes a nivel local, ayudará al sabio a 'conocer' mejor y asistir a 'tipos' similares de clientes que vienen de lejos. Soy consciente de que esto suena como si estuviera negando la individualidad, y no lo estoy haciendo. Estoy hablando sobre 'tipos' de personas y similitudes a un nivel exterior más inmediato, observación de lo cual da al practicante una ventaja inicial a la hora de trabajar para entender la individualidad del cliente en niveles más profundos y adaptar su trabajo en consecuencia.

El Camposanto

Puede ser un hecho desagradable para algunos en el Arte moderno, que los camposantos sean vistos como lugares de brujería. Aunque históricamente esto siempre ha sido así y es innegable en Cornualles como en cualquier otro lugar de Gran Bretaña.

La atracción que tienen los camposantos en los inclinados hacia la magia no es extraña, porque son los lugares de los muertos, y como tales, dichos sitios están entre los mundos y siempre han sido usados por el brujo. Están en el corazón del pueblo y muchas antiguas iglesias se construyeron sobre un sitio que una vez fue sagrado para nuestros antiguos ancestros, indicados a menudo por un límite redondo u oval, o la presencia de piedras sagradas y antiguos tejos. Dichos lugares no fueron abandonados por los seguidores de la 'Antigua Religión' a pesar de su uso más común por aquellos que siguen la nueva.


Muchos ritos o hechizos tradicionales convocan al brujo para dirigir su camino hacia un camposanto bajo el manto de la medianoche, generalmente para hacer hechizos de la antigua y buena magia córnica de 'destierro', la eliminación de maldiciones, enfermedades y otras cosas indeseables en nombre de un cliente. Los ritos de iniciación del Arte, en los que se desea un encuentro con el Diablo, son otra de las cosas tradicionales que ocurren a medianoche en un camposanto, no desconocidos siquiera para el Cornualles de hoy en día.

Las Encrucijadas

La encrucijada es otro importante símbolo tradicional de ingreso entre los mundos. Estar de pie en el cruce de los caminos es estar 'a horcajadas sobre el seto' o 'entre los cuernos'. La encrucijada es una forma gráfica y particularmente potente de dichos símbolos, porque el cruce de los caminos horizontales simboliza la reunión y acceso a los espíritus, poderes y virtudes de los 'Caminos' de los cuatro brazos de la cruz. El invisible tercer camino vertical, que atraviesa el centro de esta cruz y aporta un eje, es el camino hacia los cielos, o Nevek y al inframundo, Annown. Para establecer efectivamente el Círculo de la Astucia, la encrucijada mágica debe ser conjurada y hacer el signo de los tres caminos cruzados al inicio de cada trabajo para señalar que se desea el contacto con las fuerzas sobrenaturales y que el mismo está a punto de ocurrir. 


La encrucijada es un lugar, 'tradicionalmente', en el que el brujo córnico hará conjuraciones buscando la ayuda de los espíritus o el antiguo, para hacer maldiciones o trabajar formas tradicionales de magia de 'destierro'.

Agujeros que Huelen a Cerrado

Agujeros que Huelen a Cerrado, cuevas y fogous (antiguas cámaras o pasillos subterráneos de Cornualles Occidental) son por completo lugares hacia el inframundo, porque no hay nada entre o sobre ellos, cuando uno entra en dichos lugares, ha cruzado por completo el cerco que separa el mundo de los vivos del mundo de los espíritus.

Poderosos lugares de visiones, magia e iniciación, teniendo mucho que ofrecer al Sabio. En tiempo de luna nueva u oscura, estos agujeros pueden ser visitados por la persona de Astucia para los ritos silenciosos de viaje al inframundo, al encuentro, comunicación y búsqueda de visiones de los muertos y de la misma muerte en su forma como el hombre de negro, Ankow, y para ritos de trabajo interior en los que visitar las profundidades del submundo interno que existe dentro de todos nosotros, porque la antigua máxima 'Conócete a Ti Mismo' es tan verdad para los brujos de Cornualles como lo es en todas partes.


En tiempo de luna llena el Sabio es atraído al interior de fogous y cuevas marinas en busca de una fuerza conocida como 'El Aliento de la Serpiente', porque las energías serpentinas se vuelven extremadamente potentes y generadoras en dichos momentos, y exudan una fuerza poderosa e hipnótica desde el interior de la oscura tierra. Aquí se trabajan ritos con esta potente fuerza, atrayendo profundamente el Aliento de la Serpiente, porque respirándolo, dormitando en él y siendo poseído por el mismo, el Sabio recibe visiones de las que extraer sabiduría, siendo potenciado y recargado con la virtud serpentina y lunar de naturaleza ctónica, que proveerá potencia extra a sus trabajos de magia y curación

Pozos Sagrados

Muchos pozos sagrados de Cornualles, como los agujeros que huelen a cerrado, también son lugares donde en tiempo de luna llena el Aliento de la Serpiente surge en mayor y más concentrada abundancia que en otros lugares, porque son en sí mismos portales sobrenaturales en los que las potentes aguas serpentinas de la tierra manan. Aquí también esta fuerza es utilizada tradicionalmente como potencia, visión y curación mágicas.

Así como al ser lugares de inherentes poderes curativos y adivinatorios, los pozos sagrados de Cornualles son vistos como lugares de morada de los espíritus a los que las ofrendas serían hechas en espera de visiones, predicciones o curaciones. Fenton Bebibell, cercano a las piedras Men-an-Tol, como su nombre córnico revela, es casi literalmente el pozo de la gente pequeña. Aquí las chicas se aventuraban en Viernes Santo para bendecir sus muñecas en el agua del pozo. Esto quizá revela el recuerdo popular de la adoración de los espíritus de los ancestros, o gente pequeña, en este lugar, o la bendición y adjudicación de nombre a los bebés. El pozo perdido ha sido recientemente rescatado por voluntarios, y la tradición de bendición de la muñeca del Viernes Santo se ha revivido en este encantador y mágico pozo sagrado.

Hay patrones tradicionales de práctica mantenidos en común por muchos de los pozos sagrados de Cornualles, y estas prácticas fueron conducidas con bastante regularidad hasta un periodo relativamente tardío. La práctica mejor conocida de colgar tiras de tela (clouties), más notable en Madron, quizá el pozo sagrado más famoso de Cornualles, es un antiguo hechizo de curación.


La práctica de dejar clouties sobrevive en el Pozo de Madron con entusiasmo, sin embargo la mayoría las deja en los árboles donde el agua se encuentra junto al sendero del antiguo bautisterio, porque la actual localización del pozo es de acceso muy difícil y no ampliamente conocida. Las clouties son ahora una vista común en muchos otros pozos, aunque el más breve examen de la vasta mayoría de modernas clouties revela, que el verdadero significado y propósito del hechizo se ha perdido para la mayoría. Desgraciadamente, parece haberse vuelto una conducta habitual estrangular las ramas de cualquier árbol que ose crecer cerca de un pozo sagrado, con viejas piezas de encaje sintético.

La práctica de bañar o pasar los niños a través de las aguas, también son ritos curativos que una vez fueron comunes en cierto número de pozos sagrados. Las prácticas adivinatorias, que comúnmente implican el lanzamiento de alfileres torcidos al agua y después leer las burbujas resultantes, u otro comportamiento del agua, se daban en ciertos pozos, una vez más, particularmente en Madron y en el Pozo de Alsia (pronunciado de forma aproximada como ay-li-ah por las gentes de la localidad), cerca de St Buryan, donde se usaban también las hojas de zarza. La práctica de doblar alfileres para ofrecerlos a las aguas a cambio de consejos adivinatorios, parece remontarse a la práctica, común para muchas culturas antiguas a lo largo de todo el mundo, de dañar pequeños objetos de metal a propósito, tales como espadas y joyería, antes de ofrecerlas a las profundidades de los lagos sagrados y otras masas de agua, que se consideraban como portales al Otro Mundo.

Para los encantadores, los pozos sagrados son lugares para comunicarse con los espíritus, buscar visiones, recuperar fuerza, potencia mágica y virtud del flujo serpentino, para potenciar su magia y curación y también para bendecir y recargar las herramientas del Arte destinadas a la curación.

Piedras Sagradas

Cornualles, Pnewith en particular, es extremadamente rica en antiguos sitios sagrados de piedras, incluyendo círculos, menhires y dólmenes (quoits). Estos sitios enigmáticos son de gran importancia para la gente de la Astucia, no menos porque fueron de gran importancia y uso para nuestros sagrados ancestros. Mientras que los detalles exactos de los antiguos y originales usos y significado de muchos de estos antiguos sitios, pueden presentarse ante nosotros como un misterio, dentro de su folclore aún pueden verse claves y pistas y los encantadores, gentes astutas y brujos de Cornualles siempre han usado de forma muy efectiva estos antiguos y sagrados lugares de poder.


Los grandes círculos de piedra, también conocidos por los sabios locales como 'piedras danzantes', son templos de la tierra y la fuerza ctónica, donde el flujo serpentino puede girar y almacenarse en los anillos de granito, una roca de alto contenido en cuarzo, que como el flujo serpentino, se considera en el Arte sensible a las mareas lunares. Aquí, en la luna llena, las piedras ricas en cuarzo canalizan y aumentan el flujo de la serpiente, por ello se convierten en lugares donde esta potente, generadora e hipnótica fuerza puede ser incitada a moverse, y ser utilizada en gran abundancia, con lo que se puede hacer una magia muy poderosa, profunda y de largo alcance.


En tales lugares el brujo puede convertirse en el vehículo para una fuerza extremadamente potente. Cuando la luna está oscura, los anillos de granito almacenan la fuerza serpentina en su fase consumidora. Aquí la magia para librarse de algo, para maldecir y finalizar algo, puede realizarse con gran efecto, pero se necesita tener cuidado cuando se haga magia de este tipo y con esta peligrosa fuerza, concentrada en dichos lugares, porque puede resultar costosa.

Los menhires o piedras alzadas, de los que Cornualles tiene muchos, pueden considerarse piedras que marcan los senderos del espíritu, o senderos de la 'fuerza de la tierra'. Los hallazgos arqueológicos de restos humanos, ya sean huesos o cenizas, revelan un vínculo con los muertos. Se desconoce si las piedras fueron erigidas o no para marcar estos enterramientos, o los enterramientos se hicieron como ofrendas fundacionales al erigir las piedras. Son lugares para que el sabio se comunique con los ancestros, con la sabiduría y fuerzas de la tierra, para recorrer los senderos del espíritu y viajar a los mundos de arriba o abajo, porque dichas piedras unen el cielo con las profundidades de la tierra.


Men-an-Tol (piedra con un agujero) es uno de los más misteriosos y antiguos sitios sagrados de Penwith. Con casi total certeza no es su alineación o arreglo original. La posibilidad de que este sitio fuera una vez parte de un círculo, o círculos gemelos, o incluso los restos de una tumba con forma de cámara en la que la piedra agujereada pueda haber sido la entrada está abierta a debate. Sin embargo, como la mayoría de las antiguas piedras sagradas de Cornualles, la Men-an-Tol está animada y es de uso y gran importancia en la vida diaria, a pesar de los misterios que rodean sus usos y significados para nuestros antiguos ancestros.

Como los pozos sagrados, la magia hecha en la Men-an-Tol incluía trabajos de adivinación y curación. Para emplear sus poderes adivinatorios, se cruzaban dos alfileres de latón en la parte superior de la piedra agujereada, manteniendo en equilibrio uno sobre el otro. Los movimientos del alfiler superior se leían como respuesta a las preguntas que se le hacían, para señalar a una dirección o dar un 'sí' o 'no'.

La piedra agujereada ha sido considerada como un poderoso portal de curación, transformación y renacimiento. Hoy se usa de forma más amplia para la curación, porque no es infrecuente ver visitantes trepando a través del agujero tres o nueve veces contra el sol, con la esperanza de una cura para sus enfermedades, u observar bebés y niños pequeños pasados a través del agujero para lo mismo.

El hecho de que estas muy antiguas prácticas sean ocurrencias comunes todavía en la Men-an-Tol, es un testimonio de la poderosa y duradera reputación del sitio.



Para el Pellar, este portal mágico también es empleado dentro de los ritos de renacimiento y renovación, y para 'nacer' simbólicamente o dar vida a muñecas mágicas, huesos, cráneos y otros artículos para alojar a un familiar o en trabajo con espíritus. Dichos objetos han recibido la vida a través del aliento y son pasados ritualmente a través de la piedra, y después el espíritu es nombrado, quizá dándole un 'bautismo' en la cercana Fenton Bebibell.

Las 'casas para espíritus' del paisaje de Cornualles son los dólmenes (quoits), cromlechs (córnico para lugar curvado) y túmulos. Estos son lugares donde los antiguos hacían ritos de muerte, rituales con sagrados huesos ancestrales, con ofrendas, de conexión, de recuerdo y sabiduría. Son los lugares de morada de los muertos sagrados, desde los que vigilan la tierra y a los vivos, lugares de contacto directo con el mundo de los espíritus, que los vivos pueden todavía visitar arrastrándose hasta su interior y hablar allí con los ancestros y escuchar su sabiduría. Para el Pellar son lugares de importantes ritos en los que se mantienen los lazos vitales entre los vivos y los muertos.


Aparte de los monumentos sagrados de nuestros ancestros, hay varios rasgos del paisaje que pueden utilizarse como lugares de poder. Los vastos montones de piedras y colinas son, en la tradición córnica, lugares de gigantes y spriggans. En su cima las energías crudas de la tierra, el cielo y los elementos pueden encontrarse en abundancia y 'almacenarse' para un uso posterior, o dirigirlas allí para lanzar hechizos desde la distancia. Las playas o incluso los bordes de los acantilados, son útiles en actos de magia que utilicen las poderosas mareas del mar para conjurar o exorcizar. Las energías fluyentes de un arroyo son buenas para trabajos de limpieza, para curar o enviar un hechizo a su paso. Una solitaria espina deformada por el viento en un seto, es un lugar excelente para la magia en la que la conjuración de las fuerzas sobrenaturales o espíritus sea requerida.


“Me arrastré de rodillas bajo un espino blanco en la encrucijada, y allí, durante la mejor parte de esa noche, llamé a los poderes hasta que me ayudaron a lanzar los hechizos que dieron al viejo Jemmy y su familia un montón de cuajada y leche agria durante un tiempo.”

William Bottrell, alrededor de 1870 – Traditions and Hearthside stories of West Conrwall.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Los Muertos y el Otro Mundo. La Fe en el Mundo Feérico en Cornualles

Por Gemma Gary
(Traducido por Manon de Traditional Witchcraft)


Hoy en Cornualles hay al menos un vago conocimiento de los Piskies, Knockers y Spriggans como elementos pintorescos y muy extendidos del folclore y leyendas córnicos; sin embargo, en Cornualles la creencia y observancia activa en la 'Fe en el Mundo Feérico' es extramadamente rara, sobreviviendo solo entre algunos de los más ancianos y por supuesto entre las brujas, la gente Sabia y de Astucia y el Pellar de Cornualles.

En Cornualles, el Otro Mundo nunca está lejos, existe justo en el borde liminar de la visión normal, donde las idas y venidas sobrenaturales pueden ser vislumbradas ocasionalmente por el rabillo del ojo. Deslizarse desde este mundo hacia Annown, a menudo accidentalmente, nunca fue una cosa tan difícil como pueda sonar.

Para sus gentes, los Piskies siempre han sido los espíritus de los muertos; un Piskie y un fantasma eran vistos como la misma cosa. Se puede decir con seguridad que Cornualles fue durante mucho tiempo un lugar de observancia dual, porque mientras que el pueblo casi siempre se declaraba buen cristiano, y aunque no hay absolutamente nada de cristiano en la Fe en el Mundo Feérico, creía en ella incondicional y firmemente, y la ha observado hasta tiempos relativamente recientes.

Observancia Dual

Para el mismo pueblo cristiano, que creía que las almas de los muertos deben ir al cielo, su creencia paralela en el Otro Mundo y los Piskies presentaba un problema; una solución tuvo que hallarse para acomodar estas antiguas y fuertes creencias que rehusaban ser enterradas. Una de las soluciones que idearon consideraba que los Piskies eran los espíritus de los fallecidos en la antigüedad, nuestros ancestros paganos que moran en la realidad sobrenatural del paisaje de Cornualles, junto a los vivos y no teniendo conocimiento del cielo de los cristianos. Una vieja historia recogida por William Bottrell, 'El Hada que Vive sobre Selena Moor', ilustra esta forma de ver las cosas, en la que los Piskies son descritos como siendo “no de nuestra religión sino adoradores de las estrellas”. Otras nociones surgieron en las que los Piskies eran los espíritus de los niños no bautizados que no habían podido ser admitidos en el cielo, aunque no habían vivido lo suficiente para cometer pecado alguno que les garantizara su condena al infierno. Otra interesante justificación cristiana para los Piskies era que los mismos eran los antiguos dioses paganos de Cornualles, y que desde el nacimiento de Cristo han estado siempre menguando en tamaño, hasta que se convirtieron en muryans (hormigas), y un día serán desterrados en conjunto. Así que en Cornualles era tabú destruir un nido de muryans (hormiguero), y se creía que en tiempo de luna nueva, los antiguos dioses, en forma de hormiga, todavía tenían suficiente poder para convertir el estaño en plata. Esto es interesante, porque no es normal en los cristianos que reconozcan la existencia de otros dioses, o que les respeten a través del tabú de no hacerles daño, ni seguir teniendo fe en sus poderes mágicos para transformar lo vulgar en precioso. Todo esto parecería, una vez más, apuntar a actitudes de observancia dual entre el populacho nominalmente cristiano de Cornualles.

Los intentos de la nueva religión por acomodar el antiguo espíritu córnico del mundo, no fueron tenidos en cuenta por todos y para muchos el Otro Mundo simplemente era el lugar de morada de los espíritus de los muertos, y convertirse en Piskie era el destino de todo el que pasa por el mundo de los vivos. Hay relatos en historias córnicas de personas deslizándose accidentalmente entre los mundos y observando las actividades de los Piskies, en los que entre ellos se reconocen a seres queridos ya difuntos y los rostros familiares de personas recientemente fallecidas, pero ahora con forma de Piskie. Descripciones de los Piskies o “Pobel Vean” (gente pequeña) los muestran generalmente con una altura de no más de sesenta y pocos centímetros, las mujeres de tez blanca mientras que los hombres son más oscuros y de apariencia morena. Se describen con túnicas rojas, o algunas veces con gorras y ropas verdes. Por la noche se les describe como jóvenes y bellos, pero si se les ve de día, parecen viejos, arrugados y manchados. Detrás de los últimos esfuerzos del cristianismo córnico por explicar y acomodar el mundo córnico de los espíritus (y debemos estar agradecidos de que dichos esfuerzos se hicieran, porque permitió de una manera sin embargo menor, que la vieja Fe en los Seres Feéricos sobreviviera en Cornualles), hay muy antiguas tradiciones sobre la muerte, que sostienen que el fallecido permanece como parte del pueblo de los espíritus en Annown – el Otro Mundo, un mundo que estaba estrechamente interconectado con el de los vivos. Una relación interesante existía entre el 'pueblo ordinario' y los habitantes del mundo córnico de los espíritus, existiendo unas pocas formas tradicionales de interacción, que hoy continúan principalmente entre las gentes del Camino de la Astucia y aquellas pocas personas ancianas que todavía recuerdan.

Como todas las cosas, los Piskies tienen su lado luminoso y oscuro. Se les considera compasivos con el pobre, al que ayudarán a llevar a cabo muchas de sus labores durante la noche, como trillar el maíz o hacer las labores del hogar. También se cree que toman venganza sobre el rico que se aprovecha del pobre. Si, no obstante, el Piskie se entera de que lo han espiado mientras llevaba a cabo dichas tareas de ayuda, y es premiado por ello, desaparecerá no volviendo más, porque es un elemento común que el Piskie odia ser observado por los vivos. La única interacción permitida a los vivos era hacer simples ofrendas de comida y afecto a un Piskie, beneficiándose este del funcionamiento del hogar, pero por otra parte desea que lo dejen en paz.


Los restos de la mesa eran a menudo dejados en la noche para el Piskie, sobre la chimenea (el antiguo altar y centro sagrado del hogar) o en la puerta de atrás. Un trato especial para ellos era leche y pan de azafrán con mantequilla untada. Los relatos de Cornualles cuentan de gatos que enfermaban después de beber la leche dejada para un Piskie, que se habría bebido la parte 'astral' de la misma; lo que quedaba le habría sentado mal a cualquier ser vivo que la hubiera bebido, por lo que los restos físicos de estas ofrendas eran vertidos fuera sobre la tierra o enterrados a la mañana siguiente. En noches particularmente frías y tormentosas, se sabe que las personas mayores de Cornualles encendían un buen fuego de aulaga (espinillo) para proporcionar a los espíritus errantes cierta comodidad. Dado que se veía a los Piskies como espíritus de los muertos, la provisión regular de ofrendas de comida y fuegos reconfortantes, podría verse como la supervivencia de una forma de adoración a los ancestros entre el pueblo córnico.


Los Piskies también son conocidos por sus tendencias traviesas, provocando toques y sonidos de golpes alrededor de las casas de campo, una molestia habitual junto a la costumbre de esconder pequeños objetos del hogar. El remedio usual para esto era hacer ofrendas de comida a los espíritus lo cual calmaba dicho mal comportamiento. También se podía llamar a un Pellar local para que proporcionara al espíritu una casa a cambio del pago apropiado, calmando a dichos espíritus problemáticos para que estuvieran contentos.

Otra travesura de los Piskies sufrida a menudo por la gente de Cornualles, y admito que yo misma he sido víctima de ella, era ser 'dirigido por un Piskie'. Hay muchos relatos de personas caminando por lugares solitarios cuando una extraña niebla descendía y el caminante completamente perdido, incluso aunque estuviera en una ruta bien conocida para él, quedaba a menudo dando vueltas en círculo durante horas – una frustrante y algunas veces terrorífica ordalía que todavía ocurre a día de hoy. Dichos casos en los que se es dirigido por un Piskie pueden ocurrir en los tiempos liminares de la medianoche o el anochecer, porque en dichos momentos el velo entre los mundos se hace incluso más fino y los senderos de los seres humanos y los espíritus pueden cruzarse con más facilidad. La defensa tradicional para no ser dirigido por un Piskie es darle la vuelta a una prenda de vestir poniéndola del revés. Generalmente, para salir de la situación una vez ha empezado se tira al suelo un guante del revés, a partir de lo cual la niebla se aclara y el sendero vuelve a encontrarse de nuevo. Era común la práctica de llevar los abrigos del revés cuando alguien iba de un pueblo a otro de noche. 


Otros relatos nos cuentan de seres humanos, fuera en la noche, que han llegado a encontrarse accidentalmente con los Piskies, porque son aficionados a celebrar 'fiestas' en las que se disfruta de la música, la danza y el banquete en lugares encantados y aislados. Dichas fiestas de los espíritus recuerdan a las reuniones Sobrenaturales Sabáticas de los brujos. Si un espectador humano diera a conocer su presencia, la reunión de espíritus desaparecería en un instante, y el ser humano podría verse sometido a tormento por muchas manos invisibles, ¡desde ser pellizcado incesantemente hasta recibir una paliza! Según la tradición, la víctima lucharía por quitarse una prenda de vestir para darle la vuelta y ponerla del revés y parar así el tormento. Relatos como estos servían, una vez más, para advertir a las gentes de Cornualles de los peligros de espiar las actividades del Pueblo Piskie.


Los brujos córnicos conocen un ungüento llamado 'Ungüento Piskie' que, si se usa para untarse el rabillo de un ojo, permite al usuario ver a los espíritus normalmente invisibles para los vivos. Esta verde pomada se hace con una receta de hierbas, que según algunos dicen el mejor sitio para recogerlas es el páramo de Kerris. Una vez hecho se debe verter en una croggan (concha de lapa1) en la que mantenerlo. Como la tradición córnica sostiene, el Piskie no puede vivir en el mar, ni en las cosas que vienen de él, por lo que no serán capaces de robar el ungüento con el fin de evitar que el brujo les espíe. El saber brujeril córnico enseña sin embargo, que el uso de este ungüento es muy peligroso por dos razones: puede atrapar al usuario en un deseo obsesivo por ver el mundo de los espíritus y perder así el interés en el mundo de los vivos, y en segundo lugar, el usuario debe tener mucho cuidado para no reaccionar de ninguna manera a lo que ve de las idas y venidas de los espíritus. Debe actuar como si fuera inconsciente de ellos, porque si los Piskies se dan cuenta de que son espiados, golpearán el ojo untado que quedará ciego de ahí en adelante.

Concha de Lapa

Los Knockers, espíritus de las minas, eran otra tribu de espíritus córnicos cuya existencia se entrelazaba con la de la gente viva. De estos espíritus subterráneos se decía que eran los espíritus de los mineros muertos, contentos de poder permanecer en este alegre estado, siempre en las profundidades de la tierra. Los mineros tenían cuidado de agradar a los Knockers, porque aquellos que ganaban su favor eran conducidos por sonidos de golpes hechos por los espíritus a las vetas más ricas de mineral, por lo que les dejaban una porción de sus croust (almuerzos). Se decía que maldecir o gritar en su presencia los enfadaba y aseguraba la mala suerte de la mina. Dada la extremadamente peligrosa naturaleza de la minería, estos tabúes eran obedecidos con cierto entusiasmo.


Los Spriggans son otra tribu de espíritus córnicos cuyos senderos, con suerte, nunca se cruzarán con los de los vivos, porque estas entidades son los temibles espíritus guardianes del sagrado paisaje de Cornualles, y de los tesoros escondidos de las antiguas gentes. Notablemente efectivos en producir terror en los corazones de aquellos que intentan dañar los lugares de poder, o excavar los antiguos sitios en busca de tesoros. La leyenda cuenta de enjambres de diminutos Spriggans emergiendo de la tierra, y creciendo rápidamente hasta una gigantesca estatura para espantar a aquellos que estuvieran cavando en busca de tesoros. Cuando el aterrado buscador de tesoros regresaba al sitio, encontraría el agujero que había cavado relleno y cubierto de césped otra vez, sin signo alguno de que se hubiera perturbado el terreno.


En 1907 un agricultor, dueño del campo en el que están las Merry Maidens2, decidió quitar el antiguo círculo con el fin de hacerlo más fácil de trabajar y que aumentase su valor. Los trabajadores de la granja se mostraron reacios, temiendo al poder de dichos lugares, pero el agricultor insistió y se trajeron tres caballos del condado para extraer las piedras del suelo. Cuando fueron enganchados y empezaron a tirar de la primera piedra, el caballo de cabeza repentinamente entró en pánico y cayó muerto. No se hicieron más intentos por despejar el sitio.

Merry Maidens

1Patella vulgata, coloquialmente conocida como lapa común, es una especie comestible de caracol de mar, una lapa típica, un molusco gasterópodo de la familia Patellidae. Es endémica de los mares de la Europa Occidental (Nota del Traductor).

2Las Merry Maidens, también conocidas como Dawn's Men (probablemente una corrupción del córnico Dans Maen “Danza de Piedra”) es un círculo de piedras del neolítico tardía a 3 kilometros del sur del puedbo de St Buryan, en Cornualles (Nota del Traductor).