sábado, 26 de marzo de 2016

Los Diez Pilares de la Brujería o Hechicería: las Claves al Arte Recóndito

Por Robin Artisson
(Traducido por Manon de The Horn of Evenwood)



Hay diez pilares que soportan el edificio de la Hechicería. En tus trabajos del Arte, debes integrar e incluir tantas de estas diez ciencias como puedas; pues cuanto más éxito tengas en incluirlas, más poderoso y efectivo tu Arte será.

I. Materiales del Arte Correctamente Preparados

Cualquier cosa material que sea usada en tu trabajo, debe ser asperjada o rociada ligeramente con una mezcla de agua y sal purificadas, después pasada rápidamente a través del calor y la luz de un fuego purificado. Después, debe ser puesta en el Triángulo de Manifestación y cargada con su tarea. Diciéndose:

Criatura de (cualquier material), quedas limpia, despierta y preparada para servir a las causas de mi hechicería en el nombre del Maestro.”

Puedes ser más prolijo si quieres, pero mantente enfocado todo el tiempo. A menudo, se dará el caso de que uses pintura o tinta para crear talismanes escritos o dibujados, cargas y cosas así. Si es posible, debes crear estos pigmentos o tintas tú mismo, en un Anillo Hechiceril debidamente trazado, con cada uno de los componentes limpiados de la forma anteriormente mencionada, antes de ser mezclados por tus manos. Deberían mezclarse en un recipiente que descanse en el Triángulo de Manifestación. Conforme los mezclas deberías salmodiar su propósito, en el Nombre del Maestro. Si pretendes crear talismanes personales o algo parecido, mezcla un poco de tu sangre directamente con la mixtura. Debería mencionarse que los únicos dos colores apropiados de tinta o pintura a ser usados en los trabajos de Hechicería son el negro y el rojo.



II. Acciones Simbólicas y Recipientes de Simbolismo

Cuando se trabaja dentro de un Anillo Hechiceril, deberías prestar atención siempre al simbolismo de tus palabras y actos, pero también al simbolismo de los objetos que usas en tu trabajo. Recuerda que la acción simbólica dentro del anillo es el equivalente de eventos reales fuera de él. Todos los trabajos de poder contienen fuertes vínculos simbólicos con los resultados deseados. Si tu trabajo es para una unión sexual exitosa entre un hombre y una mujer, la creación de un muñeco masculino y otro femenino, y su unión en tu Triángulo de Manifestación, dentro de un Anillo debidamente trazado, es de gran efectividad y un buen ejemplo.



III. El Poder de la Palabra Usada Concisa y Repetidamente

La palabra hablada es el centro de la Hechicería; la voluntad del brujo o hechicero debe ser encarnada en palabras. Lo que deseas, lo que quisieras que pasara, debe ser pronunciado clara y concisamente, y repetido muchas veces tanto mientras trabajas como cuando terminas dicho trabajo. Estas palabras son instrucciones a los poderes que responderán a tu trabajo, tales como tus espíritus familiares, o quienes determine el Maestro que responderán, si has tenido éxito. Esa declaración hablada que haces, la carga, no debe contener demasiadas palabras, ni demasiado pocas. Cada palabra de la carga debe alinearse perfectamente con tu voluntad; no hay lugar para la ambigüedad o el compromiso.

IV. La Actividad y el Poder del Familiar

No hay Hechicería ni Brujería sin el poder y actividad secreta del espíritu Familiar. El “Familiar” puede ser todos aquellos espíritus asignados a ti por el Maestro, o por los poderes del Inframundo, o el término puede referirse a dichos mismos poderes, incluso al mismísimo Maestro. Antes de llevar a cabo los actos de Hechicería o Brujería, necesitarás identificarte con un espíritu Familiar o con el Maestro, u otros poderes del Inframundo que deban ayudarte. Los seres humanos no son las verdaderas fuentes de poder que encarnan o manifiestan; son recipientes de poderes invocados e influidos por la voluntad. Ningún encantamiento o conjuro puede funcionar sin invocar el nombre de los espíritus familiares, u otros poderes que actuarán en calidad de un Familiar dado a ti para tus trabajos. El Maestro mismo es un Familiar para todos los trabajos de Brujería, y puede ser invocado por todos para cualquier propósito.



V. La Transferencia de Mano, Palabra y Acto

Cuando trabajes, tan a menudo como te sea posible, no permitas que tus manos trabajen solas. Ni deberías permitir que tus palabras sean pronunciadas solo por ti, ni que tus actos sean solo tus actos. Apela siempre a los poderes de los espíritus Familiares, o incluso al Maestro u otros Grandes Poderes, transfiriendo tus manos, palabras y actos a los suyos propios. ''No es mi mano la que hace esto...'' dice el brujo mientras da forma al barro que se convertirá en el cuerpo de un muñeco, “sino la mano del Maestro”. Esta declaración verbal provoca una “transfe-rencia” de poder, uniendo tus manos a las del Maestro o de algún Familiar, una verdadera invocación de su poder a través de tu mente y cuerpo. Cuando hagas conjuraciones, recuerda:

No es mi lengua la que hace este encantamiento,
sino la lengua del Maestro”.
No son mis manos las que hacen este acto, sino las manos de ese poder Familiar a mí”.

Así, tu poder es añadido al del Inframundo, y su poder añadido al tuyo.



VI. Hierbas Correctamente Recogidas y Alineadas, Días Apropiados y Lunas Observadas

Las Plantas o Hierbas son muy importantes para los trabajos del Arte de la Brujería. Cada hierba está gobernada por uno de los siete principales poderes Paganos de la antigüedad, encarnados astrológicamente en los siete planetas. Así, cada hierba está alineada e influye sobre ciertas actividades, y debería ser aplicada en cualquier trabajo si es posible. Cada uno de los siete poderes principales de la antigüedad gobierna sobre un cierto día, y los trabajos para propósitos en simpatía con ese poder son más fuertes, si se hacen en dicho día.

Los trabajos Lunares, gobernados por la Luna, deberían llevarse a cabo en Lunes. Los trabajos Lunares son para el despertar de la clarividencia o la adivinación a través de dichas visiones e intuiciones. La Luna gobierna igualmente sobre todos los asuntos concernientes a los sueños, consiguiendo entrar a los sueños de otros o transmitiendo a través de los sueños; tiene autoridad sobre los portales de los confines inconscientes del ser humano, asiste en la creación de ilusiones y engaños, e incluso da entrada al inframundo y a los muertos. Ayuda en la visión psíquica y otros extraños fenómenos. Hay una conexión entre la luna y el poder del Destino; su poder puede ser usado para hechicería en general si es necesario. Los trabajos Lunares se usan también para influir inconscientemente en los sueños, acciones y pensamientos de otras personas. Además de ser capaces de causar o ayudar a curar las enfermedades mentales, los trabajos lunares también pueden aplicarse a la curación de los sistemas del cuerpo, especialmente a los sistemas reproductivo y circulatorio. Las hierbas que sirven para los trabajos lunares incluyen las hojas y corteza del Sauce, Sándalo, Lirios, Fucus, Lengua de Serpiente, Uva, Mirra, Gardenia, Lunaria, Eucalipto, Jazmín, el fruto del Limonero, Helecho, y Artemisa.

Los trabajos Marciales, gobernados por Marte, deberían hacerse en martes. Los trabajos marciales son principalmente para justicia – para el triunfo en pruebas y juicios cuando eres merecedor de tal resultado. Pero los trabajos Marciales son también para las “maldiciones rojas” – maldiciones repentinas alineadas con el fuego y el tormento. Estas son las maldiciones sangrientas, vehementes y furiosas, tales como maldiciones que provocan accidentes, conflictos y discusiones entre personas, o injurias, que están en fuerte contraste con las frías y deliberadas maldiciones Saturninas de acción lenta y hasta adamantina, que caen bajo el dominio de Saturno. Si tienes que competir con un oponente en cualquier contienda, o encarar un juicio, los trabajos Marciales para la victoria son sugeridos. También pueden ser usados para proteger campos y jardines de plagas y enfermedades, para hacer a los hombres viriles y (como los trabajos Jupiterinos) para mantener a raya y destruir a los espíritus depredadores y malvados. Las hierbas que sirven para los trabajos Marciales incluyen: Verbena, Cebolla, Pino, Ajenjo, Ruda, todo tipo de Pimienta y Macis, Jengibre, Granos de Pimienta, Strafe, Chills, Acebo, Ortiga, Ajo y Acónito.

Los trabajos Mercuriales, gobernados por Mercurio, están bajo el especial patrocinio del Maestro y deberían hacerse en miércoles. Son para todos aquellos asuntos de desarrollo de la inteligencia, el ingenio y la astucia y todas las necesidades que puedas tener para desarrollar la rápida “lengua de plata”, necesaria para influir y convencer a otros. Estos trabajos son para el desarrollo y fortalecimiento del ingenio, para la seguridad en el viaje, suerte en los negocios o el mundo académico, para obligar a otros a pensar y actuar de cierta manera a través de la implantación de sutiles sugestiones en sus mentes profundas, y para la creatividad espiritual o inspiración artística en general. Son también para la profecía, el conocimiento secreto, la visión espiritual o la intuición de la verdadera naturaleza de las cosas, las visiones adivinatorias y la adivinación en general. Los trabajos para ver a los muertos guiados con seguridad a su descanso son Mercuriales, y las adivinaciones que requieran la convocación de los muertos o el contacto con los mismos (que son trabajos Saturninos) también deben incluir hierbas de Mercurio. Si una persona está intentando llevar a cabo un robo, o se basa en las ilusiones y el engaño para ganarse la vida, un talismán Mercurial, amuleto o bolsita llenos de hierbas Mercuriales encantadas, es casi un requerimiento para su éxito.



Como con los trabajos Lunares, los trabajos Mercuriales son buenos para la hechicería en general o para necesidades que no sean fácilmente clasificables bajo ningún otro poder. Las hierbas que sirven en los trabajos Mercuriales incluyen: Hierbabuena, Lino, Helenio, Eneldo, Hinojo, Dulcamara, las hojas, corteza o cualquier parte del Fresno, Amanita Muscaria y la mayoría de plantas u hongos que inducen visiones, tales como la Psilocibina o la Ipomea Violácea. Otras hierbas Mercuriales incluyen la Potentilla, la Canela, la Menta Verde, la Granada, la Amapola y la Salvia.

Los trabajos Jupiterinos, gobernados por Júpiter, deberían llevarse a cabo en jueves. Son para los asuntos que conciernen a la necesidad de hacer que las mujeres sean fértiles, los hombres viriles y para la derrota de espíritus y poderes malignos o malvados. Estos trabajos son para la salud de los campos a través del aumento de la lluvia y un clima favorable. También son para proteger el hogar de los rayos y los daños provocados por las tormentas, de los robos, incendios y otras tragedias, y para la prosperidad en general. Los trabajos Jupiterinos también pueden hacerse para crear amuletos protectores, para proteger a las personas de la brujería o hechicería infame dirigida a ellas. Las hierbas que sirven para trabajos Jupiterinos son la Siempreviva, Agrimonia, Hisopo, las hojas, corteza y frutos del Roble, Higo, Castaña, Clavo, Ulmaria, Nuez Moscada, Anís, Arce y Salvia.

Los trabajos Venusinos, gobernados por Venus, están bajo el “patrocinio” especial de la Señora de Elphame, la Reina Bruja. Es mejor hacerlos en viernes. Los trabajos Venusinos son para asuntos concernientes al romance, erotismo, placer físico, belleza, encantamientos de seducción, fertilidad y salud de las mujeres, problemas o desórdenes menstruales, encontrar pareja, y el arreglo de relaciones entre amantes. Las fuerzas Venusinas son otro grupo de fuerzas que pueden ser usadas para la hechicería en general. La Señora de Elfhame, llamada la Reina-Rosa o Dama Venus, es la matrona tradicional del Saber Herbario o Herbalismo Mágico. Las hierbas que sirven para los trabajos Venusinos son la Rosa, el Romero, la Zarzamora, la Caléndula, la Alchemilla, la Madreselva, la Verbena, el Culantrillo, la Violeta, el Cilantro, el Mirto, el Cardamomo, el Ciruelo, la Mejorana, la Prímula, el fruto y otras partes del Manzano, la Albahaca, la Mandrágora, la Hierba Doncella, las hojas y corteza del Abedul, el Llantén, las Fresas, y la Miel.

Los trabajos Saturninos, gobernados por Saturno, están bajo el patrocinio especial del Viejo Destino, el terrible Poder cuyo nombre es inefable y que está más allá de todas las cosas. También están bajo el poder del Rey del Inframundo, que es una gran autoridad sobre los muertos y espíritus/hadas y poderes ctónicos, junto al mismo espíritu femenino de la Tierra. Los trabajos de esta naturaleza deben hacerse en sábado. Los trabajos Saturninos tienen que ver principalmente, con la comprensión del Destino y el poder fatal de lo que es necesario, sea a través de visiones o sueños, así como con adivinación, especialmente la que implica a los muertos o moribundos. Los trabajos Saturninos más frecuentes son las maldiciones – maldiciones deliberadas, frías, de largo crecimiento y duración. Son las maldiciones que causan enfermedad, pesadillas, depresión, pérdida de salud y vitalidad y cosas parecidas a largo plazo. Esto las hace estar en contraste con las maldiciones Marciales, que son rápidas y violentas.

Las maldiciones o trabajos que convocan a los poderes ctónicos, o a los muertos, para cumplir tu voluntad son Saturninos, como lo son los trabajos que convocan a los poderes del Inframundo, incluyendo el intento de acceso a los portales en la Tierra con el propósito de entrar al Inframundo en trance para encontrar sabiduría profunda. Los trabajos para forzar a los muertos son asimismo Saturninos. Las maldiciones que pretenden atar y restringir las acciones de otras personas, espíritus o bestias, son también de naturaleza Saturnina. Los trabajos (bendiciones y plagas) para la fertilidad de la Tierra pueden hacerse con el poder de Saturno, aunque las plagas de la tierra requieren un uso conjunto de la fuerza Marcial, en la mayoría de los casos. La Necromancia y los maleficios en general para casi cualquier propósito caen también bajo el poder de Saturno, incluyendo los encantamientos para atar y enterrar hechizos y poderes hostiles enviados contra ti.

La corriente terrenal Saturnina tiene un poder protector en buena medida, si es invocada como protectora y como “sólida fortaleza terrenal” de oscura fuerza. Esto se debería hacer, principalmente, para proteger tu hogar, o tu tierra, de hechizos y poderes hostiles, algo en lo que la Gran Tierra y la Madre Saturnina del suelo oscuro está especializada. Mientras que los trabajos Jupiterinos se hacen generalmente para la protección del hogar, los trabajos Saturninos también se hacen para lo mismo, y algunos dicen que son más poderosos para ello, pues sellan y protegen el suelo, la tierra y la propiedad en sí misma, “manteniendo a raya” los poderes negativos que intenten entrar. Las hierbas que sirven para los trabajos Saturninos incluyen casi todas las plantas venenosas de oscura reputación, como la Belladona, el Beleño, la Datura, la Cicuta y la Dedalera; y otras semejantes. Las hierbas Saturnino-Terrenales también incluyen la corteza, frutos y hojas del Saúco, igualmente del Tejo, Chopo, Ciprés, Gordolobo, Cuscuta, Enebro, Cáñamo, Euphorbia, Amaranto, Hiedra, Eléboro, Pachulí, Sándalo, Escutellaria, Polygonatum, y Cola de Caballo. Estas últimas hierbas podrías usarlas para trabajos Terrenales o Telúricos, salvo las plantas más letales que son para maldiciones y operaciones iniciáticas, vuelo del alma y sabiduría secreta. Debe quedar claro que nunca deberías, bajo ninguna circunstancia, usar la corteza, hojas, raíces, flores o bayas del Saúco en trabajos de hechicería destinados a los niños pequeños, ni para salud ni para protección. En su lugar se deberían usar las partes del Abedul.

Los trabajos Solares, gobernados por el Sol, se hacen en domingo. Son para la adquisición de riqueza y para asuntos pertenecientes a la salud, curación, para superar la melancolía y la depresión, el destierro de espíritus de la oscuridad y para incrementar y mantener la alegría y los espíritus buenos en general. También están bajo el poder del Sol los trabajos para el despertar de la consciencia espiritual. Las hierbas que sirven para los trabajos Solares son el Hipérico (Hierba de San Juan), Angélica, Muérdago, Canela, Heliotropo, Serbal, Manzanilla, Girasol, Pimienta de Jamaica, Azafrán, Franquincienso, Hidrastis y Margarita.

Todas las hierbas deberían recogerse frescas en el día que las gobierne, cortadas con un cuchillo limpio purificado de la manera habitual y en el nombre del Maestro. Se debería trazar un pequeño círculo en el suelo alrededor de ellas con la hoja del cuchillo, nunca demasiado profundo, solo un surco superficial, a menos que, por su puesto, te veas obligado a cavar la raíz entera, tal y como es el caso de la Mandrágora, que trataremos más adelante. Esta recolección debería hacerse bajo una luna llena, si es posible, o creciente, a menos que estés recolectando las hierbas para maldiciones, en dicho caso una luna oscura o menguante son más apropiadas. Si es posible, deberías evitar matar a la planta. Debes ofrecerle una moneda, un chorro de leche, tu propia sangre o miel para pagar por lo que cojas, de hacerlo así, preservarás el extraño poder que buscas en tu trabajo. Ten en cuenta que para todos los trabajos puede usarse clara de huevo en lugar de sangre, pero nuestra propia sangre fresca, siempre será mejor en casos como este.

No permitas que el trozo de hierba o planta cortada toque el suelo desnudo mientras estás haciendo la recolección, a menos que, por supuesto, estés excavando o cogiendo raíces, en dicho caso, lo bueno es que hayan estado en la tierra. Almacena las hierbas adecuadamente; en botes o botellas limpias es lo ideal, o envueltas en tela y mantenidas en sitio tranquilo y seco. Casi todas las hierbas mantendrán la potencia ritual al menos durante una semana, aunque cuanto antes las uses, mejor. Las hierbas secas pueden ser usadas muchas semanas después, pero no con la misma potencia. Las hierbas secas compradas y embotelladas son débiles, pero son mejor que nada. Comprar hierbas frescas es mejor, pero no tanto como recogerlas tu mismo.

El uso de hierbas recolectadas es simple, aunque poderoso. Deberías espolvorear y esparcir las partes de las hierbas y árboles que estén alineados con tu trabajo alrededor del Triángulo de Manifestación. Ahí es donde tienen que estar. Crean la atmósfera de fuerza y simpatía para tu trabajo. La otra cosa más poderosa que puedes hacer es machacarlas con otros aceites, o solo ellas, para hacer el incienso que quemarás en un incensario en tu Mesa del Arte en el momento de tu trabajo. Algunas plantas funcionan bien si se las hierve y la infusión es asperjada alrededor del área, o usadas para ser untadas. Otras pueden ser bebidas en té para ayudar a alinear toda tu mente y cuerpo con el trabajo, pero algunas de estas hierbas son venenos letales, y deberías consultar buenas fuentes antes de comer o beber cualquiera de ellas. También debería mencionarse que algunas de las hierbas pueden ser usadas para canalizar diferentes corrientes de poder. Algunas hierbas tienen una “doble función”, como la Canela, que está alineada con la corriente Mercurial así como con la Solar.

La fase de la luna es la última cosa que deberías tener en cuenta para tus trabajos. La luna creciente es tiempo de trabajar para incrementar las influencias que ya existen en tu vida y que deseas hacer más fuertes. También es el momento para trabajar atrayendo cosas a tu vida que no existen pero que querrías tener. La luna creciente es el momento de trabajar en operaciones para tu beneficio o el beneficio de otros.

La luna llena es un tiempo para trabajar en cualquier propósito en general, y para adivinaciones, visiones y psiquismo en especial. La luna menguante es tiempo para disolver y destruir influencias que ya existen en tu vida y que deseas que ya no lo estén. Es tiempo también para maldiciones, cuanto más pequeña sea la luna en el cielo, más fuertes las maldiciones y amarres serán.

La luna oscura es el momento para el más funesto y mortífero de los amarres y maldiciones, y para los trabajos iniciáticos. Aunque casi todos los trabajos del Arte se hacen de noche, todos los trabajos Saturninos y las maldiciones ciertamente se hacen solo por la noche.

VII. Las Leyes de la Simpatía y el Contagio

Cuando una substancia entra en contacto con otra, se transforman entre sí, manteniendo una conexión duradera a partir de ese momento en adelante. Esto es el contagio. Cuando un hombre o una mujer se cubren por primera vez con un prenda, se forma un lazo duradero con ella que nunca se romperá realmente. Este es el motivo de que una vez alguien haya tomado posesión de un objeto o lo haya manipulado, pueda ser usado para llevar a cabo trabajos sobre la persona en su ausencia; hay un vínculo entre el propietario y el objeto, y cuanto más implicado emocionalmente esté el propietario con el objeto, más potente el vínculo será. Cuando el pie desnudo de un hombre toca la tierra, por un breve momento, hay una conexión en su huella, que puede ser explotada si el Brujo o el hechicero es astuto. Los objetos tocados por muchas personas diluyen la conexión de cualquiera de las personas concretas que hayan hecho contacto con ellos.

El poder de un lugar queda impreso duraderamente sobre el suelo nativo del mismo, sobre las piedras, los arboles o las plantas que allí crecen. El pelo, las uñas, la saliva, los fluidos sexuales y la sangre de un hombre o mujer contienen cantidades masivas de su propio poder personal, y un Brujo que pueda obtener estas cosas puede fácilmente llevar a cabo trabajos hechiceriles sobre el sujeto en su ausencia, e incluso a muy largas distancias.



No se puede romper la conexión con el pelo, uñas o fluidos corporales propios, así que estas cosas, cuando las cortemos, recortemos o derramemos, deben ser cuidadosamente dispuestas o escondidas. Si tocas los recortes de uñas, pelo, o fluidos de otro, estás creando una conexión menor con dichas cosas, pero esa pequeña conexión no puede superar el vínculo con su propietario real, así que no temas dañarte a ti mismo. Si recoges dichas cosas con un propósito dañino, recuerda purificarlas como punto de inicio, antes de trabajar con ellas.

Se dice que las formas que se asemejan las unas a las otras están en simpatía. Una fotografía, boceto, escultura o muñeco que se parezca fuertemente a un enemigo, está en simpatía con la persona real, pero no se convierte en poderoso ni en capaz de dañar o ayudar a la persona, hasta que no se establece un verdadero enlace. Ese enlace debe venir de los artículos de poder que han sufrido contagio en las manos de esa persona, o que son parte de su cuerpo como el pelo, las uñas o los fluidos corporales. Edificios, lugares e incluso animales pueden ser hechizados mediante imágenes desde una gran distancia, en acuerdo con estos mismos principios.

No hay posibilidad de crear un “muñeco” o una imagen, que a través de la simpatía y el contagio sea usado para ayudar o dañar a otro, sin “identificación” o sin traerlo a la vida ritualmente. Esta imagen o cosa debe ser “mostrada” a las cuatro direcciones del mundo, y los poderes en esas direcciones despertados con una conjuración, tal como la dada en este libro. Entonces esa cosa, una vez elevada y mostrada a los poderes de las cuatro direcciones, debe ser bautizada con agua pura y llamada con el nombre de quienquiera o lo que quiera que dicha cosa represente.

Aparte de los trabajos de simpatía y contagio, la única manera de afectar a una persona, lugar o bestia que esté lejos de ti, es hacer encantamientos regulares y peticiones a los familiares para tu deseo. Esta es una práctica menos poderosa que la creación de formas en simpatía, y la recolección de artículos contaminados por el poder personal de aquellos sobre los que trabajarás con tu hechicería.

Es digno de mencionar que si quieres, ciertos objetos mági-camente creados, incluyendo muñecos hechos con vínculos a personas vivas, pueden ser “confeccionados”. Después de hacer tus ritos hechiceriles de simpatía, los muñecos producidos pueden ser escondidos cerca del destinatario pretendido de tu hechicería, para aumentar su efecto. Sería ideal si pudieran esconderse en la casa de esa persona, o enterrarse en su propiedad, pero ten en cuenta que los muñecos enterrados, a menos que quieras que estén conectados a tierra y se vuelvan mágicamente ineficaces, deben ser puestos en cajas o tarros de algún tipo y bien sellados, para que la tierra no entre en ellos. Esconder muñecos y similares en los huecos de los arboles en la propiedad es también una táctica efectiva. Si eliges hacerlo (aunque no tienes que hacerlo, ya que los muñecos y otros artículos simpatéticamente encantados, hechos de forma apropiada, funcionarán desde cualquier distancia), asegúrate de esconderlos de tal modo que no haya probabilidad de encontrarlo.

VIII. El Triángulo de Manifestación

Todos lo trabajos que incluyan o requieran el uso de cualquier tipo de objeto que se dirija hacia la meta del trabajo, como muñecos, copas, cuchillos, calderos, peticiones, encantamientos, amuletos, talismanes, o cosas sobre las que se inscriba, rece, cante, o semejantes, deberían colocarse en un Triángulo de Manifestación durante el trabajo, o durante tanto tiempo como sea posible.

Un Triángulo de Manifestación es, idealmente, una pieza de madera inscrita con un círculo que contiene un triángulo equilátero, cuyos tres vértices tocan el borde del círculo en tres puntos, sin llegar a penetrarlo. Este es el antiguo y tradicional símbolo por el que las cosas son traídas a manifestación. Los muñecos se ponen en él mientras el Brujo hace invocaciones para el deseo de su trabajo con el muñeco; peticiones, encantamientos, o lo que sea, puestos sobre ellos mientras el deseo del hechicero es salmodiado sobre los mismos, concisa y repetidamente. El Triángulo de Manifestación es la pieza central de cualquier Mesa del Arte, o el lugar de trabajo y conjuración. Puede ser dibujado en el suelo si te encuentras trabajando sobre el suelo desnudo. También puede coserse en una tela, o pintarse en un papel purificado con tinta o pintura purificada.



Como todo lo demás, el Triángulo de Manifestación se limpia con agua pura, sal y fuego cuando se hace y usa por primera vez, y antes de cada nuevo uso o trabajo. La copa de vino y el cuenco de pan o pasteles, que serán bendecidos para y por el Maestro y los otros poderes Familiares, y consumidos por los Brujos, en algunos momentos rituales, son colocados en el Triángulo, mientras se hacen las invocaciones u oraciones de la “Comida Roja”. Es importante recordar que el Triángulo de Manifestación es esa cosa que necesitas para manifestar tangiblemente tu voluntad sobre algo, o permitir la manifestación de algún poder en una cosa. Los espejos de scrying pueden ser colocados en el Triángulo, si deseas convocar a algún poder en el mismo para hablar con él. Para este propósito, algunos colocan el triángulo fuera del Anillo Hechiceril, pero esto no es estrictamente necesario. Para manifestar una visión adivinatoria en un cuenco de agua, o un espíritu de adivinación, a través del Maestro, dentro una baraja de cartomancia o algo similar, se hace en el Triángulo de Manifestación.

IX. El Fuego Secreto

El “Fuego Secreto” es una triple fuerza, compuesta por la CREENCIA, la EMOCIÓN y la IMAGINACIÓN. Si crees que tu hechicería puede funcionar, si estás emocionalmente implicado en el resultado, y si tu imaginación es suficientemente poderosa como para inspirarte y permitirte experimentar internamente el resultado esperado, como si ya hubiera ocurrido, tendrás lo que necesitas para hacer que tu Arte “funcione” para ti. Si no crees en ello, en su posibilidad o efectividad, no recibirás ninguna respuesta del poder. Si no estás emocionalmente implicado, en algún nivel, con el resultado, normalmente no conseguirás ningún efecto. Si careces de imaginación, y no puedes ser inspirado por tan extrañas ocupaciones como estos trabajos hechiceriles, no hay ninguna esperanza de éxito para ti.



Cuando estás salmodiando encantamientos o invocaciones, debes sentir el fuego, debes sentirte vivo y enérgico para tu trabajo, fascinado y excitado por él. Por encima de todo debes creer en él. Cuando invocas a tus Familiares, ellos te darán tanto poder como seas capaz de recibir, y solo podrás recibirlo si crees y estás abierto a la posibilidad. “Recibir” poder de los Familiares de esta forma, es crucial para la Hechicería del Arte místico: tus palabras, herramientas y otros implementos, así como tus acciones rituales, se convierten en los medios por los que enfocas este poder hacia tu trabajo.

X. La Ley del Silencio

No hablarás nunca de tus trabajos hasta que hayan ocurrido. Después de haber llevado a cabo un trabajo, no cuentes a otra alma lo que has hecho, a menos que esa persona esté directamente involucrada, e incluso entonces, sería bueno no hablar de ello mucho, si es posible. Si lo que has trabajado se manifiesta, podrás hablar de tus actos. Si no llega a suceder, nunca podrás hablar de ello, ni de los métodos hechiceriles que usaste, ni del simple hecho de que intentaras hacer algo utilizando la hechicería. Si rompes esta ley del silencio, arriesgarás tu habilidad para disponer de la hechicería de nuevo. Si respetas esta ley, tu poder crecerá constantemente.



1 comentario:

  1. cual es la forma de contactar con el espíritu familiar o con el maestro

    ResponderEliminar