domingo, 27 de marzo de 2016

Introducción a la Brujería Córnica 02

Por Michael Howard
(Traducido por Hermes Blackwood de The Black Toad)

A lo largo de la historia, occidente siempre ha sido una tierra de misterio, mito y magia. En esta nueva obra de Gemma Gary “The Black Toad” (El Sapo Negro), la autora explora la tradición mágica del sur-oeste de Inglaterra y su reputación tan relacionada con la brujería, trata especialmente las regiones de Devon y Cornualles, que hasta la incorporación de la gran línea de ferrocarril hacía 1830 fue claramente una zona apartada del resto del país.

En esta situación de aislamiento, la superstición y la creencia popular en encantamientos, maldiciones y el respeto al poder de los brujos, sobrevivieron mucho después de que tales creencias fueran barridas por las fuerzas del racionalismo en todas partes.



Incluso la creencia en la brujería, hechicería y el poder de los dioses paganos de antaño sobrevivieron en la región occidental de Inglaterra cientos de años después de que otras partes de Gran Bretaña fueran convertidas a la nueva religión. El cristianismo fue introducido en la región durante los siglos IV y V después de cristo, originalmente en sus formas romanizadas y célticas.

Aun así algunas partes de Cornualles permanecieron paganas quizás hasta el final del siglo V y puede que incluso después de esa fecha.

Con la incorporación de los Sajones y Daneses en Somerset, Dorset y Devon algunas zonas rurales que habían sido convertidas al cristianismo volvieron temporalmente a las viejas creencias y la devoción a los antiguos dioses como ya sucedió en Kent y la Anglia Oriental.

Durante el siglo VI hubo un influjo de misioneros galeses y britanos en la inglaterra occidental, y muchos son recordados ahora como “Santos Celtas”. Uno de ellos fue un abad y obispo llamado Sampson o Samson (480-560 d.c.) que era el hijo de una princesa de la realeza y un caudillo galés que había adoptado a los príncipes de los antiguos reinos de Gwent y Dyfed. Durante su trabajo misionero sobre los “salvajes paganos” de Cornualles, Samson se encontró a una anciana que tenía ocho hijas (dando forma al nueve, número mágico y místico de carácter lunar) . El obispo descubrió que todas ellas eran seguidoras de los viejos caminos. Samson desafió a la vieja sabia, sugiriéndole que abandonara sus creencias falsas y pecaminosas, para abrazar la “verdadera religión”.



Cuando ella rechazó la oferta se dice que el santo utilizó el poder de Dios para vencerla. Su batalla con una bruja anciana de pelo canoso, que vestía ropajes rojos y llevaba un bastón en forma de tridente ha sido interpretada como la representación de un encuentro con una Diosa celta o una de sus sacerdotisas.

En otra historia acerca de la visita de Sampson a Cornualles se dijo que se encontró a un grupo de nativos ignorantes danzando en una colina alrededor de un ídolo pagano. Los nativos estaban celebrando un rito de fertilidad para provocar una buena cosecha, porque se celebraban dichos ritos en Lammastide o Lughnasad, en los comienzos de agosto, es posible que esta imagen representara al Dios celta Lugh o uno de sus equivalentes británicos. El santo demandó que los paganos detuvieran su rito blasfemo, pero ellos sencillamente se rieron ante sus palabras y lo ignoraron, entonces un chico tropezó con su caballo y cayó al suelo hiriéndose gravemente, tendido en el suelo como si hubiera muerto. Samson vio su oportunidad de impresionar a los incrédulos nativos y ganarse su apoyo.

Los persuadió de que finalizaran su “adoración al diablo” si, por un milagro, él pudiera resucitar al chico. Como probablemente el jinete caído sólo estaba inconsciente, no debió de resultar una tarea difícil. Cuando el santo revivió al chico los paganos estaban tan impresionados y perplejos ante su poder mágico que inmediatamente se convirtieron al cristianismo.



Samson también tuvo una antigua piedra megalítica en forma de cruz celta usada en rituales paganos que transformó en una cruz céltica cristiana.

Aunque no se puede sugerir que haya alguna línea histórica directa entre las antiguas creencias mágicas de los paganos pre-cristianos y los brujos de la edad moderna, la “gente de astucia” (cunning folk) descrita por Gemma Gary, la memoria folclórica de los viejos caminos puede seguir siendo detectada en lo que ellos creían y en lo que practicaban. También sobrevive en la praxis mágica de los seguidores y practicantes actuales de la Vieja Fe y El Arte. Aquellos pocos que prefieren adherirse a los caminos tradicionales de la brujería son a veces llamados “los de la verdadera persuasión”.

Como se describe en este libro, estos caminos tradicionales incluyen el patronazgo y guarda de los antiguos lugares sagrados usados en ritos estacionales, la creencia en los genii loci (los espectros o espíritus de la tierra) y el reino de Faerie y el Otro Mundo, el uso de fuerzas elementales como tormentas, truenos y relámpagos en la magia, y la trascendencia mística del mundo natural con su fauna y flora. Mas adelante incluye el reconocimiento del poder espiritual de los tótems animales y la “magia verde” o “sabiduría de las hierbas” (wortcunning) el conocimiento esotérico de plantas protectoras o curativas, venenos naturales, hongos y plantas psicoactivas como la mandrágora y la amanita muscaria.

La transición entre el viejo paganismo y el nuevo cristianismo también se refleja en la fe dual de los brujos de la Inglaterra occidental y la gente de astucia. Dicho dualismo está gráficamente ilustrado en los encantamientos que Gemma proporciona en este libro. Esto incluye invocaciones de Jesús, el uso mágico de los salmos bíblicos para bendecir o maldecir, y el vínculo de encantamientos y hechizos por la sagrada trinidad de padre, hijo y espíritu santo. El empleo de estas fórmulas religiosas cristianas fue tratada de forma completamente normal por los practicantes del Arte Mágico en el pasado. Hoy por hoy sólo ha sobrevivido en círculos muy tradicionales en la zona occidental de Inglaterra y quién sabe dónde más.



En los profundos valles boscosos, en los salvajes páramos desolados y en las costas azotadas de oleaje, en el sur-oeste de Inglaterra la bruja y el mago, el hombre de astucia y la mujer sabia, el encantador y el pellar, siguen practicando sus artes luminosas y oscuras. La gente ordinaria deja ofrendas a la gentecilla, los piskies y pixies, con el pretexto de que los tazones de leche son para los “hegdehogs”, la caza salvaje y sus mastines infernales, que vagan por Exmoor y Dartmoor cosechando las almas de los muertos.
A través de la Inglaterra occidental bajo la luna llena, los akelarres se reúnen para practicar la magia ancestral. Como sus ancestros hicieron antes que ellos, allí reverencian al Astado o el Hombre de Negro en sus nombres tradicionales de Bucca Dhu, Dewar, “Viejo Nick” y el Diablo, y honran a su consorte la oscura y luminosa Reina de Elphame.

Para todos aquellos interesados en aprender acerca del viejo camino como es practicado hoy por las brujas de la Inglaterra occidental, este libro de magia práctica y hechicería será toda una revelación.

Como bien dijo Cecil Williamson (hombre de astucia en la actualidad) fundador del museo de la brujería en Boscastle, al norte de Cornualles, y este excelente libro de Gemma Gary corrobora - “Todavía se da hoy en día.”

Michael Howard

Beltane 2012

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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:



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