jueves, 7 de diciembre de 2017

Acercándose a los Poderes VI - La Reina Oscura

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Aunque este aspecto del Poder femenino es denominado “Oscuro”, no tiene connotación de maligno o negativo – excepto como puede ser percibido por el frágil ego humano cuando llega a estar cara a cara con el inmenso poder y fuerza de esta Señora. El término “Oscuro” se refiere al hecho de que Ella se ocupa principalmente del reino de las cosas secretas, escondidas generalmente de los ojos de la humanidad, ocultas de hecho. Sus formas son las de la Noche y el Misterio, de la Planificación, la Astucia y el Arte. Para aquellos que son hábiles, su presencia puede sentirse tanto en los patrones de las estrellas de arriba, como en las fases de la Luna y en los profundos lugares de debajo de la Tierra. Ella es la guardiana – e hilandera – de los patrones que conducen a la humanidad en su eterna búsqueda por la evolución del alma y es Ella la que da forma, crea y dicta dichos patrones. El concepto de esta Señora deriva de alguna de las más antiguas experiencias de la humanidad, de hecho Ella fue quien las inspiró. Elevar la mirada hacia las estrellas en una noche clara y sin nubes, puede todavía ser una experiencia bastante abrumadora para alguien que conozca todas las explicaciones científicas de lo que son y de dónde vienen. Imagina ese absoluto pavor, que no un pequeño miedo, mientras nuestros ancestros las contemplaban de la misma forma y experimentaban esa sacudida de casi total insignificancia que todavía hoy en día puede abrumarnos. El pensamiento de que el Ser que ordena tan vasto universo tiene su misma existencia y origen ahí fuera entre las estrellas, pero también está relacionado con los íntimos detalles de nuestras vidas puede ser sobrecogedor y de humildad. Igualmente cuando nuestros ancestros contemplaban los profundos y oscuros lugares del mundo, las cavernas y cuevas que conducen al interior de profundidades desconocidas, donde las arañas podrían ser la menor de nuestras preocupaciones, la misma sensación de sobrecogimiento e insignificancia se apoderaba de ellos. Este era un reconocimiento y un saber interior de que el Ser que ordena y da forma a todas las cosas es en última instancia incognoscible y de que somos muy insignificantes en comparación. Sin embargo, habiendo dicho eso, esto no significa que no podamos tener una apreciación muy personal y significativa así como una relación con esta Señora. Para mostrarte lo que quiero decir – y quizá ilustrar algo que es muy difícil de poner en palabras – te contaré algo de un rito que una vez realicé, en el que tuve el honor y la conmoción, de entrar muy en contacto con Ella.

El rito fue simple, ya que los mejores siempre lo son y justo finalizados los preliminares, estaba preparándome para esperar una respuesta.  Primeramente me hice consciente de ser atraído hacia arriba y fuera de mi cuerpo y más allá de mi vecindad inmediata, hasta que pude ver el campo de alrededor por debajo de mí, todo el campo y finalmente ascendí al espacio, donde tuve una visión del planeta, todo azul y blanco, colgando contra un telón de fondo de espacio negro y estrellas. El planeta se alejaba y durante un rato estuve suspendido en el espacio, flotando. Después de un tiempo fui consciente de un pentagrama, o debería decir cinco estrellas con líneas que parecían unirlas como si fueran un pentagrama, suspendido ante mí. Entonces me pareció  pasar a través de su centro, como si fuera un portal, hacia un espacio más negro, como un vacío. Entonces me di cuenta que había estrellas apenas visibles en el telón de fondo, así como las brillantes estrellas de la constelación de Casiopea en un primer plano, con una imagen sobreimpresa sobre ella, como el contorno de una señora reclinada sobre un sofá, sosteniendo una rueca en posición vertical en su mano izquierda, pero aún podía ver las otras estrellas a través de ella. La constelación entonces empezó a brillar intensamente y emitir pulsos y vibrar con una gran energía. Sentí que la parte posterior de mi cuello empezó a latir y el calor se acumulaba detrás de mí. Esto continuó durante un rato, y después todo empezó a desvanecerse. La última cosa de la que fui consciente fue una voz femenina en mi oído, susurrante como miel líquida, pero escalofriante a la misma vez. No podía entender las palabras, pero nunca las olvidaré.
Este es justo un ejemplo del tipo de contacto que puedes esperar si eres lo bastante afortunado. El significado de la experiencia es algo muy personal para el individuo y tendrás que elaborar el tuyo propio si tienes la fortuna suficiente como para tener una.
Como la dadora de forma y creadora de los patrones de la vida, Ella también es la suprema hechicera y guardiana del caldero mágico en el Otro Mundo; el caldero que está perpetuamente en ebullición, preparando las siguientes formas de energía a ser liberadas sobre el mundo. Es a este aspecto de la Diosa que apelamos para cualquiera de las grandes magias, los trabajos que dan forma y cambian la vida que emprenderemos. Hay que aproximarse a ellos con gran consideración y meditación de antemano, pero, cuando tengamos la certeza de lo que sea correcto hacer – y los practicantes del Arte se inmiscuyen y cambian las cosas – entonces es a la gran Reina Oscura que solicitamos permiso y poder para llevar a cabo el trabajo. Ella ayudará, o no, por sus propias razones y no las nuestras, pudiendo de hecho pasar mucho tiempo antes de que encontremos dichas razones, si es que alguna vez lo hacemos.

Observando las Estrellas de Abajo

Este rito tiene una doble intención. En primer lugar está pensado para ponerte en contacto con la esencia de la Reina Oscura, para que puedas tener una pequeña experiencia de la inmensidad de Ella. Es invocada como la Gran Señora de las vastas profundidades del Espacio Exterior, así como su contraparte en las profundidades de debajo de la Tierra, las cavernas en el Inframundo donde el Caldero del Destino y la Inspiración es mantenido en perpetua ebullición. En segundo lugar, está pensado para darte alguna intuición de los patrones que gobiernan tu vida y dan forma al sendero que vas probablemente a seguir. No te dirá tu futuro, pero puede darte algunas ideas de hacia dónde te está llevando tu camino en la vida y qué hacer al respecto. Ábrete a todas las impresiones durante este rito, como cuando trates con asuntos del Destino o el Wyrd, ¡las cosas no siempre marchan como pretendemos y pueden asumir un patrón propio!
Realiza este rito en la Luna Oscura, en una noche sin nubes cuando las estrellas puedan verse claramente. Hazlo fuera a cielo abierto, sin obstrucciones, en la cima de una colina si es posible.

Prepara tu zona ritual de la forma usual, pero para el contorno de tu compás, haz realmente una pequeña zanja en todo el recorrido de la circunferencia. Antes de consagrar el compás, vierte un cuenco de agua en el que habrás colocado hierbas apropiadas de tu elección en la zanja desde el exterior del círculo. Mientras la estés vertiendo di las siguientes palabras:

“Que este río sea como una frontera entre el Interior y el Exterior,
Lo de Arriba y lo de Abajo,
El Yo y el No Yo.
Que la Oscura observe este acto y consagre mi intención.”
Cuando hayas finalizado, cruza la zanja al interior del círculo – con completa consciencia de lo que este acto simbólico significa en este contexto – y consagra tu compás de tu forma usual, asegurándote de llamar también a tus guardianes en las direcciones.
En el centro de tu compás tendrás un caldero lleno de agua, colocado para que refleje las estrellas sobre la superficie cuando estés de pie sobre él. No tengas otras luces en absoluto.
Permanece en pie en medio del compás, encarando el norte con el caldero delante de ti.
Toca tu frente y di:

“Señora de las Estrellas.”

Toca tu ombligo y di:

“Reina Oscura de abajo.”

Toca tus hombros izquierdo y derecho y di:

“Por la Lechuza y el Saúco.”

Cruz las manos sobre el pecho y di:

“Abrázame.”

Con tus manos todavía cruzadas sobre tu pecho, inclínate hacia el Norte lenta y silenciosamente.
Ahora tira una moneda de plata al caldero y empieza a “hacer girar el molino” en sentido levógiro alrededor de él, entonando el siguiente cántico:

“Antigua en Sabiduría
Señora Oculta de la Noche,
Oye la Llamada que te envío
Lléname con intuición.
Extiendo mi brazo hacia la oscuridad
En Silencio Arriba y Abajo,
Busco los patrones ocultos
Y Deseo Osar y Conocer.”

Cuando sientas que se ha elevado suficiente energía, detente y siéntate o arrodíllate junto al caldero. Mira sobre la superficie del agua y contempla los reflejos de las estrellas en ella. No intentes hacer scrying, pero invoca ahora a la Reina Oscura con tus propias palabras y pide lo que deseas saber, mientras todavía miras en el agua.

Espera lo que vendrá con paciencia y fortaleza, puede tomar algún tiempo.
Cuando hayas acabado, unta tu frente con un poco de agua, da las gracias con tus propias palabras y vuelca el caldero para que el agua empape la Tierra de abajo. Deja la moneda como una ofrenda. Termina el rito de tu manera usual y abandona el lugar sin mirar atrás.
Cuando llegues a casa, ve directo a la cama y toma especial nota de cualesquiera sueños que surjan, pueden tener algo importante que decirte.


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


sábado, 2 de diciembre de 2017

Acercándose a los Poderes V - La Reina Brillante

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)


Los Hilos de la Diosa

Considera el Hilo Inicial.
Soy Virgen, soy el Principio,
La Semilla de la que todo resultará.
Soy la Hija de la Sangre,
Soy la Grieta que emerge de la Tierra.
Soy la Bailarina Sagrada, el Espíritu Seductor, la Llama Vital.
De mi Cuerpo fluyen las Aguas de la Vida.

Considera el Segundo Hilo.
Soy Madre, la Fructífera,
Ella que anima la Tierra.
Soy la Madre eterna,
Madre del Alma, Fuente de Confort.
Soy la Tejedora, la Artista, la Fuente del Reposo,
La fuente Divina de la Fecundidad Femenina.

Considera el Tercer Hilo.
Soy Madura, la Matrona de la Sabiduría,
Ella que tiende al nacimiento del Conocimiento.
Soy la Divina Antepasada,
La Hechicera con la Copa de la Inspiración.
Asisto a la Siembra y a la Cosecha y mantengo la Tierra a mi cuidado.
Determino el tiempo de Vida y Muerte.

Considera el Cuarto Hilo.
Soy Anciana, la Bruja en la Oscuridad,
Ella que pudre los cadáveres al final de sus Vidas.
La Gran Reina que está Dentro y Más Allá de Todo.
Soy la Luminosa Luna y la Tierra Fértil, la Madre de la Sangre,
La Controladora del Tiempo y las Mareas y el Destino,
Creadora y Destructora, la que Es, la que Ha Sido y la que Será.
Soy la Continua Fuerza Vital, soy el Destino.

La Diosa, como se percibe en la Brujería Tradicional, no es la “Triple Diosa Luna” de “White Goddess” de Robert Graves, tan amada por los modernos paganos y wiccanos. Ni es Ella solo la fértil Madre Tierra de la así llamada creencia “neolítica”. Ella de hecho incorpora todos estos elementos, pero es mucho más. Aunque el Arte surge de la Tierra, su poder, mareas y estaciones y Ella es la encarnación de esto, no obstante, Ella siempre está presente en el trasfondo de la práctica y creencias tradicionales, nunca completamente percibida o aprehendida, ni siempre Se revela por completo a Sí Misma. Mientras que los Poderes masculinos están muy en primer plano y son activos de una forma dinámica – generalmente – los Poderes femeninos tienen mucho más que ver con el “cuadro general”, la planificación y formación de los flujos de energía, que lo masculino después manifiesta en este nivel. Es Ella la que mantiene las mareas de la Vida en Sus manos, sean vistas como hilos sobre un telar – la urdimbre y trama que crea el patrón final – o las mareas de la luna y el mar que crecen y menguan, como lo hace Ella. Es el Sino, el Wyrd, el Hado y el Destino. Es Ella la que está detrás de las estrellas y ordena su curso. Si el Dios tiene el poder para hacer y dar forma, para crear y hacer que se manifieste, Ella es la que origina e inspira ese poder. Es y puede ser todas las cosas para toda la Humanidad y es el misterio Eterno. De Ella se ha dicho que “Ningún hombre ha levantado mi velo y visto mi rostro. Y en el momento en que él lo haga, perecerá”. Esto es todavía verdad. Ninguna representación de la Diosa puede expresar completamente Sus poderes y naturaleza, pero Su esencia existe en todas las diosas inventadas por el hombre – porque todas lo han sido. La verdadera Diosa Bruja está más allá de todas las formas y figuras, más allá de todos los tiempos y mareas, ya que estos son Sus herramientas y Ella no puede ser conocida solo por ellas.


Ella puede ser – aparentemente – cruel y caprichosa en un momento y salvajemente seductora y encantadora al siguiente. Puede hacer que las rodillas de un hombre – o mujer para el caso – se vuelvan de agua en un instante y erizar el vello de tu nuca de horror un momento después. Ella es la Primera Madre y la Antepasada Divina de todos nosotros – la Madre de Sangre del Sangreal Prayer de W.G. Gray – y es de Ella que todos salimos y a Ella es que todos retornaremos al final de los tiempos. De verdadero Útero a Tumba en el más especial sentido del término. Sería imposible describirla por completo en una obra de este tamaño, por ello intentaré dar una impresión de dos aspectos y espero que el practicante del Arte que esté interesado llegará a encontrarla en algún lugar intermedio.

La Reina Brillante

La Reina Brillante y la Reina Oscura son títulos tradicionales para dos aspectos muy diferentes de la Diosa Bruja y vistos algunas veces como Su cara del Verano y del Invierno respectivamente. Sin embargo, como verás, son mucho más que solo eso y ambos aspectos están presentes en cualquier momento dado.

La Reina Brillante

Vida, Amor, Sexualidad, Muerte y la Tierra. Esta puede parecer una extraña forma de resumir la esencia de los Poderes femeninos Luminosos, pero es a estos fundamentales y arquetípicos conceptos básicos que debemos mirar para tener alguna oportunidad de entendimiento de la compleja naturaleza de este aspecto. Todos los atributos mencionados arriba tienen una cosa esencial en común y es el “estar vivo”, sí, incluso la Muerte es parte de la Vida, siendo justo una etapa a lo largo del viaje. El Arte Tradicional es esencialmente una forma práctica de conducirse uno mismo y nuestra propia espiritualidad, por lo tanto todo los prerrequisitos para la Vida están encarnados en la Reina Brillante. Ella está relacionada con todo desde el principio hasta el final de la Vida y con todo lo que ocurra entre ambos extremos. Por ello es a una y a la misma vez la sensual doncella que seduce a Sus amantes con su abrazo tanto peligroso como iluminador. Puede conducirles a una alegre danza y destruir sus sueños y suposiciones por completo, solo para abrirles a un mayor nivel de la realidad, conocimiento y entendimiento. El amor puede llegar en cualquier etapa de la Vida y no está solo asociado con los embriagadores días de la Juventud, por lo tanto Ella también es la mujer madura y comprensiva, que enseña por el ejemplo. Ella es la Madre que da a luz en el cuidado y la compasión y también la iracunda maestra que castiga para llevar a casa duras lecciones, lo mejor para equipar a Sus hijos con las herramientas para el desarrollo. Ella es la tierna hembra que se preocupa por Su lecho y la cerda sin remordimientos que devora a Sus propios lechones. Al final de los días, Ella es la Reina en duelo que alimenta las almas de los muertos en las Islas de Avalon, que esperan allí para  renacer de las nieblas de Su Castillo de Rosas. Debe recordarse que para el practicante del Arte, los dioses son tanto maravillosos como misteriosos y que no buscamos poner las percepciones de la humanidad en nuestras deidades. Por lo tanto, si el entendimiento y preocupaciones de la gente cambia – sintiéndose menos cómoda de lo que se sentía con ciertos aspectos de las deidades que ha adorado durante siglos – eso no significa que los dioses en sí hayan cambiado. Como son productos y de hecho parte del universo natural que nos rodea, aunque también evolucionan no pueden cambiar su naturaleza básica, incluso sucediendo que no encontremos ciertos aspectos aceptables en un mundo cambiante. El practicante del Arte lo sabe y pretende conocer a sus dioses como son, ¡con verrugas y todo! Para alimentar y nutrir a su cachorro, la zorra debe matar al mullido conejo y presentárselo con el hocico manchado de sangre.


La Reina Brillante se puede ver en la Tierra, considera sagrada por el verdadero brujo, ya que esta es la fuente de todas las cosas. No solo en la suciedad y la tierra del reino físico, sino en la brillante luz que anima su misma esencia, interior y parte integral de ella, para aquellos con ojos para ver. Esta luz participa de la misma esencia y origen que la del Maestro de Luz, el Fuego interior, pero es de diferente tipo, siendo la energía de vida de una fuerza complementaria – la naturaleza femenina de la divinidad. Para algunos la Reina Brillante es llamada “Soberanía” y es el espíritu vivificante del campo, la Madre Tierra si así gustas. Esto es verdad, pero una vez más, Ella es mucho más, Ella es la Vida misma en la Tierra y de la Tierra, sin Ella simplemente no sería. Considera Su poder. Ella es la fuerza que empuja a una pequeña brizna de hierba a través del cemento sólido. Es la fuerza de un zarcillo de hiedra que tira abajo un edificio. Es la determinación que hace que un claro de bosque rebrote después de la destrucción por el fuego. Y Ella también es el poder que destruye todo esto, todo esto es parte de una sola cosa y es algo que todo practicante del Arte tiene que aprender y experimentar, no importa lo desagradable que pueda ser. La Reina Brillante puede no parecer tan brillante cuando se la experimenta por primera vez, pero entiende aunque solo sea una parte de Su naturaleza y entenderás una parte de ti mismo, lo cual te conducirá a un entendimiento más profundo de ambas.

Dirigiéndose a la Dama

Este es menos un rito que una práctica continuada, pero es no obstante válido para eso. Se ha diseñado para crear una relación a lo largo de un periodo de tiempo, entre el practicante del Arte y la Reina Brillante. Su naturaleza es tal que sería imposible hacerlo de otra manera, siquiera con simples ritos repetidos.
Escoge un momento en el año que sientas correcto para ti, uno con el que estés sintonizado para empezar esta práctica. No importa cuándo sea, ni la fase de la Luna, en la medida en que estés en resonancia con él y lo sientas correcto. Haz una nota en tu diario ya que necesitarás recordar cuándo empezaste. También necesitas hacer algún tipo de dedicación personal o voto antes de empezar, por el que continuarás esta práctica durante un año y un día haciendo tus viajes a intervalos regulares y establecidos. Esto puede ser una vez al día, una vez a la semana o una vez al mes, pero con una frecuencia no menor a esta última. Esto no es un juego, ni arreglos florales, sino un intento de establecer un vínculo fuerte y duradero con la Dama en la Tierra.


Sal al campo para una larga caminata. Una vez más, no importa si es a un bosque, un páramo, una zona costera o montañosa, en tanto en cuanto esté en plena “naturaleza” (¡en la medida en que podamos encontrar una zona así en estos días!). En tu primer viaje, busca algunos materiales naturales a partir de los que puedas crear una figura humana en bruto. Podría ser un trozo de madera que puedas tallar toscamente, o algunas ramas/ pajas/parras que puedas retorcer para darles forma, quizá algunos tallos de algas marinas o una piedra de extraña forma. Cualquier cosa que capte tu mirada y que pueda usarse para crear una forma. Cuando la encuentres, tómate un momento para pararte y hacer una breve oración de gracias a la Dama (otro término para la Reina Brillante) y quizá dejar atrás un poco de pan, leche o miel que habrás traído como ofrenda a la naturaleza. Necesitas darle la forma de una simple figura humanoide, de apariencia toscamente femenina si es posible. Mientras la trabajas, mantén en tu mente el pensamiento de que estás creando una imagen en la que pedirás al espíritu de la Dama que more y a la que poder dirigirte para hacer peticiones, oraciones y dirigirte en busca de ayuda en tu trabajo. La imagen se convertirá en un tipo de fetiche, o ídolo si así gustas, pero uno que está potenciado por tu intención enfocada y por la energía y espíritu de la Reina Brillante que mora en él. Conforme lo haces, entona un encantamiento peticionario, usando estas palabras o similares.

“Mientras trabajo para dar forma a esta figura,
Este encantamiento del arte yo hago,
Que los poderes de la Dama emerjan,
Cada vez que la retuerzo y con cada serpiente.
Llamo a la Reina Brillante para que aquí esté,
La petición de devoción dirigida,
Concede la presencia de la intención divina,
Estando ahora la imagen ya bendecida.”

Una vez satisfecho con tu imagen inicial, cúbrela con una tela oscura y ponla aparte en algún lugar seguro, fuera de los ojos de los profanos. A lo largo del siguiente año, harás frecuentes viajes al campo, según tu voto inicial y con todas las condiciones climatológicas. En estos viajes recogerás cosas de la naturaleza que añadirás a tu imagen inicial, refinándola y desarrollándola a lo largo de dicho periodo. Puedes añadir cualquier cosa que encuentres, con tal de que participe de la esencia de la Reina Brillante, hojas, corteza de árbol, semillas, nueces, bayas, enredaderas, plumas, frutos, huesos, ramitas, conchas, piedras, cualquier cosa por la que te sientas atraído y que pueda ser incorporada. Agrega cualquier cosa que encuentres cada vez que vuelvas a casa, usando el mismo cántico, después tómate algún tiempo para sentarte en contemplación ante la imagen, enfocándote en lo que estás haciendo e invocando a la Dama para que more en ella. Después cúbrela con la tela de nuevo y ponla aparte y segura. A lo largo del año de creación la imagen crecerá y se desarrollará, no solo físicamente sino también mágica y espiritualmente. Después de un tiempo deberías empezar a sentir una sensación palpable de algo, una “otredad” que la rodea y puede que desees empezar a usarla en tus ritos en dicho punto.


Al terminar el año (¡recuerda tu fecha original!), habrás creado una imagen viviente de tu relación con la Reina Brillante. Habrás aprendido a apreciar y honrarla en todas las estaciones y tiempos y tu conocimiento de sus trabajos habrá crecido inmensamente. No solo esto, sino que una pequeña chispa de su ser (si has tenido éxito), estará morando en la imagen y podrás usarla en todo tipo de trabajos. Obviamente, esta no es una tarea que hacer a la ligera o tomar caprichosamente. Una vez empezado, este trabajo debe ser llevado a cabo hasta el fin, lo cual será una prueba tanto de tu devoción por este sendero, como de tu integridad y perseverancia. No obstante, es muy posible que seas ampliamente recompensado por tus esfuerzos.


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miércoles, 29 de noviembre de 2017

Acercándose a los Poderes IV - El Maestro de Luz

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

En un nivel, este aspecto del Poder masculino puede ser visto como el Sol, la fuerza que aviva, ilumina y da vida a este mundo, el Padre de Todo. Él es la fuente de todos los dioses solares en la historia humana – sus crecidas, menguas, salidas y puestas – y abarca e incorpora a todos. En realidad es el poder divino detrás del sol, que lo origina y sostiene. Él es el punto original de Luz desde el que todo lo demás procede y por ello es mucho más que “solo” el dios de las mareas solares de crecida y mengua en el año. Ahora se verá por qué el “Rey Sol” no es el Rey del Roble o el Acebo y cómo de diferentes ellos son.

Sin embargo, al igual que el Sol todavía brilla de noche, aunque no podamos verlo, así también lo hace el Maestro. En la Oscuridad, la fuente de todas las cosas y de cuyo interior  nuestros ancestros creían que todas las cosas tenían su principio, Él es la Luz. Es ese divino conocimiento, sabiduría, entendimiento e inspiración que brilla en la Oscuridad, pero a la misma vez es también parte de ella; Él es el Portador de la Luz y el Maestro de toda la Humanidad. Por esta razón es representado como el Señor Astado de Todo, portando una antorcha en llamas sobre su frente entre los cuernos. En los antiguos días, Él era el amigo original de la humanidad, fue Él quien regaló a los seres humanos la chispa divina de fuego que los elevó por encima de todos los otros animales, esa chispa divina que arde en todos, pero es ignorada por la vasta mayoría de la humanidad – la chispa de vida divina que es el “Fuego de la Astucia”. Este fuego, llamado “Teine” por los celtas y “Logi” por los nórdicos, es la fuente de toda inspiración, magia, poder y arte dentro del cuerpo humano. Es el último cuarto “elemento” tal y como fue tratado en Entrando en la Zona Crepuscular y en Trabajo con Espíritus, y es el regalo del Maestro de Luz. Este fuego está presente también en la Tierra sobre la que vivimos y es el que anima los “senderos de espíritus” y “caminos de fantasmas” que se entrecruzan, y la serpiente que atraviesa nuestro país. De hecho, el poder es similar o semejante al de la serpiente o dragón, porque normalmente yace enroscado y dormido dentro del cuerpo humano, hasta que, despierto y desenroscado, asciende como una antorcha llameante y toma su asiento entre los ojos, dando visión de la luz divina e iluminando todo el cuerpo físico. Este es un aspecto de la famosa “Marca de Caín”, de la que se decía fue estampada sobre todos los verdaderos practicantes del Arte y por la que pueden ser reconocidos. Esta marca los aparta del resto de la humanidad y los muestra como descendientes espirituales de los Observadores, aquellos seres angélicos que ayudaban al Maestro de Luz en los antiguos días, en instrucción y educación de la naciente humanidad, elevándola por encima del nivel del salvaje ignorante. Según la tradición, todas las artes fueron entonces enseñadas, particularmente las del herrero, la forja y elaboración de los metales y piedras preciosas. Por esta razón, uno de los nombres alternativos para el Maestro es el “Herrero de Carbón” y por lo tanto también es el Maestro de los Caballos, y todo el folclore que está asociado con ellos. De hecho, bajo este título Él es honrado en gran medida en el Antiguo Arte y esto puede verse como un puente entre los poderes del Inframundo del Dios – los fuegos en las forjas de las Colinas Huecas – y los poderes brillantes, celestiales y trascendentes del Mundo Superior. En su aspecto del Herrero de Carbón está también vinculado con los misterios de la antigua Sociedad de la Palabra de Jinete y los Hombre Sapo u Hombres Hueso. Todas estas sociedades son conocidas por su habilidad y arte en los antiguos misterios y su adherencia y devoción por el antiguo Maestro de Luz.

El efecto que Él tiene sobre el individuo cuando es invocado efectivamente, es abrir al practicante del Arte a las posibilidades superiores de la vida espiritual. Puede enseñar y mostrar el desarrollo de las facultades superiores del alma, más que los intereses materiales de otros aspectos y ayudará guiando y alentando la evolución espiritual del practicante del Arte. Él es la manifestación superior del poder divino dentro de nuestra esfera de comprensión mortal, pero no es trascendente por todo eso, Él está vitalmente animado y permanentemente inmanente, con nosotros perpetuamente debido a la chispa divina que nos donó de Su propio ser. Se dice que ha encarnado físicamente en realidad muchas veces en la historia de nuestro mundo y restos de Sus enseñanzas y guía, pueden encontrarse en muchas mitologías y leyendas a lo largo del mundo. Se sugiere que para nuestra propia cultura, el buscador reexamine el saber Artúrico y Feérico nativo para encontrar rastros. Entre los brujos tradicionales, el Jesús histórico – no la creación política de la institución cristiana –  siempre ha sido honrado por Sus enseñanzas y no es por nada que sea reconocido como el “Buen Pastor” y la “Luz Divina”.
El ritual dado aquí está pensado para tener el efecto de contactar con el Maestro, pero también y a la misma vez de aventar y elevar el Fuego Divino dentro del individuo. Parece ser bastante simple en contenido y ejecución, pero ¡no lo subestimes! Es de alcance lejano en sus efectos y acciones y no es necesariamente apacible cuando se experimenta por primera vez. La primera vez que lo realicé, si no hubiera estado sentado en ese momento, ¡me habría sacudido!


Llamando al Maestro

Para ser realizado en el exterior en la Luna Oscura.

Consagra el compás, en sentido levógiro, usando el Stang.

Coloca el Stang en el suelo al Norte.

Llama a los Poderes de las Direcciones, incluyendo a tus Guardianes personales.

Enciende una vela de cera de abeja y recorre el borde del Compás en sentido levógiro, entonando:

“Enciendo la Llama y avivo la Luz,
Llamo al Maestro en la Noche.”

Haz tres vueltas al Círculo.
Regresa al Stang y fija la vela – todavía encendida – entre los cuernos. Di:

“Todo sean alabanzas a ti, Grande y Brillante,
Aquí está mi ofrenda, aquí está mi aliento.
Lléname con Tu sabiduría sutil,
Crece con el sonido de mi llamada”.

Ahora siéntate/arrodíllate en el centro del Compás, encarando el Stang en el Norte.

Empieza el siguiente cántico, de forma lenta y continua durante tanto tiempo como lo sientas necesario.

“Fuego interior, Fuego exterior,
Maestro interior, Maestro exterior”.

Déjate llevar por lo que sea que ocurra.
Cuando hayas terminado, consagra un poco de pan y vino y haz las ofrendas usuales en la base del Stang.
Da gracias y apaga la vela entre los Cuernos.
Agradece a los Poderes y a los Guardianes en las Direcciones.
Disuelve el compás.
Es imperativo que bajes a tierra adecuadamente después de este rito y te asegures de que te das tiempo para recuperarte por completo, puede que necesites algún tiempo antes de que vuelvas a la consciencia normal si el rito ha sido efectivo.

*Incienso

1 medida de agujas de Pino
1 medida de Albahaca
1 medida de resina de Pino
2 gotas de aceite de Pino
Una pequeña cantidad de Miel
1 medida de madera de Acebo
1 medida de Ajenjo
½ medida de flores de Endrino
2 gotas de aceite de Clavo
Algunas gotas de Licor de Endrino


Combina los ingredientes con bastante miel y licor para mezclarlo todo junto, colócalo en un tarro de cristal oscuro y tapado y déjalo madurar durante varios días en una ventana cálida y luminosa. Después guárdalo en una alacena oscura. Usar muy de vez en cuando.


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sábado, 25 de noviembre de 2017

Acercándose a los Poderes III - El Señor del Montículo

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)



Este aspecto del Poder masculino es muy elusivo y difícil de asir – esa es Su naturaleza. Representa a todo lo que se ha ido antes y es la suma y acumulación del conocimiento y práctica antiguos. Es el que está Debajo y Dentro, Más Allá y Abajo. Es el sustrato de la existencia y la energía que en él hay. A su reino se entra por las puertas de las Colinas Huecas y a través de las aguas del conocimiento y la memoria. Mora en los salones de Elfhame y es Señor del Pueblo Feérico en su reino del Inframundo, aquellos que se han metamorfoseado en seres ancestrales. El Señor del Montículo es el representante, de una manera muy especial, de los Ancestros, ya que es a través de él que todas sus experiencias son canalizadas. Algunos le llaman el Rey Feérico o de los Elfos, como se mencionó en Trabajo con los Espíritus y es difícil determinar si son el mismo o seres separados. Para todos los propósitos prácticos, no importa, y deberías reaccionar ante él en la forma en la que escoja presentarse ante ti. Muchos lugares físicos están asociados con él, tales como túmulos funerarios y montículos, y particularmente lugares como Glastonbury Tor, Newgrange en Irlanda y Sutton Hoo en Anglia Oriental. Encarna al arquetípico mago o “chamán”, conocedor de todas las cosas del pasado y sabio más allá de toda medida. Es a él que nos dirigimos en cualquier forma de adivinación o augurio, ya que el conocimiento del pasado da forma al futuro y lo dirige también. Es de estos orígenes que tenemos las historias de mortales entrando a las Colinas Huecas y viendo pilas de oro, joyas y otras riquezas justo por todos lados. Sin embargo, cuando intentan traerlas consigo, todos ellos descubren a su vuelta que es escoria, hojas y ramas. El conocimiento para reconocer, entender y usar el saber del Inframundo no se da a la ligera y el Señor del Montículo guarda bien sus secretos.

Paradójicamente para alguien tan íntimamente conectado con los Muertos, él también es la fuente de toda vida futura – la fertilidad si así gustas. Nuestros ancestros consideraban que todas las cosas buenas de la vida, todo lo benéfico, venía de los dioses del Inframundo. Julio César escribe de esto en su libro “De Bello Gallico”, cuando describe a los dioses de los galos, declarando que creen de sí mismos que descendían del dios Dis, Señor del Inframundo. Dado que todas las personas cuando mueren van a los reinos del Otro Mundo/Inframundo, es necesariamente a partir de aquí que viene toda nueva vida emergente. Hay ecos de este tema en la tradición de que las colinas feéricas abren sus puertas y la Hueste del Otro Mundo cabalba en Roodmass/Beltane, uno de los principales Antiguos Sabbats del Arte. Esto no es un mero reflejo de algún simple festival campesino de la fertilidad, sino una antigua verdad indicativa del hecho de que la nueva vida emerge del lugar al que fue cuando murió, esto es, el Inframundo. El Señor del Montículo es el guardián, protector, preservador y dispensador de este conocimiento/sabiduría/vida/fecundidad y, como tal puede ser visto como un dios de doble cara, como muchos de los antiguos dioses eran y son. La Luz y la Oscuridad, dos caras de la misma moneda, no se puede tener la una sin la otra.
Una de Sus principales imágenes y la forma en la que más a menudo es visto o encontrado, es como el Ciervo Blanco, el misterioso ser que sale del Inframundo y nos conducirá de regreso allí, como parte de nuestra iniciación en los Misterios, si estamos dispuestos y somos capaces de seguirle. Como ocurre cuando se trata con el Rey del Bosque Salvaje, esta puede ser una ordalía terrorífica, ya que el Señor del Montículo no nos permite escondernos, no hay un velo que cubra nuestros miedos más profundos y oscuros. Él sabe quién y qué somos y no tiene sentido acercarse a Él si no estás preparado para admitir todas tus faltas y divulgar tus secretos más profundos. El Ciervo Blanco puede conducirnos en una alegre persecución, pero al final vendrás a estar cara a cara con él mismo.



Entrando al Laberinto

Para encontrar al Señor del Montículo debes seguir el sendero del Ciervo Blanco y entrar en las Colinas Huecas. Una forma de intentarlo es entrar y recorrer el sendero del Laberinto, real o simbólicamente. Si deseas hacerlo en la realidad, necesitas marcar el laberinto en el suelo, en algún lugar solitario donde no vayas a ser interrumpido durante algunas horas al menos. Puedes marcarlo raspándolo en el suelo con un palo o tu bastón, o puede que desees marcarlo con piedras, arena o aceite de color, los cuales pueden ser más tarde limpiados para no dejar rastro. Si deseas probar a hacer la práctica simbólicamente, la forma tradicional es emplear una Troystone. Esta es un gran guijarro plano, o una pieza de pizarra, sobre la que has pintado o inscrito el patrón laberíntico. El mismo es trazado después de forma muy lenta, con el dedo índice mientras recitas un cántico y te concentras en tu viaje a las Colinas Huecas (ver capítulo Entrando a la Zona Crepuscular). Más abajo encontrarás el patrón que deberías usar, en el suelo o sobre la piedra.

Cuando hayas preparado tu laberinto, erige el compás de tu manera usual, considerándolo como el perímetro alrededor de tu entrada a las Colinas Huecas – el Laberinto – un foso como frontera de hecho. Llama a tus espíritus guardianes para que  velen por ti mientras haces tu viaje y empieza con una apelación al Señor del Montículo. Usa estas palabras u otras similares:

“Señor bajo el Montículo, Ciervo Blanco de las Colinas Huecas
Presta oído a mi petición y concédeme entrada a tu reino.
He creado un lugar consagrado en tu nombre, Sabio Señor,
Concédeme este favor y acompáñame a los Salones Consagrados,
Los Salones de los Fay, donde moran los Ancestros y las raíces de todo conocimiento”.

Ahora, empieza a recorrer lentamente el laberinto hacia el centro, o trazar lentamente el diseño sobre la piedra, con concentración y atención totales en lo que estás intentando. Conforme lo haces, repite tu cántico tantas veces como sientas necesario:

“Tomo el sendero que conduce bajo el Montículo.
Yendo alrededor y alrededor y hacia abajo y hacia dentro.
El sendero hacia lo profundo y la renuncia al mundo.
Tomo el sendero que conduce a las Colinas Huecas”.

Cuando finalmente llegues al centro del laberinto, siéntate confortablemente y cierra tus ojos. Deberías ya estar en un estado de trance con tu mente receptiva para recibir aquellas impresiones que buscas. Conjura ante el ojo de tu mente un gran portal tallado, situado al lado de una colina o montículo. Empuja la puerta hacia delante y traspasa el umbral hacia lo que yace más allá...


En este punto vas por tu cuenta, nadie puede decir lo que encontrarás. Sin embargo, recuerda que las normas del Otro Mundo no son las mismas que las del nuestro y cuídate de ofender a quien puedas encontrar. Actúa con cortesía, pero desafía a cualquier cosa que sientas como definidamente engañosa o ilusoria.
Cuando hayas terminado tu viaje, regresa a través de la puerta, cerrándola detrás de ti. Abre tus ojos, levántate y rehaz tus pasos a través del laberinto, yendo de nuevo lenta y constantemente. Cuando alcances el principio, da las gracias a todos los que te hayan ayudado y márchate simplemente de la zona. No mires atrás. Sería sabio tener algo sustancial que comer y beber en este punto y es imperativo que dejes alguna porción como un regalo al Señor del Montículo y sus súbditos en el Inframundo. ¡Nunca omitas agradecer y respetar al Pueblo de las Colinas Huecas!


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Este texto ha sido extraído de un libro muy interesante que te recomiendo que compres para tu biblioteca personal en el siguiente enlace:


miércoles, 22 de noviembre de 2017

Acercándose a los Poderes II - El Rey del Bosque Salvaje

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

Probablemente este sea el aspecto del Dios con el que la mayor parte de la gente esté familiarizada, el dios astado o cornudo de la naturaleza. Sin embargo, en el Arte Tradicional es considerado de una forma muy diferente a la de la moderna práctica pagana. No es una figura paterna amable y amorosa, no es el protector reconfortante de su familia salvaje, no es el apacible defensor de los derechos del “Hombre Nuevo”. Este es el aspecto del Dios a ser más temido, y con razón. Como se mencionó antes, él es el desgarrador, el destructor, el destripador y el violador. Transmite terror mortal en aquellos que entran en su camino y puede conferir locura y caos sobre aquellos que no son cuidadosos en sus tratos con él. Este es el aspecto del Dios con el que a los inquisidores del pasado les encantaba asustar a su rebaño, el mismísimo Diablo del Sabbat. No es mi intención insinuar aquí que hay algo negativo o siquiera “maligno” en este aspecto, solo que encarna la pura y no refinada fuerza impulsora del lado masculino de la Naturaleza, que es verdaderamente “rojo en dientes y garras” y que nos provoca una respuesta comparable cuando Le encontramos. Este es un aspecto que hemos olvidado mayoritariamente en nuestro moderno, confortable y desinfectado mundo moderno. La vida ES dura y cruel, NO se conforma a nuestros conceptos de lo que debería o no ser, ES cruda y dolorosa y es como debería ser. Si todo fuera dulzura y luz – lo cual la mayoría de los modernos practicantes parecen querer – ¿qué aprenderíamos de eso? ¿Dónde estaría el desafío, el ímpetu y la urgencia por seguir adelante y triunfar contra viento y marea?  Así que, esencialmente, lo que estoy diciendo aquí es que el Rey del Bosque Salvaje es el lado Desafiante de la Naturaleza, esa fuerza que nos impele a ser más de lo que actualmente somos.

El Rey del Bosque Salvaje

Como un aspecto del mundo natural, el Rey del Bosque Salvaje puede ser visto como teniendo, él mismo, diferentes aspectos y estos, son a menudo descritos como los Reyes del Verano y el Invierno, o los Reyes del Roble y el Acebo. La moderna práctica neopagana, tiende a colocar los reinos de estos dos reyes desde el solsticio de invierno al solsticio de verano (Rey del Roble), y desde el solsticio de verano al solsticio de invierno (Rey del Acebo). Esta es una completa equivocación y confusión de términos. El Arte Tradicional toma su inspiración de lo que realmente sucede en el mundo natural, en lugar de lo que algunas personas escriben en libros. Si miras a tu alrededor en la naturaleza, ¿cuándo estos dos árboles/aspectos entran y salen de temporada? El Acebo ciertamente es una planta de hoja perenne, así que se adecua a cualquier época del año, por lo que debemos echar un vistazo al Roble en busca de una respuesta. Si observas este árbol, descubrirás que está totalmente desnudo y desprovisto de hojas y vida en el solsticio de invierno, estando así durante meses por lo que ¿cómo puede ser que – observando el mundo natural – domine en esta época? Al Roble le salen nuevas hojas y le renace la vida alrededor de finales de Abril/principios de Mayo, cerca del tiempo del festival de Roodmass o Beltane. En el extremo opuesto del año, se caen sus hojas y empieza su inactividad invernal cerca de finales de Octubre/principios de Noviembre, alrededor del tiempo del festival de Hallowmass o Samhain. Así que, los verdaderos reinos de los Reyes del Roble y el Acebo son de Roodmass a Hallowmass (Roble), y de Hallowmass a Roodmass (Acebo). Esto también se correlaciona con sus nombres alternos de Reyes del Verano y el Invierno. La atribución de sus reinos a los solsticios de invierno y verano se refiere realmente al aspecto solar del Dios, que es una cosa muy diferente y no un aspecto del Rey del Bosque Salvaje. Los equinoccios y solsticios son los tiempos de gran cambio en los niveles internos, nuevas mareas de energía se liberan en esta época y las corrientes internas cambian. Esto no se refleja inmediatamente en los niveles exteriores y por lo tanto se refiere a diferentes aspectos de la deidad, sea masculina o femenina.
Durante los meses de verano domina el Rey del Roble. Este es el Poder masculino relacionado con la fecundación, el crecimiento y la madurez, y no solo en el nivel físico. Durante este periodo nos dirigimos al dios en busca de las energías de la expansión y el aprendizaje. Es un periodo activo en el que los practicantes del Arte estarán fuera de casa en la naturaleza, estudiando los trabajos de la vida y su propio entorno. Es un tiempo para sentir las energías de la vida en el impulso natural de procreación, reproducción y dar a luz en la cosecha. Durante este periodo, aquellos lo bastante afortunados para tener una visión o encuentro con el dios, pueden experimentarle así: un hombre alto, musculoso, “viril” y desnudo, de pelo salvaje y con barba, astado como un toro o con la cornamenta de un ciervo, su piel tintada de verde o marrón claro, envuelto en zarcillos de plantas vivas que crecen rodeándole. Sus ojos son salvajes, como los de un gato o lobo e incómodos de encontrar; inspira una sensación de gran energía y poder, pero salvaje e incontrolado, casi apabullante en su intensidad. Su presencia no puede ser resistida durante mucho tiempo, pero su marcha deja un dolor y tristeza como de gran pérdida o duelo, y una sensación de enervación o agotamiento.


Durante los meses de invierno el Rey del Acebo reina. Este es el Poder relacionado con la disolución, la muerte y la decadencia, despejando los detritos del año pasado. Es el líder masculino de la famosa Cacería Salvaje que busca a lo largo de los meses oscuros las almas de aquellos tan desafortunados como para estar perdidos y solos en la oscuridad. Inspira terror y caos, la locura espera a aquellos que le encuentran cara a cara en las solitarias noches azotadas por el viento, que no puedan controlar su agitación. Es el Gran Iniciador que nos fuerza a mirar dentro de los rincones oscuros y terroríficos de nuestras almas, donde escondemos nuestros secretos más codiciados. Es el que  rompe nuestros acogedores mantos de seguridad y nos revela como somos realmente, desnudados para encarar el desafío y continuar, o acobardarnos  y retirarnos gritando de vuelta a los reinos de la así llamada “normalidad”. Es terrorífico, sobrecogedor y deja cicatrices en el alma, y aquellos a los que se les concede una visión de él pueden verle así: una alta figura masculina humanoide con una andrajosa capa negra, que flota en el vendaval que le rodea, vestido el resto de su cuerpo con un sayo y pantalones oscuros. Sobre su cabeza una capucha hace su rostro invisible, pero unos fantasmagóricos cuernos blancos pueden verse por encima de él y un misterioso brillo que emana desde debajo de la capucha. Hay un rancio y putrefacto olor a su alrededor y es imposible mirarle directamente a la cara. Inspira una sensación de inmenso pánico y terror, que congela las entrañas y presagia un terror superior y una batida en retirada. Si esto puede ser superado, grandes intuiciones y revelaciones se tendrán.



Andando el Camino

Puedes preguntarte, después de las descripciones anteriores, por qué alguien querría ponerse en el camino de una entidad tan terrorífica como el Rey del Bosque Salvaje. El Arte Tradicional no es acogedor, no es seguro y no es “bonito”. El practicante del Arte es un cierto tipo de persona que busca deliberadamente experiencias que le empujarán hasta sus límites y más allá, convirtiéndose por lo tanto en más de lo que es a día de hoy. Un encuentro con este Poder ciertamente hará esto, y este es el motivo de que este Poder en particular sea buscado. Esencialmente, este ejercicio es un desarrollo de la práctica de Rastreando a los Wights dada en el capítulo Trabajo con Espíritus, pero con un propósito más intenso y profundo. Lo mejor es haber hecho el ejercicio Rastreando a los Wights con algún éxito unas cuantas veces antes; esto permitirá al practicante estar familiarizado con el territorio real a ser usado en un nivel más profundo y añadir también algún apoyo de los espíritus locales si se necesitara fuerza extra. Repetiré las instrucciones básicas para refrescar la memoria de los lectores, pero con algunas diferencias esenciales y, ojalá, resultados (por favor, refresca tu memoria del procedimiento adecuado al completo, antes de emprender este trabajo).
El mejor momento para su realización es al amanecer o al ocaso, en una zona de bosque con la que estés familiarizado. Vístete acorde a la estación con tejidos naturales y de color, para no destacar en el entorno. Lleva tu stang o bastón y ve a la zona que has elegido para Andar el Camino. La actitud que debes tener en mente es la de un cazador, solo que lo más probable es que tú seas la presa, sé consciente de ello. Deseas encontrar, no capturar y matar. Esto será más difícil ya que tu “presa” es astuta, habilidosa y una con Su entorno, por ello debes ser igual. Antes de empezar, haz una declaración – en alto o silenciosamente, no importa – de que tu intención es Andar el Camino para encontrar al Rey del Bosque Salvaje en cualquier forma que Él desee manifestarse. Decláralo firmemente, con convicción y asegúrate de decirlo en serio.


Empieza tu rastreo tomando un sendero hacia tu bosque escogido. Camina ligeramente sobre la tierra, pero no de puntillas o agachándote, un paseo tranquilo servirá. Es la actitud lo que cuenta aquí. Debes ser tan consciente como te sea posible de todo lo que está ocurriendo a tu alrededor, usa todos tus sentidos para experimentar tu viaje. Olfatea el viento, saborea la brisa, escucha todos los sonidos que te rodean, toca la tierra/árboles/arbustos conforme andas y tenlo todo en cuenta con tus ojos. Debes ser totalmente consciente y también estar fijo en tu intención. A la misma vez, debes silenciar todo “diálogo” en tu cabeza, no pienses en nada en absoluto (tanto como puedas), y solo experimenta. Camina a un paso lento pero constante, haciendo tan poco impacto como puedas en tus alrededores. Conforme progresas – y esto puede llevarte algún tiempo, así que prepárate – tus sentidos pueden volverse gradualmente sobrecargados y “cerrarse”, hasta que solo uno o dos estén abiertos. Solo déjate ir con cualquier cosa que ocurra y “sigue a tu olfato” por así decir. Deberías tener planeado terminar tu Caminata en un lugar de significación para ti y de Poder en la Tierra. Este puede ser un menhir, un antiguo árbol, el claro de un bosque, un manantial o  estanque en el bosque, cualquier lugar que tenga poder para ti y sea natural. Cuando llegues a este lugar, empieza a Hacer Girar el Molino como se describió previamente (si no hay un punto central natural, coloca tu stang de pie en el suelo y úsalo como tu foco). Continúa girando hasta que tu sentido del Otro Mundo que te rodea se vuelva casi abrumador y seas incapaz de continuar (puede que desees usar un breve cántico que encarne tu intención aquí. Solo que sea corto y claro). En este punto deberías simplemente parar, permanecer quieto y esperar a lo que suceda. Ofrécete como un sacrificio al Cazador en los Bosques y prepárate para cualquier cosa. Acepta lo que ocurra y déjate llevar por ello. Nadie puede decir qué ocurrirá, estarás solo. No obstante, lo mucho o poco que suceda, no te engañes pensando que no ha pasado nada, porque si has realizado la Caminata con intención, sinceridad y convicción, siempre ocurrirá algo y cambiarás de extrañas y sutiles formas. Cuando hayas terminado, simplemente regresa y aléjate, rehaciendo tus pasos sin mirar atrás. Tan pronto como llegues a tu punto de inicio, o a casa, come y bebe algo (no alcohol), ya que esto te ayudará a “bajar a tierra” y te traerá de vuelta al reino de la vida diaria (si condujiste hasta el lugar, asegúrate de estar bien para conducir de vuelta. Puede ser de sabios hacer una pausa y tener algo para comer y beber en primer lugar antes de conducir).
Es improbable que algo demasiado dramático suceda en una primera Caminata, pero una vez más, podría ser. Realiza la Caminata en diferentes momentos del año y con diferentes condiciones climatológicas para obtener una experiencia avanzada.


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sábado, 18 de noviembre de 2017

Acercándose a los Poderes I

Por Nigel G. Pearson
(Traducido por Manon de Treading the Mill)

La Brujería no es una religión de la fertilidad basada en la naturaleza, eso lo es la moderna y pagana Wicca, una cosa completamente diferente. La verdadera Brujería es la aproximación y aprehensión de – incluso la unión con – los Poderes divinos del universo, representados como dioses. Esto se logra a través de la práctica y comprensión de los Misterios, como los entendían nuestros ancestros, los misterios que rodean a la vida y la muerte y a todo aquello que hay entre ellas. Todas las cosas empiezan con la Tierra, sobre la que estamos y de la que todos, en última instancia venimos. Esto es también verdad de los dioses, tienen un principio y están dentro del tejido espiritual de la misma Tierra sagrada, lo cual originalmente se concebía como una y la misma cosa. Finalmente, trascienden esta organización y también tienen su ser en los reinos de las estrellas y los espacios oscuros de más allá y entre ellos.
El Arte tiene que ver con el conocimiento, poder y sabiduría, y con el entendimiento y dominio de los mismos dentro del individuo. Como tal, los brujos reconocen fuentes superiores a ellos mismos de conocimiento, poder, etc., y las buscan para obtener guía, inspiración y enseñanza. En la práctica, esto se logra a través de varias técnicas de trance o ejercicios devocionales, que les ponen “en el camino” de dichos Poderes y, por lo tanto, les permiten participar de la misma energía, aunque solo sea durante unos breves momentos. Los Poderes son generalmente concebidos en la forma de dioses de las diferentes culturas que han habitado las Islas Británicas, como individuos y no como parte de algún vago y trascendente Ser, como lo que se encuentra a menudo en la práctica pagana. Sin embargo, como otras tradiciones modernas, estos Poderes son concebidos como dioses y diosas, pero generalmente no se les da nombres individuales cuando son tratados, siendo referidos solo como Él y Ella, el Viejo Tío o Tía, o la Dama y el Señor, de hecho, estos títulos se usan también en las prácticas de grupo.


A un nivel individual, no obstante, cada practicante del Arte normalmente se dedicará, o tomará como su patrón tutelar, una deidad individual con nombre, con quien trabajar y desarrollar una profunda y duradera relación. Puede que elija al Poder, o que el Poder le elija de alguna manera, o puede ser iniciado en una tradición que trabaja solo con una deidad específica. Por ello, como en el caso del difunto Magister Robert Cochrane, uno puede ser el “hombre de Odín”, esto es, estar dedicado a Odín, mientras se trabaja en el Clan de Tubal Caín. El Poder se convierte en el guía y tutor del practicante del Arte, recibiendo honor y reconocimiento a su vez. Esta puede ser una asociación de por vida, o el Poder patrón puede cambiar en ciertos momentos, siendo una cosa muy individual y privada. Ningún practicante dirá el nombre de su Poder tutelar a otro, a menos que el otro estuviera también dedicado de forma similar. De ahí el uso de títulos tales como Señor y Dama usados en el trabajo de grupo para superar la aparente disparidad en los Poderes con los que se trabaja. Digo “aparentemente” ya que, aunque los Poderes no son vistos como siendo parte los unos de los otros (“Todos los dioses son un dios...”), son percibidos como participando de una “unidad” trascendente al nivel donde todo es Uno, incluyéndonos a nosotros mismos. De hecho, uno de los principales focos en la verdadera práctica es darse cuenta de la divinidad interior y participar de ella, mientras todavía se está en el estado mortal (con esto no quiero decir que uno “se convierta” en un dios, sino que uno se da cuenta a un nivel profundo, que tanto el ser humano como el divino participan exactamente de la misma esencia, y que lo que los Poderes son, nosotros también podremos serlo algún día).


¿Cómo funciona esto en la práctica real? Para demostrarlo echaré un vistazo a dos formas de Poderes – el “Dios” y la “Diosa” – a por turnos e intentaré dar una idea de cómo el practicante tradicional del Arte, vería y trabajaría con su deidad particular. No describiré Poderes individuales con nombre, sino que daré una visión de conjunto de los tipos, “arquetipos” si así gustas, de los Poderes y dejaré al individuo que haga contacto con quien desee.

El Dios

Me acerco desde el Este, creciendo en Gloria.
El Niño brillante coronado de Fuego y Luz,
Aunque también el Hombre que porta la Llama y otorga la Chispa,
La Astucia en el Arte y el Artificio, el Herrero que monta la fogosa Yegua.

Vengo del Sur, poderoso en Majestad.
El Hombre Astado de los lugares Salvajes e Indómitos,
Quien expondrá tus más oscuros secretos a la luz del día
Y aullará con deleite mientras toma su placer en tu carne.

Aparezco en el Oeste, sabio en Conocimiento.
Envuelto y con capucha de pie en las Encrucijadas,
Haciendo señas a aquellos que osan cruzar el Umbral
Y descienden al interior de las Colinas Huecas para reunirse con los Muertos.

Estoy en mi Fin y soy dado a Luz en el Norte,
Omega et Alfa.
Señor y Padre de Todo, el Primero creado por la Noche,
Soy el Iniciador y el Saqueador, el Asidero de las Almas y el Guía.
Doy y tomo por el bien de Ella.

Históricamente, el Arte Tradicional ha estado orientado principalmente hacia el Dios, y ha tenido al Dios Astado en el primer plano de la mayoría de trabajos, en contraposición a la Diosa y el sendero matriarcal de la mayor parte del moderno trabajo pagano. Este no ha sido siempre el caso y los Poderes femeninos están llegando más a un primer plano en los trabajos modernos. No obstante, sea como sea, el acercamiento a la Diosa siempre se ha hecho a través del Dios, de ahí que trate con este Poder en primer lugar.


En el Arte Tradicional no existe el concepto, a diferencia de los senderos modernos, de un “equilibrio” de energías entre los Poderes masculinos y femeninos. En la práctica moderna se considera primordial que haya un equilibrio en todas las cosas, particularmente en la relación entre el Dios y la Diosa. Este no es el caso en el Arte Tradicional, donde la relación es vista más como un “flujo equilibrado”, si puedo decirlo así. Para explicarlo, diremos que un equilibrio en todas las cosas se considera un estado muy estancado de los acontecimientos. Si tienes equilibrio, no tienes movimiento, sin movimiento no hay crecimiento o aprendizaje, sin crecimiento tienes decadencia y disolución, un muy mal estado de las cosas en una relación mágica, ¡creo que estarías de acuerdo! Sin embargo, donde hay flujo de energía – lográndose solo el equilibrio como un punto en una escala de movimiento deslizante – no hay estancamiento y por lo tanto, el crecimiento es continuo. En algunos periodos la energía del Dios es dominante, en otros la de la Diosa, solo raramente están Ellos en perfecto equilibrio y eso, no dura más que el parpadeo de un ojo. Cuando habla de la energía del Dios Astado, Adam Thorne de la tradición de la HagStone, me lo expresó así: “Aprecio todo este desvarío, violación y desgarramiento, pero esto es de lo que van los Misterios Masculinos y la pobre y anciana Diosa está en el extremo receptor!... los estudiantes del Antiguo Arte se dan cuenta de que la energía de la Diosa es pasiva... bien, la mayor parte del tiempo!” Aunque no siendo del Arte Tradicional, el “Himno a Pan” de Aleister Crowley se sugiere como un buen punto de inicio para familiarizarse con las energías del Dios, tal y como son vistas en las Antiguas Maneras.
El practicante del Arte no ve al Dios en el sentido de “el Dios de X (Sol, Mar, Trueno, etc.)” como en los senderos renovadores y neopaganos. Aparte de la dedicación individual a la deidad, el practicante ve al dios como una suma total de estas cosas y mucho más, la deidad individual puede tener dos o tres atribuciones clásicas, dependiendo de cómo afecte al practicante. Probablemente ahora sea de más ayuda que pase a examinar algunos “arquetipos” diferentes y dejar al lector que elija entre ellos.


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